Agridulce
Durante aquel fin de semana sólo para mí, para
pensar… qué demonios haría con esos dos, eran mis mejores amigos pero no por eso
toleraría sus tonterías. Mi madre notó mi cambio tan drástico de ánimo desde
aquella tarde en la que me recogió de la escuela, a pesar de lo mucho que la
quería de alguna manera no podía confiar en ella así que por más que me
preguntara yo jamás decía nada, mi madre siempre estuvo inmersa en su trabajo
para darme lo mejor después del divorcio mi padre se desentendió y se olvidó
que tenía una ex esposa y una hija a la cual mantener.
− ¿Sucede algo? Has estado algo seria hija ¿estás
bien? Sabes que puedes hablarme de lo que quieras…
− Lo sé mamá, no tengo nada… sólo tengo cosas que
pensar.
− Si es sobre tu padre yo…
− No es sobre él ni el divorcio, además hace mucho
que dejé de tener un padre.
− Pero sigue siendo tu padre, lo queramos o no… y
sólo por eso debes respetarlo.
− No voy a respetar a alguien que se olvidó de
nosotras y como si nada se fue con otra mujer, con hijos ajenos, no le importó
dejar a su única hija por otra familia. – sabía que esa era la parte más
dolorosa para mi madre y aun así, mi ira me volvió cruel con ella, de inmediato
el dolor se dibujó en su rostro, así que no dudé en disculparme. – Ah… lo
siento no quise…
− Lo sé, bueno si gustas hablar ya sabes dónde
encontrarme ¿bien? – respondió con tristeza y se marchó, sabía lo que haría y
me sentía cada vez peor ¿cómo pude? ¿Cómo pude herir a la persona que más
quiero? Ella se dirigió a su habitación casi de inmediato y se encerró toda la
tarde, cuando pensé en hablarle para la cena podía escuchar los dolorosos
sollozos de mi madre aún herida debido a mi inútil padre ¿Acaso hay algo más
doloroso que ver a tu propia madre llorar de una manera tan horrible que parece
que podría morir? ¿Ver esos ojos hinchados y rojos debido al dolor de la
traición de su más grande amor? No podía tolerar tal presión… mi familia se
desmoronó y todo por él y su maldita infidelidad…de paso cuando mi madre se
enteró de esa infidelidad estaba embarazada, de mi hermano menor sólo tenía
cinco meses de vida… y gracias a mi padre el embarazo se complicó y el bebe
finalmente no logró nacer, la depresión y constantes preocupaciones de mi madre
bajo el estrés del divorcio y lidiar con su infidelidad y peleas constantes
provocó la muerte de mi hermano, por un momento realmente creí que incluso
perdería a mi madre en medio de la depresión y me dejarían finalmente sola. Por
los últimos años siempre estuve a punto de reprobar el año escolar
constantemente me deprimía y enfermaba y sólo pensaba “me estoy volviendo una carga
más para mi madre” ya era suficiente haber perdido a mi hermano… aún podía
escuchar los sollozos llenos de un dolor inimaginable para un hijo al hablar
por teléfono con mi padre…ella sólo lloraba sin control, podía sentir su dolor,
me sentía impotente… esa imagen jamás podría quitármela de la cabeza, NO HAY
NADA más DOLOROSO que ver a quienes crees los mejores, TUS PADRES llorar con
esa angustia, dolor y coraje…porque por primera vez los ves de lo más
vulnerables ves al ser humano que son en realidad en lugar de tus héroes, ves
la crueldad de la vida… que las relaciones humanas no son tan simples, que el
amor no lo es… siempre tuve miedo de experimentar tal dolor y depresión como lo
experimento mi madre al punto en que comencé a temer enamorarme con una
intensidad tal que cuando me hirieran… no poder escapar de tal dolor, de esas
lágrimas, de esa depresión…
Los
mejores amigos siempre permanecen a tu lado aún en el peor de los momentos… y
afortunadamente contaba con ellos siempre a mi lado desde mi infancia. Siempre
tenía a esos seis a mi lado… Celine, Farah, Layla, Helena, Kalet, Dillon y
desde hace poco Shida, el insoportable lo que los hacía ahora siete. Sin ellos,
creo que a estas alturas ya me hubiera ido por otro camino completamente
distinto, yo realmente les estaba MUY AGRADECIDA, realmente me sentía muy
bendecida… siempre fui el tipo de persona que valora siempre más UNA LARGA
AMISTAD que un CORTO NOVIAZGO, así que si algún noviazgo interfería en mis
amistades, en mi balanza siempre la amistad tenía el mayor peso. Uno jamás
piensa que algo, alguien o algunas personas terminarían acabando con dicha
amistad hasta que los sentimientos aparecen y poco a poco todo se enreda y no
vez la forma de regresar todo a como era anteriormente… ¿Cómo sobrevivir a esos
vuelcos que da la vida, la amistad y… el amor? Eso es algo que descubrimos
conforme maduramos, nos volvemos independientes y tomamos la vida con nuestras
propias manos y descubrimos que aún tenemos mucho por descubrir y personas que
nos cambiarán la vida, pero todo comienza… con la pre adolescencia por eso
nuestro miedo a crecer, tarde o temprano deberemos enfrentarnos a la vida, la
realidad, el dolor.
Después
de lo que viví junto a Shida, me decidí a ser mucho más precavida… no quería
que me volviera a ocurrir lo mismo, no quería que me hirieran con tan duras
palabras… con tan fría y dura mirada así que a pesar de que era obvio para
muchas en mi situación yo siempre veía el otro lado de la moneda, jamás creía
nada que no me dijeran de frente, no quería malinterpretar nada, en conclusión
si no eras directo y claro conmigo… jamás me tomaría en serio algún otro tipo
de sentimiento que no fuese amistad, ese barrera de protección creció más con
el divorcio pero… ¿podría llegar alguien capaz de hacerme derrumbar ese muro
sin mirar atrás? Quería creer que lo habría, alguien por ahí en el mundo
destinados a conocernos.
Finalmente el día lunes volvió, era el momento de
enfrentarnos a la realidad… era momento de aclarar las cosas con esos dos,
aquellas dos molestias que no paraban de enviarme mensajes al punto que debí
apagar el celular, eran capaces de molestar incluso en la madrugada.
− ¿Puedes decirle a Niara que necesito hablar con
ella? – preguntó el ansioso de Shida, a una compañera del salón.
− Lo siento nadie del salón puede salir ahora
debemos terminar un trabajo pero yo le diré que te busque en receso.
− Muy bien, dile que es importante y debe venir
¿bien?
− Bien, yo le diré.
En el receso no busqué a Shida, el trabajo en
cuestión tomó más de la cuenta y sólo pudimos desayunar en medio del trabajo
aún en el aula, realmente no tenía muchos ánimos de verlo cuando pensaba en la
última vez que lo vi una parte de mí se avergonzaba y la otra se sentía
orgullosa, una por defender a mi amiga a pesar de todo y la otra por ponerle
una mano encima a alguien que estuvo siempre apoyándome en las peores
dificultades, pero conocía su constante persistencia así que sabía que
llegaría.
− ¿Niara? Preguntan por ti – me llamó una
compañera.
− ¿Eh? Voy en un momento…
− Niara ve a hablar con Shida, nosotros seguiremos
con el trabajo – respondió Layla.
− Pero Layla…
− No te preocupes por mí, supe lo que ocurrió
después de que me marché… Gracias, eres una gran amiga a pesar de que Shida ha
sido tu amigo desde que eran niños… me defendiste con gran valor, porque se
necesita gran valor para hacerle frente a esas viejas amistades que tanto
aprecia uno, por otra amistad. Yo… ya no estoy molesta con Shida, estuve
pensando y creo que fue lo mejor que él terminara conmigo y me hablara con la
verdad en lugar de seguir ilusionándome… además él se disculpó el fin de semana
fue a verme a mi casa aunque estaba muy triste y molesta no le abrí pero se
disculpó al otro lado de la puerta principal, él sabía que yo estaba llorando
del otro lado de ella así que sólo dijo lo que quería decir y se marchó. Así
que temprano en la mañana ambos hicimos las pases y decidimos volvernos amigos
como antes, sé lo mucho que ambos se aprecian así que habla con él. – En
ocasiones cuando crees conocer a tus amigos, siempre te sorprenden, Layla
siempre fue alegre, juguetona, divertida y toda una cupido pero cuando esto
ocurrió fue la primera vez que la vi tan triste pero nuevamente una amiga me
mostraba que no debía tomarme todo tan a pecho sólo éramos pre adolescentes y
estas hormonas nos hacían tomar todo con demasiado DRAMA y por un momento pensé
“Soy una ridícula” anteriormente cuando niños este tipo de cosas no eran tan
serias al día siguiente podíamos actuar como de costumbre como si nada pero en
el transcurso de la vida de un niño a la vida adulta los dramas no son una
broma y comienzas a tomarte cada drama muy a pecho lo importante a estos dramas
cuando sigamos con el transcurso irremediable de la vida es sólo hablarlo con
calma y ver que todo surja naturalmente.
− Bien, si tú lo dices entonces así lo haré –
respondí con una sonrisa, al verla mejor aunque claramente su rostro no
regresaría tan pronto a la antigua Layla la divertida y siempre alegre pero
sólo el tiempo podía hacerlo.
Me dirigí a la puerta del aula donde Shida se
encontraba esperando de espaldas, algo poco común en él.
− ¿Shida? – pregunté, entonces se dio media vuelta
ansioso.
− Ven, tenemos que hablar – dijo arrastrándome con
él a espaldas del edificio de secundaria donde “supuestamente” los alumnos
tenían prohibida la entrada.
− ¿Era necesario que me trajeras aquí? – pregunté curiosa
y realmente extrañada.
− Sí, hay algo de lo que quiero hablar seriamente
contigo, yo… le pedí disculpas a Layla antier, ella no quiso abrir pero sabía
que estaba ahí así que le pedí una disculpa, sé que fui un cretino y egoísta…
además, quería decirte esto antes de que algo más sucediera… − respondió, se
acercó lentamente hacia mí, pasó a un lado de mí, se agachó hacia mi oído
izquierdo y susurró − Niara desde hoy sólo tú eres mi objetivo. – confesó.
Entonces mientras se marchaba, me quedé inmóvil ¿Qué quiso decir con eso?
Mientras yo me negaba a pensar que de alguna absurda forma quisiera decir lo
que pensaba la guerra había dado comienzo con esa confesión aquel día pero se
volvió más tormentosa cuando decidí abrir la boca.
− ¿Qué? Sabes que si no me dices las cosas claras
no pienso tomar nada de tus estúpidas indirectas, no quiero que haya malos
entendidos. – realmente esperaba que cuando regresara la mirada me encontrara
con la típica cara de “te lo creíste” esa cara burlona, pero lo que dije
desataría todo este maldito problema, me encontraría con otra cara de Shida, la
más insoportable de todas.
− ¿Estás bromeando? ¿De verdad me harás decirlo?
Ah, claro… no quieres malos entendidos bien, si así lo quieres te lo diré claro
y directo como tanto deseas – confesó, cuando se regresó a mirarme, esa cara no
era la que esperaba y mucho menos esas absurdas palabras. – Te quiero como mi
novia, sólo para mí ¿entiendes? – confesó de golpe con esa voz tan segura, esa
voz con la que siempre declaraba lo que quería y que siempre conseguía lo que
se proponía, yo sólo lo observé inmóvil y sin poder decir palabra alguna.
–
Entonces… ¿Quieres ser mía? − ¡¿QUÉ CLASE DE DECLARACIÓN ES ESA?! Shida era el
tipo de chico que siempre te lo decía FUERTE Y CLARO cuando algo realmente le
interesaba SIN IMPORTAR el ridículo que podía hacer, pero esa forma de pedirlo
sólo me irritaba más ¡¿Quién demonios cree que soy?! Esa confianza que cargaba
era debido a que siempre, SIEMPRE lograba conquistar a todo ser del sexo humano
opuesto que se proponía era demasiado arrogante y creído eso era lo que más me
irritaba, sólo pensé “No pienso ser otra más de su colección, somos amigos de
la infancia y no pienso ser un trofeo más, sin mencionar que no lo veo de esa
forma.”
− ¿Qué? ¿Tuya? ¡Ja! ¡¿Hablas en serio?! Shida… ya
me harté de esta estúpida broma deberías dejar de actuar de una buena ves o
realmente me verás enfadada. – le advertí, pero no contaba con que eso le
enfadara.
− ¿Broma? Niara… Creo que puedes saber con solo
verme que NO ES UN MALDITA BROMA ¡así que responde! – gruñó pero se controló.
− NO. – respondí.
− ¿Qué?
− No quiero.
− ¿Perdón? No es una maldita broma ¿Entiendes eso?
− Lo sé, pero no quiero.
− ¿Qué? ¿Es porque hemos sido amigos de la
infancia? No siempre íbamos a ser sólo amigos, incluso nuestros padres lo
sabían, tarde o temprano llegaríamos a esto.
− ¿Quién lo dice? ¿Sólo porque ellos lo dijeron
debe ser así? No tiene nada que ver con eso… ¿crees que no los conozco? ¡Son
los malditos PLAYBOYS de mi vida! Cada amiga que tenía siempre se la tenían que
ligar, han estado con todas mis amigas desde los siete años y claro… la única
que falta en la lista y en el Stan de trofeos soy yo… aun cuando hablaran en
serio de ir de ese modo conmigo ¿creen que lo aceptaría sólo así? Hay algo que
olvidas Shida… NO SOY COMO SUS AMIGUITAS con las que puedes juguetear cuanto
quieras, así que olvídalo y sólo ve a jugar con otras si ya terminaste con las
de esta escuela expande tus horizontes pero a mí no me metas, Yo… NO SOY UN
JUGUETE MÁS. – Cuando finalmente dije lo que pensaba de esta tontería Shida
quedó sin habla, creí que era porque lo había descubierto o algo, jamás tomaría
en serio algo así de ninguno de esos tres ¿por qué? La respuesta es obvia y
simple todos eran unos malditos playboys si no iban en serio con las anteriores
¿realmente cambiaría en algo conmigo? El hecho de ser amigos de la infancia no
cambia NADA, hasta el momento después de mi desliz con Kalet no tenía ninguna
clase de sentimientos de ese tipo por ninguno de los tres, ellos sabían mi
política respecto a novios “No estaré con nadie que no quiera de verdad” hasta
el momento sólo me habían conocido tres novios anteriores todos ellos fueron grandes
chicos a los que quise y con los que terminé cuando ese sentimiento terminó,
era lo justo no podría engañarlos.
− Ah… ya veo… entonces ¿eso es un no?
− ¿Tú qué crees? Si es para eso para lo que me
querías entonces me voy tengo un trabajo que terminar – me despedí, pero antes
de poder marcharme me aprisionó entre la pared y sus brazos impidiendo que me
marchara, su rostro estaba justo frente al mío ahora y esa mirada seria y
ciertamente enfadada me miraba con recelo.
− No pienso rendirme sólo por esas estupideces, SI
yo siempre JUGUÉ con ellas ¿sabes por qué? Porque todas ellas eran cercanas a
ti, admito que me sentía celoso y sabía que para estar más cerca de quien más
me ha importado por los últimos cuatro malditos años podría cuidarte de los
estúpidos que tenías de novios, ellas jamás me importaron sólo había UN JUGUETE
que me interesaba, SÓLO uno y no podía tenerlo pero ya me harté, TE QUIERO SÓLO
PARA MÍ, NO QUIERO QUE NADIE MÁS TE MIRÉ, TE TOQUE NI TE TENGA. He estado
tratando de que esto desaparezca pero simplemente no me es posible ahora se ha
vuelto peor me pongo peor cada vez que otro chico te toca o te mira, ya estoy
harto de sólo mirar así que me he decidido LO QUIERAS O NO, Tú eres mi objetivo
y a la m***da la maldita amistad, si es necesario tendré que terminarla aquí y
ahora, por miedo a perderla estuve sólo observando pero arriesgaré todo a
partir de ahora, así que me vale v**ga si me crees o no, yo cumplí con
avisarte. SERÁS MÍA… LO JURO. – Confesó irritado y se marchó al momento en el
que pateó una reja que se encontraba delante de él aunque realmente no le
estorbaba, en realidad lo hizo para dejar salir la frustración y la ira, entonces
se marchó.
Desde
la confesión de Shida, nada en mí cambió en lo absoluto que alguien como él
pudiese conquistarme, apenas logré verlo como un amigo ¿Por qué o cómo podría
verlo como algo más? Pues él no estaba dispuesto a rendirse, a partir de ese
día no paró de seguirme cada vez que podía constantemente me acorralaba con o
sin gente alrededor ocasionalmente me provocaba, se acercaba tanto que parecía
que me besaría sólo para ver mi reacción pero al notar que no provocaba nada sólo
me decía cosas como “No me rendiré, sabes cuan persistente soy” “Lo conseguiré,
un beso tuyo y lo corresponderás” en una ocasión estuvo por conseguirlo pero
afortunadamente mis instintos ganaron y logré desviar mi rostro del suyo antes
de que algo así ocurriera. Mientras tanto comenzaron los rumores y las malditas
preguntas de gente entrometida.


− Niara ¿Estás saliendo con Shida? / ¿Desde cuándo
han estado saliendo? / ¿Por qué no simplemente admiten que están saliendo? /
¿Por qué no sales con Shida? Es uno de los más guapos y sexys de la escuela
posiblemente de la ciudad, eres muy afortunada / ¿Han sido amigos de la
infancia cierto? Es una historia interesante…/ Escuché que le gustas desde hace
cuatro años, es tan romántico ¿Por qué no le dices que sí? / Está claro que le
gustas ¿No te lo ha dicho? Es bastante determinado / − pero cuando daba las respuestas simplemente
las ignoraban no sabía si era porque no eran interesantes o creíbles para ellos.
− No, no
estoy saliendo con Shida ni lo haré, hemos sido amigos de la infancia y no
seremos nada más allá de eso. No hay nada que admitir, él es el que está
molestando y sí, ya me lo dijo directo y claro así como yo le respondí que eso
jamás pasaría.
− Agh… ¿Por qué no le dices que sí de una buena
vez? – reclamó Rainy.
− ¿Qué? ¿Por qué debería?
− Porque ya estoy harta de sentirme como la tercera
en discordia – reclamó.
− No tienes por qué sentirte de esa forma.
− Pero es que Shida es imparable, hasta yo puedo
sentir su gran seriedad e incluso si yo fuera tu no me sorprendería que un día
de estos se canse e incluso intentase besarte a la fuerza o violarte – confesó,
Rainy jamás le importó lo que los demás pensaran siempre decía lo que pensaba,
muchos la veían como una exagerada o atrevida pero eso era lo que me encantaba
de ella siempre tan divertida aun cuando se queja.
− ¿Y? No me importa mi respuesta será siempre la
misma además ¿Me crees tan tonta como para dejarme besar o violar tan fácil? Si
no tengo de novio a cualquiera menos me dejaría besar o violar. – reclamé.
− ¿Y qué es lo que no quieres de Shida?
− Bueno, primero es un amigo de la infancia lo cual
ya lo hace raro pues somos casi como hermanos, segundo es un maldito playboy y
lo conozco como la palma de mi mano ¿por qué creería que me ve de forma
distinta a sus juguetitos anteriores? Y tercera esa maldita actitud suya de
tanta arrogancia y que creer que puede conseguir a quien sea.
− Entonces ¿crees que un playboy no puede realmente
amar a su amiga de la infancia? Digo… precisamente porque lo conoces muy bien,
¿él se comporta igual a como lo hizo con sus conquistas anteriores? ¿Realmente
se esforzó tanto con las anteriores? ¿Realmente siempre fue tan directo con
ellas sobre lo que sentía? A pesar de todo sigue siendo humano Niara, él
siente. Tarde o temprano tenía que mostrarlo o más bien, debía haber alguien
que lo forzara a hacerlo ¿Por qué crees que él te quiere al igual a las
anteriores? Piénsalo… él te ha amado por cuatro largos años, no querido sino
AMADO te digo amado porque han sido cuatro años, no es un simple enamoramiento…
seguramente te ha querido desde mucho antes y no se había dado cuenta. Por
último esa actitud suya… es así porque nunca tuvo que esforzarse porque alguien
le correspondiera todos siempre sintieron una enorme simpatía por él pero de
alguna forma fuiste la primera en no querer algo más de él simplemente estabas
bien con su presencia en cambio los demás siempre querían algo de él, querían
algo forzosamente y todo lo que él te ha dado o mostrado siempre ha sido
sincero jamás le exigiste nada, así… es como yo lo veo. Era natural que
eventualmente terminara de esa manera… enamorado, pero antes de darse cuenta
otros comenzaban a verte especial y cuando comenzaste a salir con chicos
posiblemente él pensó “está bien, podré olvidar esta sensación si hago lo
mismo” eventualmente como para él siempre todo fue sencillo, logró tener novias
por montones convirtiéndose en un playboy pero ninguna lo satisfacía siempre
querían más y más de él y entonces comenzó a ser codicioso y egoísta contigo…
porque comenzó a quererte más tiempo a su lado, comenzó a… desear más y más de
ti fue entonces que entendió, eso era amor… querer a alguien con tal
desesperación como si fuera tu oxígeno, querer a alguien que no deseas
compartir con nadie, esa sensación. – confesó, yo sólo no paraba de mirarla de
un momento a otro se volvió de la divertida y graciosa a la seria y sabia
Rainy. De alguna forma me hizo comprenderlo un poco más, de pronto me sentí
sumamente avergonzada, sólo estaba pensando en mí misma y en mi situación jamás
lo consideré a él como persona ¿Qué clase de amiga soy si no puedo ver esa
parte de él? − ¿Sabes lo que creo?
− ¿Más?
− Que no parara por más que lo rechaces… porque
realmente está decidido y de hecho tiene mucho valor como para seguir a pesar
de tus rechazos, ese chico… ese playboy te conquistará tarde o temprano… lo
quieras o no llegarán sus sentimientos a ti y ni siquiera tú podrás evitarlo,
después de todo te ha amado desde hace cuatro años…
− ¿Por qué crees eso?
− Porque así es el amor Niara…cuando eso ocurra se
podría decir que será tu primer amor, puesto que el primer amor es aquel que se
vive de una forma intensa, pura e incluso con rebeldía – confesó, en ocasiones
realmente parecía como si algo se apoderara del cuerpo de Rainy en este tipo de
situaciones. Yo… no pude responder más a esas declaraciones entonces… ¿mi
primer noviazgo… no fue lo que se dice mi primer amor? ¿Realmente alguien como
Shida podría ser ese primer amor? Tenía miedo… no quería enamorarme a ese grado
de locura…pero como Rainy había dicho…es algo que llegará sin que pueda
evitarlo, tan natural que más bien… siempre ha estado en todos pero ese alguien
lo hace despertar.
− ¡Niara! – me llamó Shany, una amiga que aunque
anteriormente no éramos cercanas recientemente nos habíamos vuelto casi
inseparables, ella tenía una personalidad brillante, siempre alegre y divertida
en todo momento además de inteligente, tenía además de todas esas cualidades su
hermoso físico, era de raza afroamericana su cabello negro algo rizado pero
nunca grifo, su piel suave y oscura, sus ojos entre verdosos y cafés simulaban
ser de un tono avellana − ¿De verdad no piensas aceptar jamás a Shida? –
preguntó curiosa Shany quien ya había pasado por Shida, sí ella también estuvo
con él en el pasado pero a diferencia de Layla ellos realmente se quisieron
anteriormente y no hubo problemas en su relación hasta que ella decidió
terminar con él sin razón, aun así parecía que él conocía la razón aunque jamás
la dijo y jamás reclamó nada, aún no
podía creer que el tonto de Shida la hubiese dejado ir. Sólo le dirigí una
mirada de molestia – Sé que no es algo que me incumba Niara pero ese tipo es
tan increíblemente odioso ¿vas a aceptarlo? – reclamó, gruñona. Sí sé lo que
piensan… es difícil pensar que con la forma en la que todos la ven como la
chica “perfecta” pueda tener esa actitud pero creo que esa personalidad fue la
que lo conquistó, y también a todos sus amigos ella, sin duda era única.
− Como le he dicho a todos ¡NO, aceptarlo no es una
opción! Sabes mi política para una relación “No estaré con nadie que no quiera
de verdad” Shida es atractivo no lo niego, pero no lo veo de la misma manera.
− ¡Uff! Qué bueno, odiaría tener que lidiar con él
todo el día pegado a ti y discutir siempre con él en medio – respiró aliviada y
se marchó a las clases de natación, aquel día Rainy y yo nos encontrábamos
indispuestas para entrar a la piscina así que simplemente observamos a los
demás.
− Se nota que la relación entre Shany y Shida no ha
cambiado desde que terminaron me pregunto cuál habrá sido la razón para que
esos dos terminaran así, cuando se lo pregunté a ambos ninguno me quiso decir
una palabra.
− ¿Realmente no lo sabes?
− ¿Eh? Si lo supiera no estaría preguntándomelo
¿sabes?
− Yo de hecho no debería contarte este tipo de
cosas, pero ya sucedió hace bastante tiempo por lo que no le veo problema,
igualmente que esto quede entre nosotras ¿bien?
− Entiendo.
− Bueno hace tiempo cuando esos dos terminaron yo
me encontraba en casa, estaba lloviendo y no tenía ánimos de salir, me
encontraba con mi familia viendo televisión y tomando chocolate caliente,
cuando recibí un mensaje de Shany…
Rainy ¿Podemos vernos? Necesito hablar con alguien.
Sonaba importante así que le llamé, ella solo dijo
que necesitaba hablar con una amiga porque había terminado con Shida, de
inmediato le pregunté si ya te había marcado pero ella dijo que no quería
involucrarte y que debía confiarme lo sucedido sólo a mí. Entonces quede con
ella en una cafetería y nos encontramos, ella… no lucía bien tenía los ojos
hinchados y rojos.
− ¿Shany? ¿Qué sucede? ¿Qué
pasó? ¿Cómo pasó? ¿Quieres que llame a Niara y las demás?
− No… no quiero que nadie más
sepa, sé que todos se enterarán tarde o temprano pero… esto tengo que
contárselo a alguien y desahogarme… o explotaré…
− Está bien dime…
− ¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¿Te hizo
algo?
− No, no fue nada de eso que
piensas…lo hice porque sabía que él terminaría conmigo… así que sólo me
adelanté, se veía tan aliviado de que fuese yo quien terminara que no discutió
nada y sólo se marchó.
− ¿Qué? ¿Pero cómo? No entiendo
de qué hablas…
− Sé la razón por la que quería
terminar…como su novia en el pasado mis ojos siempre tuvieron a alguien en la
mira… él, lo observaba todo el tiempo así es cuando estás enamorada y cuando
antes él me miraba podía sentirlo pero entonces su mirada cambió, comenzó a
centrarse en alguien más, siempre parecía más atento ocasionalmente sonreía sin
que él mismo se diera cuenta…y cuando me pidió que habláramos lo supe así que
decidí terminar con él antes de que él mismo lo hiciera, no necesitaba palabras
inútiles como “lo siento” “no quería lastimarte” o “no pude evitarlo”.
− Esa persona…
− Sí, es ella… justo como lo
pensé y lo temí desde hace tiempo… Niara. – Cuando ella me dijo tu nombre no me sorprendí en absoluto… cualquiera
con ojos sanos podía ver claramente lo que comenzaba a ocurrir con Shida, los
únicos que parecían jamás notarlo fueron ustedes cuatro. Lo que me sorprende es
que haya tardado tanto en hacer lo que se proponía desde entonces…ni si quiera con
Shany llegó a tener esa mirada tan decidida, segura y confiada plenamente en lo
que siente, esa mirada que te ha pertenecido a ti desde hace tiempo…según dijo
Shany, ella sabía que ese tipo tenía atracción hacia ti, pero no se rindió y
realmente lo conquistó con su personalidad, aunque sabía que esa conexión que
él tenía contigo posiblemente regresaría decidió seguir.
− ¿Qué? ¿De qué estás hablando?
− ¿Puedes dejar de negarlo? Ni siquiera yo lo
entiendo del todo sólo te digo lo que vi y escuché, esas miradas llenas de
calidez y que parecían fundirse y sonrisas tan arrolladoramente tiernas sólo
eran provocadas cada vez que él te veía ¿No lo recuerdas? Hace dos años…cuando Shany
terminó con él, tú comenzaste a salir con tu primer novio Austin ¿No te suena?
− ¿A qué te refieres con eso?
− Shida quería terminar con Shany… antes de que
aceptaras a Austin. Lamentablemente fue demasiado lento, así que en lugar de
aceptar que tú también podías tener una relación con otros chicos decidió salir
con más chicas y en ese entonces fue Helena y otras, el muy tonto creyó que así
podría olvidarte… pero cuando terminaste con Austin, él trató de hacerse el
desentendido y cuando creyó que ya no te enamorarías de otro tipo antes de que
él pudiese olvidarte apareció Derek y su plan se frustró llegué a verlo
bastante mal al no entender lo que sentía si estaba bien o mal pero jamás hizo
caso a sus sentimientos, te quería tanto a su lado que por primera vez pensó y
reflexionó sobre su amistad algo que todos los que sabemos, él jamás haría
porque es el tipo de chico que no piensa las cosas pero creyó que sólo era una
etapa ahora parece que ha entendido bien lo que siente y no está dispuesto a
perder otra oportunidad. Posiblemente esto haya sido difícil para Shany pero ya
lo superó, aunque a ella ya no le agrade más Shida, debes pensar en ti y Shida,
él realmente se está esforzando para conseguir ese “más que amigos” te lo digo
porque te conozco… piensa bien lo que sientes, por primera vez… trata de
imaginar tu relación con Shida, realmente creo que él te quiere como a ninguna
otra no te niegues la posibilidad de enamorarte de él… sólo por ser “amigo de
la infancia” te propongo que salgan y dependiendo de eso podrás decidir.
− Yo… no tenía idea… pero quiero aclarar algo… no
es que fuese tonta ¿sabes? tampoco que no entendiera indirectas, es sólo que…
hace tiempo… yo estuve enamorada de Shida… − Rainy se sorprendió al escuchar
aquellas palabras, Rainy era mi amiga desde hace un tiempo pero fue después de
mi desliz con él así que seguramente no tenía idea sin mencionar que nadie más
se enteró de ese evento ni siquiera mis mejores amigas. – Tú no lo sabías… ni
nadie más que Shida y yo porque fue antes de conocerte y además no hubo más
testigos… pero me enamoré de él, no sabía lidiar con este sentimiento y terminé
arruinando mi relación de amigos cercanos hace tiempo… desde ese momento… yo no
podía mirarlo a los ojos, no nos hablamos por un tiempo, desde ese momento yo
decidí no malinterpretar nada, por eso si no me lo dicen claro y de frente… no
es que no pueda o entienda, simplemente no quiero pasar por eso otra vez… y
ahora él sale con esta estupidez… eso me enfada porque yo logré olvidarlo pero
ahora él… − hice un gesto de coraje no entré en
detalles pero Rainy entendió...
− Entiendo… no tenía idea… pero creo que realmente
se convirtió en una verdadera ironía para él, el saber que alguna vez tu
corazón fue suyo y él lo despreció y ahora su corazón se está volviendo loco
por tenerlo de nuevo... ¡es muy divertido! – sonrió de pronto. – Entonces… ¿por
qué no miramos al chimpancé idiotamente enamorado hacer acrobacias para
deleitarte? Mientras puedes pensar y tomar una firme decisión aunque temo que
el chimpancé es demasiado insistente… pensar al final no tendrá nada que ver,
deberás sentir de cerca a tu corazón y saber qué es lo que pide y eventualmente
veremos lo que ocurre, creo que será realmente interesante.
− Ja, ja, ja… − exploté de risa, Rainy siempre
tenía el poder de hacerme sentir mucho mejor. – Supongo que tienes razón…
− Mientras puedes pensar y tomar una firme decisión
aunque temo que el chimpancé es demasiado insistente… pensar al final no tendrá
nada que ver, deberás sentir de cerca a tu corazón y saber qué es lo que pide y
eventualmente veremos lo que ocurre, creo que será realmente interesante. –
confesó.
− Tienes razón, pero no me preocuparé por eso
ahora… que el chimpancé haga lo que quiera mis sentimientos no cambiarán y si
lo hacen no puedo forzarlos a cambiar… veremos que sucede.








