Heart of brother
Pero antes de poder irme Alec me tomo de la ropa
atrasando mi partida y me pregunto algo curioso.
− ¿Te divierte? ¿Tú trabajo es divertido? ¿Eres
modelo de Burberry no? − preguntó con aquellos ojos serenos y fríos. Lo observe
por un momento pero no había dudas en mi respuesta.
− Sí, lo hago porque me encanta y cuando algo te
gusta tanto es irremediable querer hacerlo todo el tiempo ¿Te gustaría venir y
darte una idea de cómo es? − Me miró ilusionado y acepto encantado de inmediato
aunque claramente tuvo que pedir permiso a sus padres y a pesar de que la
familia tenía un compromiso a donde los mellizos irían, sus padres le dieron
permiso casi de inmediato debido a su entusiasmo, pero solo hubo una persona
que protesto.
− ¡¿Qué?! ¡¿Por qué solo debo ir solo yo?! − protestó
Emma a sus padres, después dirigió su mirada a Alec furiosa y después Emma
cedió a regañadientes.
− ¿Hasta donde irían? ¿Y hasta cuando volvería? −
preguntó la madre de Alec.
− A la ciudad de Macao y volveremos a más tardar
una semana. No se preocupe señora lo traeré sano y salvo. − prometí. La señora
me sonrió como si hubiese escuchado algo gracioso. Y después confesó el motivo.
− Lo lamento, es solo que más bien me preocupas tú
cariño. − hizo una pausa y se dirigió a Alec − Querido por favor cuídate y no
se te ocurra causar problemas a Lady Bridgeman ¿bien? − advirtió y Alec
simplemente sonrió divertido.
Camino a la Ciudad de Macao había algo que debía
hacer en algo que solo los candidatos y mi familia sabían, aquello que nos mantenía a salvo y estaba por mostrárselo a Alec,
realmente logré sentir que podía confiar en él. Al llegar a la ciudad de Macao
debí mostrarle mi más grande secreto a Alec pues seguramente paparazis estarían
esperando por Neige y no por Alizée Bridgeman.
Así que decidí explicarle todo antes de bajar del avión.
− Alec… lo
que te mostraré es algo muy importante para los de nuestra especie y te lo
muestro porque creo realmente que puedo confiar en ti… − Alec me miró un poco confuso pero él sabía
perfectamente a lo que me refería. −…Alec, yo como sabrás no soy solo Alizée
Bridgeman hija del Conde de Bradford también soy… − mientras le confesaba mi
otra identidad, mi otro yo comenzó a surgir tal y como siempre lo hacía −… Neige
Bessette.
El pequeño se sorprendió y me miró una y otra vez
anunciando la gran sorpresa que se había llevado, era lógico mi apariencia
cambio por completo algo que solía pasar con los Ángelus y no con los Ángeles,
pues poseíamos otra apariencia además de con la que nacemos como medio de
protección.
− Alec… sé que no eres un simple Ángel sé que
también eres un Ángelus así que supongo tienes a tu otro yo ¿podrías dejar de
ser Alec para poder ser tu otro yo? Si te reconocen como el heredero del Ducado
de Rausenbach esto se volverá un problema. − Alec seguía sorprendido pero captó
tan rápido como pudo y accedió. Cuando logré ver por fin la contraparte de otro
Ángelus realmente me emocioné, era muy poco frecuente este tipo de encuentros y
más aún que confiaran tanto en ti como para mostrarlo. La contraparte de Alec
era muy apuesto, en ocasiones la contraparte podía llegar a superar a la
apariencia humana que habíamos adquirido al nacer. Sus hermosos ojos azulados se
tornaron en un verde claro casi llegando al avellana y su cabello rubio se tiñó
a un negro intenso, su rebelde y ondulado cabello se apaciguó a un liso como el
mío en mi forma humana, definitivamente era el otro yo de Alec todo un Ángelus.
− ¡Wow! Es increíble como cambiaste − exclamé. Alec
se limitó a mirarme lleno de orgullo de su nueva apariencia y una sonrisa se le
dibujó algo juguetona.
− Te presento a mi contraparte, lo he llamado Zack,
aunque… − dudó unos instantes y prosiguió − Tú tampoco te quedaste atrás,
realmente no supe que decir jamás pensé que fueras Neige Bessette realmente me
encanta tu voz − confesó ahora Zack con una edad alrededor de los once o doce
años.
− Bueno, es hora de irnos Zack pero eso si mi otro
chofer es quien te llevara ¿bien? Si nos ven juntos les extrañara y comenzarán
a investigar lo cual no nos conviene a ninguno, nos vemos pronto. − me despedí
y regrese a mi verdadera forma humana como la hija de un aristócrata.
Y nuevamente, la jungla llena de paparazzis me
acorraló, mientras ellos se distraían tratando de entrevistarme debido a que
cierta foto donde León y yo salimos juntos estuvo circulando por las redes y
sacando fotos de mi vida diaria, Zack salió por otro lado del aeropuerto aunque
fue difícil no llamar la atención pues cuando se convierte en Zack no da la
apariencia de un simple niño sino mas bien tiende a verse como un adolescente
así que por si surgía algún problema le pedí a uno de los de la seguridad que
lo acompañara. Después de aquel alboroto logramos volvernos a reunir aunque
tuve mucho trabajo durante el día al final decidí distraer a Zack de todos sus
problemas familiares y decidimos irnos de turistas. Los edificios y
arquitectura eran hermosos afortunadamente aún no era conocida en Macao, al
menos no hasta que las fotos de la nueva temporada de Burberry salieran a la
luz en la hermosa ciudad de Macao. Mientras nos divertíamos conociendo más de aquel
país y su gente, algunas personas nos miraban extrañados y simplemente asumí
que era por lo de siempre, la atracción natural de los Ángelus pero al parecer
me juicio fue erróneo por primera vez. Mientras caminábamos habíamos observado
lo que al parecer era una pista de hielo y decidimos ir a divertirnos un rato
era algo inocente que se había convertido en un gran mal entendido.
A la mañana siguiente Eugene me despertó más
temprano de lo normal diciendo que había un gran problema, me pidió que
revisara en internet las novedades de la prensa sobre mí, de inmediato tan
pronto como colgué me dispuse a activar las notificaciones con dos nombres, mis
dos vidas, y de inmediato me sobresalté con las novedades sobre mi vida como
Lady Bridgeman de la prensa.
La Helena de Europa ¿Nueva Conquista?
¿Quién es el afortunado?
(埃伦娜“欧洲新征服?谁是幸福的人吗?)
(Helena "A nova conquista da Europa? Quem é o cara feliz?)
También encontré aquellos exagerados y excéntricos
encabezados en la prensa de Macao prácticamente era noticia y tendencia mundial
y acompañados de varias fotos de Zack a mi lado patinando y de turistas, me había
confiado demasiado. Cuando estaba viendo todas aquellas fotografías en la
televisión, periódicos, internet y redes sociales fue cuando me di una idea de
lo que posiblemente sucedería. Mi padre enfurecería pues al no saber quien es
el chico y no ser uno de los que éste había elegido seguro me reprendería por
el mal entendido, tal vez para Zack no era tan grave pero debíamos idear algo
para aclararlo en ese momento no se me ocurría nada de cómo explicarlo y yo
debía volver a la sesión de fotos, así que Eugene y yo teníamos que pensar
rápido y de una forma MUY creíble.
Una vez en la
sesión de fotos varios de mis compañeros y equipo de trabajo trataron de
sacarme información pues Zack, el misterioso chico por el que todos se
preguntaban se encontraba solo observando con atención mi trabajo, pero no dije
nada en lo absoluto aunque sabía que tarde o temprano debería responder esa
pregunta hasta que el destino me lo solucionó sin darme cuenta.
− Alizée ¿puedes venir aquí un momento? − Me llamó
Eugene.
− ¿Si?
− Creo que el problema ya se ha solucionado, el
fotógrafo pregunta si sería posible tomar algunas fotos con Zack al parecer a
los patrocinadores les gusta la imagen del chico. − afirmó Eugene.
Y claro, ahí estaba mi solución así podría explicar
a los medios que él solo era mi compañero de trabajo y habíamos decidido irnos
de turistas aquella noche. Me acerque a Zack y le mencione lo que sucedía pero
me dio una respuesta que nunca me hubiese imaginado.
− ¿De verdad? ¡Eso sería genial! ¿Sabes? Ya tenía tenía
unas ganas de hacerlo desde ayer, ser de esta naturaleza siempre nos ha dado
ventajas y no pienso desperdiciarlas.
Al terminar con la campaña de Burberry había unas
pocas fotos por tomar y un comercial que rodar pero éstas serían para el nuevo
perfume de Burberry y aunque ya tenían contemplado al modelo que sería mi
compañero en ésta campaña, simplemente tuvieron que ahuyentarlo cuando los
grandes directivos y patrocinadores decidieron que fuese Zack, pensaban que
realmente tenía potencial y que estarían por ver nacer a un nuevo y talentoso
además de codiciado modelo masculino y aunque él aún era todo un puberto se las
ingeniaron para que resultara. Al dirigirnos de la manera en como debía ser el
comercial me asuste, pues pidieron que hubiese contacto un poco más íntimo que
abrazos o miradas, lo cual me causaría un enorme problema y cuando estábamos
por “besarnos” como lo habían pedido Zack no mostró signo alguno de
exhaltación, era como todo un profesional y mientras yo solo me quede en shock, Zack se aproximó sin queja alguna
con toda la intención de besarme y para mi sorpresa él solo beso mi mejilla
cerca de los labios haciéndolo parecer más sensual y a la vez más inocente.
− No te
asustes… − dijo en un susurro a mi oído.
Afortunadamente a los patrocinadores les encantaron
las tomas y no nos pidieron un beso directo prefirieron que un simple beso
seductor pero dulce era perfecto para el mensaje que quería darse con los
perfumes.
Ya habían pasado
cinco días y los rumores de que éramos pareja no paraban de esparcirse el
comercial saldría hasta dentro de algunos meses después y al intentar hablarles
a mis hermanos se volvió un completo desastre estaban muy alterados y enfadados
no sabía ni que era de lo que me reclamaban tanto Edmund y Leonard hablaban y
gritaban al mismo tiempo así que aunque yo fuera quien intentara explicar las
cosas no me escuchaban así que decidí pasar el teléfono a Eugene para que él se
encargara. Y al salir a las calles de Macao la gente nos reconocía, tomaba
fotos y saludaban pero no teníamos opción ni nuestra otra mitad podía
aparecerse en estos momentos. Pero aproveche nuestras pequeñas “vacaciones”
para preguntarle a Alec cual era su relación con León.
− Zack ¿Puedo preguntarte algo si no te molesta? ¿Alec?
− Zack regresó su mirada dudosa si aceptar pero al final sólo asintió, nos
encontrábamos comiendo un helado en una plaza de Macao. − ¿Qué relación
exactamente tienen tú y León?
Zack modifico considerablemente su rostro
tornándose frío y algo molesto por varios minutos al punto que creí que no me
respondería e incluso llegue a tener el presentimiento de que me diría “Eso no es asunto tuyo, no te metas”
pero nuevamente el maduro Alec respondió con otra pregunta.
− Tú… ¿te has enamorado? Me refiero a León ¿Lo
estás? − preguntó en lugar de responderme.
− Yo… −
vacilé un momento en contestar, lo pensé y proseguí −…no lo sé. ¿Por qué
lo preguntas?
− Porque… te
estás interesando… en nuestras vidas…
en nuestra relación y eso solo te conducirá a enamorarte porque al comenzar
a sentir curiosidad, el querer saber sobre la familia, amigos, salud y sus
emociones eso solo es el primer paso o al menos eso he escuchado de él una vez,
entonces León no tiene del todo la seguridad de perder. − admitió con tristeza.
− ¿Qué? ¿León se ha enamorado antes? ¿Eso es
posible? Algo como eso en nosotros es casi imposible, se supone que solo
debemos enamorarnos una vez en nuestra vida en la tierra como humanos entonces
¿es realmente posible enamorarse dos veces o más? Creí que en lo humanos el
enamorarse era de dos formas, el supuesto “amor verdadero y para siempre que
solo ocurre una vez” y el “traicionero” el que les hace creer que están
enamorados pero solo es una necesidad para ellos ser queridos y querer de la
misma forma pero al final no son felices y van de una persona a otra aún ya
casados en nombre de Dios, pero al referirnos a nosotros siempre tuvimos la
certeza de que nuestro tipo de amor sería el verdadero pues no nos enamoramos
de cualquiera e incluso no hacemos amistad con facilidad. Alec… entonces ¿es
cierto? ¿León se ha enamorado antes? − pregunté con gran curiosidad.
− Eso… ¿responde mi pregunta? ¿Estás enamorada?
Entonces puedo responderte yo ahora, aunque no estés segura esa etapa que te
mencione es solo una afirmación a lo que está por venir pero aún faltan peones
por jugar, me pregunto, ¿Cómo terminará el juego? − sonrió diabólicamente unos
instantes y yo solo lo miraba desconcertada − Si, así es. León si se ha
enamorado antes y la amo muchísimo, tanto que no estoy seguro si solo te usa
para olvidarla o si simplemente ella era
solo obsesión, pero respóndeme algo ¿alguna vez se ha paralizado o se ha vuelto
violento? − dijo con seriedad.
− ¿Qué? en una ocasión llegó a lastimarme tanto que
tuve que defenderme y era como si hubiese salido de un transe, con lo que me
dices es… ¿Qué el hecho de haber amado
tanto lo volvió así de violento? ¿Por qué? Digo él es todo un seductor además
de ser un ángelus me imagino que aquella chica lo amo ¿no es así?
− Si, así pudo ser; de no haber aparecido Eliott
Nardi quien le robo el corazón a aquella chica y claro como sabrás, si León se
enamoró de ella fue porque era otra más de nosotros pero ella era de un rango
inferior, era un ángel, así que ella podía amar a los humanos y cuando Eliott
llegó se enamoró perdidamente de él y así León se encapricho más por ella, los
celos lo invadían como un auténtico monstruo, tanto que un día accidentalmente
y en un mal momento Emma se le acercó y la tomó por el cuello quemándola pero
ella jamás lo culpó, eso me hizo enojar pues cuando Emma sintió aquello yo
también pude sentirlo y fue realmente como para matar a un humano pero gracias
a que yo llegué a tiempo logré salvarla, yo soy el único que puede contra su momento
de locura… pues mi don es superior al de él. Su cordura comenzaba a
desvanecerse por esa chica que siempre lo rechazaba por Eliott al punto de casi
matar a sus propios hermanos menores ¿eso es amor? Desde que se enamoró como un
loco por esa chica, solo pensaba en como complacerla en como ganarla y el
conflicto con Emma comenzó a repetirse al punto en el que no podía despegarme
de Emma y no fue hasta que un día cuando la chica esa se decidió a confesársele
a Eliott quien es un noble inglés y de una reputación rebelde pero la respuesta
de la chica no fue como creyó:
− ¿y bien? ¿Para que demonios me llamaste? − refunfuño Eliott.
− Es que… quería decirte algo importante − dijo avergonzada.
− Pues dilo de una buena vez, no me gusta perder el tiempo.
− Es que… me gustas y quería saber que sentías tú…
− Mmm… lo que siento yo… Nada −
confesó interrumpiéndola.
− ¿Qué? − dijo con un hilo de voz.
− Dijiste que querías saber lo que siento pues ahí está NADA. Y si
terminaste… me retiro.
− ¡ESPERA! Quieres decir que ni siquiera ¿podrías darme una oportunidad?
Desde que llegaste solo pienso en ti, me gusta todo de ti ¿crees que podríamos…
− Lo siento, pero ya tengo a alguien a quien quiero así que por favor
solo olvida que existo pues yo jamás podré quererte como lo deseas yo tampoco
me enamoro tan fácil pero ¿no crees que eres algo chica como para obsesionarte
por alguien? y con él siguiéndote todo el tiempo no me interesas.
− ¡NO! No pienso hacerlo ¿sabes lo difícil que es para mí enamorarme?
Realmente creo que eres el amor de mi vida ¡solo dame una oportunidad! ¡León NO
ES NADA PARA MI, porque para mi SOLO EXISTES TU!
Después de eso León llegó al límite e incluso llegó
a pensar en raptarla a pesar de que ella no lo amara y fue entonces que tuve
que usar mi don para detenerlo, estaba al borde de la locura cuando… la
desgracia ocurrió… aquella chica terminó suicidándose frente a él y fue hasta
entonces que la locura cedió, los celos desaparecieron pero las cicatrices
permanecían y él comenzaba a volverse un zombie, hasta que un día dijo haber
escuchado la canción de una mujer, dijo que al escucharla sentía que sus
heridas eran sanadas pero la mujer no pudo terminar la canción y una parte de
su herida no fue sanada y a veces creo que aún la recuerda a ella en ti. −
concluyó.
Me quedé pasmada, al ver a León no se ve como
alguien que estuviese a punto de matar a su hermana menor, al punto de tal
desesperación ¿es así el amor?
− Entonces ¿desde entonces así es su relación?
− Sí, no puedo evitar irritarme cada vez que
recuerdo que por un amor imposible se atrevió casi a matar a Emma más de una
vez, ese fue el motivo por el cual decidió empezar a jugar con las chicas
humanas cada vez que este se percataba de que una chica humana se enamoraba de
un chico humano él actuaba y enamoraba a la chica para después botarla a su
suerte haciéndola sufrir aunque él ya casi no recuerda a aquella chica por la
que casi pierde la razón, en ocasiones creo que si la recuerda pues la canción
de aquella mujer que un día se encontró le sanó casi por completo haciéndolo
olvidar un poco de su mala experiencia tan chico el tenía once años cuando esto
sucedió, Emma y yo solo teníamos cuatro años, enamorarse tan chico y ser
rechazado así por un amor tan fuerte es algo que aún no comprendo ni quiero
hacerlo, simplemente por lógica que algo llamado amor no correspondido te hiera
al punto de llegar a ser un desquiciado es algo que nadie quisiera vivir.
− Alec ¿odias a León?
− La mayor parte del tiempo, aún le tengo rencor
por haber herido a Emma, lo más preciado para mí pero para ella solo existe León,
ella no se separa de él ni siquiera un momento cada vez que puede se apega a él
y a veces siento que si ella pudiese elegir le encantaría que León fuese su
gemelo y eso me irrita aún más. Siempre me deja a un lado como si yo no tuviese
importancia alguna.
− Alec ¿no crees que sea más difícil para León?
Digo, haberse enamorado a tan corta edad, que fuese un amor no correspondido y
de paso al estar al borde de la locura haber lastimado cruelmente a su hermana
sin darse cuenta. ¿Recuerdas que para nosotros antes del amor de pareja está
siempre la familia? Y de paso tratar con el odio y rencor de su hermano menor
quien siempre no le para de recordar lo ocurrido ¿no crees que es suficiente
dolor? Si mis hermanos me odiasen seguramente ya no tendría la fortaleza de
seguir en este mundo… supongo que también estaría al borde de la locura porque
para seres como nosotros no hay nada más importante que nuestra familia, hasta
que llega ese ser que nos despierta sensaciones de lo que llaman amor los
humanos y Dios.
Después de aquella plática decidí no decir
absolutamente nada el resto del viaje ni siquiera de regreso acerca de León, al
volver a Inglaterra y a unos cuantos días de que terminase el plazo de los tres
meses de León, Alec y yo llegamos al aeropuerto, desde que le dije que debió
ser más difícil para León no recibí ninguna respuesta de parte de Alec desde
entonces y al llegar a Londres justo cuando estábamos por dejar a Alec en su
casa nos dimos cuenta de que los carteles de los perfumes de Burberry estaban
siendo colocados por la ciudad, algunos ya estaban colocados y cuando me vi a
mi misma siendo besada por Zack, el hermano de mi posible prometido realmente
me sentí algo asustada y avergonzada, podía llegar a sentirme como una pedófila
en estos momentos por muy estúpido que sonara y lo último que pensé fue lo que
estaba por venir. Al llegar a casa de la familia Von Rausenbach se desató lo
peor pues al despedirme de Alec se le hizo extraño ver su gran mansión sin luz
alguna.
Lo que Alec y yo desconocíamos por completo era que
León una hora antes de nuestra llegada se había dirigído directo a la mansión
Bridgeman en Londres, durante el corto tiempo de mi ausencia y la de su hermano
menor, León había reflexionado mucho respecto a los últimos meses, su amor
temprano y fallido, su situación traumática y la familiar y al parecer tenía
algo importante que comunicarme. El chico no quería creer que aunque su alma parecía
indicarle que se encontraba enamorado de su objetivo, en su mente y plan
original no deseaba permitirse aceptarlo. En el camino recordaba su plan
original una y otra vez, enamorar a Alizée Bridgeman y luego abandonarla a su
suerte como todas las demás y así su venganza hacia Nardi se cumpliría y no
solo por su parte sino también por la memoria de ella… Evelyne.
Mientras recorría los edificios de la ciudad percibió
que algo andaba diferente, un nuevo anuncio, era de la famosa marca Burberry por
mucho tiempo León no tenía rival alguno que lograra ser una verdadera amenaza
para sus propósitos, pero sólo había dos personas que podían destronarlo… el
principal y de quien menos se esperaba se encontraba ahí, frente a él y junto a
su objetivo… una vez logró distinguirlo no lo podía creer ¿Qué DEMONIOS? Después
de aquello sintió como la sangre recorría su cuerpo con una rapidez que podía
sentir el ormigueo en todo el cuerpo y entonces sintió como la razón espaba de
su cuerpo.
− Bueno gracias por lo de esta semana siento como
si me hubiese vuelto a enamorar.
− ¿Tanto así te gustó? Estuviste excelente, nunca
pensé que te desenvolvieras tan fácil, admito que te adaptaste muchísimo mejor
que yo − lo adulé.
− Espero con
ansias ver el comercial, me hicieron una gran oferta y planeo aceptarla, usaré
a mi contraparte y me verás en pasarelas como Zack Volkmer.
− No creí que algo así te gustaría tanto pero tal
vez volvamos a trabajar juntos será emocionante por cierto ¿tus padres no
están? El lugar se ve algo solo y a decir verdad algo tenebrosa y no sé pero no
quiero dejarte solo, me siento intranquila.
− Al parecer no están, deben estar algo ocupados
pero jamás dejan la casa a oscuras.
− Sé que sabrías defenderte de haber algo mal pero…
prefiero quedarme hasta que tus padres lleguen ¿estás bien con eso?
− Si, gracias. De alguna forma me siento tan
tranquilo después de éste corto viaje… − hizo una enorme pausa −…Me agradas
Alizée, realmente me agradas… − confesó con una mirada tranquila y apacible.
− A mi también – respondí.
Sin más entramos a la mansión todo a oscuras, algo
completamente extraño… ni la servidumbre se encontraba en el lugar, y al encender
las luces, la sorpresa se hizo presente al encontrar carteles de la sesión de
fotos que habíamos hecho por todos los rincones de la casa y en todas las
mismas foto del beso entre Alec y yo, algunos de los carteles estaban rotos
como si una tormenta hubiese pasado por todas ellas y ahí estaba él, León
parado frente a nosotros con uno de los carteles del beso, Alec y yo nos
quedamos pasmados por la impresión.
− ¡¿Qué es esto?! − Gruñó. − ¡¿QUÉ ES ESTO?! − Un
gran silencio se hizo presente en la enorme mansión − pequeño bribón ¡¿QUÉ
INTENTABAS DEMOSTRARME?! ¡¿EH?!
− ¡¿Qué pasa contigo?! ¡¿Por qué nos gritas de esa
forma?! Eso es nuestro trabajo − gruñí.
− ¡ALEC! ¡¿DÓNDE ESTABAS?! − Replicó − Nuestros
padres me dijeron que irías a un campamento de parte de tu escuela ¿POR QUÉ ME
MINTIERON?
− ¡ESO NO ES MÍ PROBLEMA! ¡VE A ARMAR TU DRAMA CON
ELLOS! SIEMPRE HE HECHO LO QUE QUIERO ¡Y SEGÚN YO NO NECESITO TU PERMISO PARA
HACERLO! − Rugió Alec de la misma manera. Pero todo fue tan rápido que tan
pronto Alec se rebeló contra su hermano, éste último le dio un puñetazo en el
rostro a lo que yo reaccioné de inmediato
− ¡LEÓN! ¡¿QUÉ ESTÁS HACIENDO?! − gruñí.
En cuanto le grité este regresó su mirada furiosa
hacia mí, sus ojos habían cambiado se volvieron vacíos y parecía poseído y
tenía toda la intención de atacar a Alec por lo que me preocupaba aún más el
hecho de que tuviera que usar mis poderes para que volviera en sí. León regresó
la mirada hacia Alec mirándolo con furia y mientras sus inconfundibles ojos verdes
subían a un tono cada vez más oscuros al punto de volverse completamente negros
observe como León dejaba salir su lado angelical de forma brutal e inconsciente
unas alas blancas y enormes salieron de él y al mismo tiempo Alec lo miró con
furia e hizo exactamente lo mismo sus ojos se volvieron de un color azul cielo
a un verde fulminante y sus alas negras salieron a la luz, el poder de Alec era
completamente desconocido para mí y por mucha curiosidad que me invadiera no
podía permitir que por una tontería sucediera algo catastrófico.
Alec mantenía los puños de sus manos cerrados y
temblando con fuerza de contenerse y en ese instante el color de sus ojos ahora
verde fulminante comenzó a moverse dentro de su pupila, entonces sentí como
algo estaba por venir… algo enorme… truenos comenzaron a escucharse tan fuerte
que las ventanas que decoraban la mansión comenzaron a retumbar y al observar
el cielo por las enormes ventanas de la mansión las nubes comenzaban a juntarse
con una rapidez y de un color negro bestial, algo estaba por venir… podías
sentirlo en la piel, los vellos de todo el cuerpo se erizaban podías sentir esa
enorme energía por cielo y tierra haciendo contacto con tu cuerpo y entonces
cuando la energía de Alec parecía estallar enormes rayos comenzaron a caer irascibles
muy cerca del lugar donde nos encontrábamos y entonces Alec atacó; fue entonces
que supe lo que estaba presenciando… el caprichoso Alec, un niño de solo nueve
años es un Ángelus Principados son de una jerarquía alta la más alta después de
los Archangeli. Los Principados nacieron en éste mundo no solo porque tenían
los mismos conflictos con Dios sino porque tenían propósitos, los principados
son conocidos por controlar absolutamente
todo, vigilan el mundo, la naturaleza, la vegetación, los animales, las personas
e inclusive a los demás ángelus que ejercen otras labores.
León no
parecía escuchar a nadie y sin pensármelo tuve que actuar, antes de que algo terrible
ocurriera entre esos dos, pues otra de las pocas maneras en las que un ángelus
puede morir es ser asesinado por tu propia sangre.
Después de todo el drama, lo sobrenatural, la
muerte acechando a ambos hermanos e incluso a mí al estar en medio de todo
esto, finalmente León cayó inconsciente gracias a Alec. Lo que yo creí como
algo prácticamente mortal para León, era su medicina.
− ¿Dónde estoy? ¿Qué paso? veo borroso ¿Quién eres?
¿Evelyne? – decía incoherentemente León, después de caer inconciente, estaba
teniendo una especie de alucinación. − ¡EVELYNE! ¡EVELYNE! ¡¿Qué HACES? ¡POR
FAVOR NO! ¡NO TE VAYAS! ¡NOOOOOOOOO! – Gritaba León con todas sus fuerzas,
mientras se retorcía intentanto alcanzar algo que no estaba ahí... ya no poder
alcanzar aquello, sólo… sus lágrimas comenzaron a brotar y yo solo pude
observarlo impactada… la última vez que me había conmovido tanto por ver llorar
a alguien claramente fue un ángelus, mi padre… Jonathan al hacerse a la idea de
que mi madre jamás volvería. León lloraba de la misma manera en que mi padre
alguna vez lo hizo por mi madre, con un dolor que me aterraba conocer algún
día, fue ese día que conocí su nombre y le confesé en mi mente “fuiste tan afortunada Evelyne… ¿Cómo es que
no pudiste amarlo?”.
Mientras yo le reclamaba a Evelyne sin siquiera
conocerla en mi mente, León revivia en su mente ese traumático último y fatal
evento con Evelyne. En medio de una tormenta lluviosa mientras
Evelyne planeaba suicidarse con su propio poder, llevarlo a un límite tal que
tendría que acabar con ella misma, León habla con ella lo más que puede
intentando salvarla y convencerla de cuánto la ama y cuánto podrá hacerla feliz
si le da la oportunidad, al final la convence de no hacerlo y le dice que él la
AMARÁ Y PROTEGERÁ siempre, y entonces justo cuando cede es demasiado tarde el
daño estaba hecho y sus poderes consumieron su vida y fue entonces que el
momento más feliz para León se convirtió, de un momento a otro en el PEOR de su
vida… MUERE IRREMEDIABLEMENTE FRENTE A él. Lo último que él vió de ella fue su rostro al voltearlo a ver por
última vez… con lágrimas en los ojos y las últimas palabras que articularía,
pues aunque no fue capaz de oír su voz por última vez… sí pudo entender con sus
labios cada palabra “Lo siento, debí enamorarme
de ti antes… Lo siento…”
− ¡NOOOOO! ¡NOOOOO…!− Gritaba alterado en medio de
dolorosos sollozos ahora entre mis brazos, intentando calmarlo.
− ¡Tranquilo León! Está bien, todo está bien – traté
de calmarlo lo más posible con él en mi regazo y entre mis brazos que
intentaban inmovilizarlo, cuando finalmente reaccionó.
− ¿Qué? ¿Dónde estoy? ¿Qué paso? − preguntó alterado,
sin comprender qué era lo que había ocurrido.
− Te desmayaste − respondí.
− En realidad, tuve que darte la medicina León,
volviste a perder el control de ti mismo y por un momento creí que te estabas
corrompiendo nuevamente, eres afortunado de que yo haya nacido con estos
poderes y más aún que Max me haya instruido algo que tú jamás pudiste hacer
antes por culpa de ella. Aunque admito
que puse demasiado de lo que debía, incluso creí que había asesinado a mi
propio hermano así que no me des todo el crédito, Alizée te ayudó a volver con
bien… − confesó con crueldad al comienzo dominado por sus sentimientos llenos
de rencor pero poco después comenzó a relajarse y trató de no altarar más las
cosas.
− ¿Qué? ¿De qué habla Alizée? – preguntó con
dulzura.
− Bueno… terminé cantando la canción que mi madre
solía cantarme, temía que no funcionara… − confesé avergonzada.
− Entonces… la voz que escuché… fue… ¿tú voz? –
preguntó tartamudo y desconfiado. Yo asentí, al igual que Alec.
León por fin
había vuelto en sí, a decir verdad me asustaba que algo malo le ocurriera
aquello que había hecho León con Alec me asusto, aunque a pesar de todo lo que
le había dicho y hecho Alec, León jamás le levanto la mano ni a él ni a Emma
desde lo ocurrido desde entonces ¿Cómo fue que ocurrió entonces? ¿Por qué
perdió la razón a estas alturas? Poco después de lo ocurrido Alec y yo llevamos
a León a su habitación, cuando lo veía ahí tan vulnerable me hace preguntarme
¿Cómo puedo sanarlo de tanto dolor? ¿El amor puede hacerte tanto daño como para
llegar a ser un monstruo? La respuesta la había estado viviendo en carne
propia… León había comenzado a tener fiebre pero sabíamos que una vez se la
controlaramos sabíamos que al día siguiente todo estaría bien, Alec había
salido de la habitación unos instantes, cuando inconscientemente sentí la
necesidad de acariciarle el cabello que caía de su rostro y fue entonces que me
percate que posiblemente Alec tuviese razón y me quedé observando a León por un
buen rato mientras Alec preparaba una toalla con agua fría para León y mientras
me encontraba observando y pensando Alec entró de sorpresa sin que me diese
cuenta y cuando regrese la mirada me observaba de forma peculiar.
− ¿Qué sucede? ¿Por qué me miras así? − pregunté
nerviosa. Él volteó la mirada hacia un lado indignado y si no me equivocaba
algo molesto.
− Creo que mi hipótesis comienza a ser demostrada…
− respondió repentinamente, rompiendo el silencio.
− ¿Qué?
− Primera señal de que comienzas a sentir algo es
el gran interés en el bien estar de esa persona y otra más sería esa mirada de
dulzura hacia él… − agregó con amargura, sin querer mirarme si quiera.
− Pero… Alec ¿Sucede algo? ¿Hice algo que te
molestara? ¿Por qué… te pones así? Yo no estoy segura de lo que siento aún, yo
aún debo conocer a otros tres chicos y uno de ellos lo estoy por conocer la
semana que entra por lo que no podré tener contacto ni con León ni con ustedes
hasta que esto termine, no sé por cuantas cosas tan dolorosas pasó León con esa
chica pero solo quiero que él este bien, puedo entender su dolor y ojalá pudieses
comprenderlo un poco Alec porque ese dolor puede consumir la vida de alguien y
llevarlo a la muerte aún siendo Ángelus una vez que conocemos el amor ya sea de
pareja o familiar si aquello desaparece conocemos el dolor, pero creo que
deberás esperar a que aquel amor llegue a ti y así lo entenderás es muy difícil
para León por favor piénsalo, ahora debo irme. − Salí de la habitación, deje la
puerta entre abierta y me coloque al lado de la pared, había algo que debía
confirmar. Anteriormente cuando Alec terminó en mi habitación, tuve una extraña
sensación… como si alguien quisiera indagar en mi mente y alma, así que nunca
creí en la inocencia de Alec desde ese momento.
Mientras fingía haberme marchado deje al pequeño
Alec a solas con su hermano mayor ya inconsciente y mientras observaba con
cuidado, Alec se acerco sigilosamente hacia León y entonces sólo tocó a León
unos instantes, algo que al ojo humano podía ser algo tan simple como tocar a
alguien podía ser algo increíble para el usuario de sus propios poderes. En
poco tiempo pude ver en Alec el dolor mismo de León que yo como espectadora
había presenciado momentos antes y al separarse de él, de inmediato tomó su
pequeña cabeza entre sus manos y tan pronto lo hizo alejó una de ellas para
poder sostenerse, se veía mal y por un momento creí que caería y entonces le
fue imposible mantener el equilibrio y los ojos abiertos por más tiempo.
Lo sabía. Sabía
del poder de Alec en aquel momento en el que realizamos las fotos para aquel
perfume lo sentí, sentí el poder de Alec tratando de entrar en mi mente pero no
se lo permití solo era una ligera sospecha pero lo he confirmado, esto sin duda
hará que esta familia vuelva a la normalidad Alec pudo haber hecho esto desde
siempre pero León nunca se había encontrado tan debilitado y vulnerable con
esto estoy segura que Alec ahora lo entiende mejor. Tomé al pequeño Alec y lo
subí a la cama junto a León para dejarlos descansar a ambos y me marché, en
tres días será mi concierto y debía estar preparada.
Llegué
directamente a casa a descansar pues al día siguiente tenía un ensayo para el
concierto en Gales, Inglaterra; pero mi preocupación por Alec continuaba algo
en la familia de León no encajaba.
Me alistaba, el ensayo para el concierto estaba por
comenzar y me quedaba pensando Alec sabe más de sentimientos para alguien de su
edad, solo tenía nueve años y sabía los primeros pasos a enamorarse eso es algo
que un Ángelus que no conoce el amor no debería de saber pero mis sospechas
cada vez se confirmaban más y este sería mi último consejo que le daría a Alec
antes de partir a Italia así que creí que sería lo mejor verlo antes del
concierto de mañana. Al terminar el ensayo anuncié que el día de mañana el
ensayo se haría más tarde y me dirigí directamente a la mansión de la familia Bridgeman
en Londres donde ya había residido desde hace casi ya tres meses y a la mañana
siguiente me dirigí hacia la mansión Von Rausenbach en Norwich lo cual era algo
lejano pero era necesario que hablara con Alec. Al llegar parecía como si el
destino lo hubiese armado todo de mi lado y afortunadamente solo se encontraba
Alec en casa, al parecer León tuvo que ir con el médico de la familia a hacerse
un chequeo, personas como nosotras no podemos ir con cualquier médico pues
simplemente nuestros exámenes siempre arrojarán que estamos perfectamente sanos
es por eso que debemos ir con médicos especiales quienes saben de nuestra
naturaleza y la comparten y siguen estudiándonos según nuestras reacciones con
los sentimientos hasta el día del juicio final de Dios. El mayordomo de la
familia me llevó directamente al jardín donde logre observar a Alec tan
apacible y distraído sentado sobre el verde césped, leyendo un libro bastante
interesante “Ensayo sobre la Ceguera” de José Saramago. Cualquier humano que
observara a un niño de solo nueve años, con un físico tan príncipesco, una
inteligencia y madures como la de Alec posiblemente lo hubiesen confundido de
inmediato con el príncipe heredero al trono inglés, y si alguien hubiese
mentido si quiera sobre que él era el príncipe de Gales nadie no hubiese podido
negar si solo se juzgase por la imagen. El pequeño Alec se encontraba tan
inmerso en su lectura que no sentió a que hora llegue a donde se encontraba.
− ¿Alizée? ¿Qué haces aquí? − pregunto algo
exhaltado al darse cuenta de mi presencia.
− Hola Alec, he venido ha hablar un momento contigo
de algo importante ¿te interrumpo?
− No, igual no tenía mucho que hacer, siéntate ¿Qué
sucede?
− Alec, desde que te conocí he llegado a ver mucha
sabiduría en ti, incluso de temas que muchos de nosotros como Ángelus
desconocemos… como el amor. Seré directa…
¿estás enamorado? − pregunté al punto de regresar de la mirada al cielo a ver
su rostro pasmado.
− ¿Qué?... − hizo una gran pausa y al darse cuenta
de que no podría seguirlo ocultando siguió −…creo que hable demasiado ¿no? Es
solo que desde el comienzo siempre pensé que aquello que sentía era algo
normal, puro y sin restricciones pero… esto me cansa porque algo me dice que lo
que siento esta mal porque esta persona no es la correcta pero entonces ¿Por
qué lo siento? Siento que me juzgaran por amarla − confesó con tristeza.
− Mmm… te refieres… a Emma ¿no es así? − pregunté y
Alec solo asintió con la cabeza. − ¿Lo dices porque es tu hermana gemela? La
verdad no estoy segura si eso este permitido o si ha llegado a pasar antes con
otras personas como nosotros pero si sientes eso, no es casualidad tal vez
fueron concedidos juntos, nacieron juntos, crezcan juntos e incluso terminen
juntos; lo cierto es que no sabemos que es lo que debemos aprender pues para
eso nos trajo Dios a este mundo lleno de humanos y como mitad humanos quiso que
aprendiéramos la vida de ellos como ellos mas no como ángeles que somos. Uno
jamás escoge a quien amar creo que desde antes de llegar a este mundo Dios nos
ha planeado la vida solo él sabe como será pero lo cierto es que es más
interesante ver si llegas a completar ese plan de vida o tomas nuevas
direcciones y eso es lo que llaman los humanos crear tu propio destino. No te avergüences por amar a tu hermana de
sangre a nuestra edad aún no sabemos distinguir bien el amor fraternal o el
amor de pareja; posiblemente sea fraternal y simplemente es más fuerte a ella
por ser tu gemela, no te perjudiques ahora, con el tiempo las ideas se
aclararan solo disfruta tu vida y trata de buscar tus propias respuestas.
Cuando terminé de hablar me regrese a mirarlo y una
lágrima recorrió su rostro, y deduje que fue el resultado al sentir que la
gente lo juzgaría e incluso el mismo Dios. Al comienzo Alec se sentía
intranquilo y asustado al ver lo que era su primera lágrima como un Ángelus, no
tenía idea de como reaccionar pero mi primer impulso fue abrazarlo con todas
mis fuerzas lo sentía como si tuviésemos la misma sangre como si fuésemos
hermanos de sangre ese amor fraternal que rara vez tienes con gente que no es
de tu familia, de pronto tuve este extraño sentimiento llenándome de paz y de
pronto supe que todo en esta familia mejoraría y una vez que Alec se dio cuenta
de que estaba sintiendo un avance respecto a los sentimientos y las reacciones
naturales de su lado humano se calmó y decidí hablar del último tema que me
incomodaba.
− Alec ¿estas mejor? Sabes que yo jamás te juzgaré
siempre estaré ahí para ti aún cuando todos te den la espalda, si alguna vez te
sientes de esa forma ven conmigo − afirmé sonriéndole la primera vez desde la
muerte de mi madre completamente sincera. − ahora me gustaría preguntarte una
última cosa ¿era por Emma que ese odio creció por León?
− Sí, es que Emma lo adora a pesar de lo que él le
hizo ella jamás lo dejó ni lo evitó lo que se me hace ilógico al principio yo
también lo adoraba pero desde que se obsesiono con esa chica Evelyne nos
ignoraba e incluso atacó a Emma eso no se lo podía perdonar perdía la razón
como lo hizo antes contigo pero siempre me enojó que para todo Emma acudía a él
en lugar de ir conmigo eso me irritaba. − confesó con furia. En cuanto lo vi molesto
supe que debía calmarlo así que decidí colocar mi mano sobre la de él.
− Alec, nadie puede compararse contigo y eso Emma
lo sabe bien. Es solo que ella lo ve como el hermano mayor que es, por esa
razón ella cree en sus experiencias, consejos y cuidados no es que te
menosprecie. Para mi tú y León, son muy importantes pero de distinta forma eres
como el hermano menor que siempre había deseado. − le confesé. Al oír esto Alec
se quedó en estado de shock un momento y
repentinamente regreso su rostro al mío y volvió a darme un dulce beso
en la mejilla. − ¿tratarás de estar bien con León y Emma de ahora en adelante?
Sé que a León le encantaría estar bien de nuevo contigo como antes.
Después de tanto hablar tuve que despedirme de
Alec, tenía un ensayo y no podía retrasarme pero al marcharme de ahí me fui feliz
al ver la cara de paz que tenía lo fue todo para mi aquel día supe que ya no
tenía más preocupaciones y que viviría su vida buscando respuestas y siguiendo
lo que sentía sin importar lo que los demás opinaran y que yo estaría ahí para
él.
( DA CLIC EN LA IMAGEN DE ARRIBA PARA AVANZAR AL CAPÍTULO 07 ~ REFLECTED FEELINGS)

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