viernes, 31 de marzo de 2017

Experiencia de Voluntariado Internacional como mexicana

Voluntariado Internacional
Como mexicana en Alemania
En esta ocasión les contaré sobre el voluntariado internacional, el cual, en mi caso, decidí averiguar primero sobre el tema por medio de varios artículos que me informaron de lo que se trataba, haría cualquier cosa para vivir las experiencias como en mi intercambio académico, porque una vez que sales de tu zona de confort las aventuras llegan a ti y experimentas la verdadera libertad. Sabía que el voluntariado no sería como mi primera experiencia, pero parecía prometedor y me atraía la singularidad de ayudar al mundo con compartir con poco de ti, así que comencé a buscar aquello que les llaman “ONG” o que como sus siglas lo mencionan una Organización no Gubernamental y la cual es definida como institución sin ánimo de lucro que no depende del gobierno y realiza actividades de interés social.  Primero que nada, la ONG que me ayudó con esta primera experiencia en este campo se llama Vive México. Encontré la página de casualidad por Facebook, entré a la página oficial y leí cada rincón de éste para estar bien informada, pues si bien no aplique de inmediato ya que supe que si viajaba debía aventurarme completamente sola, fue al año siguiente que mi propio hermano menor me recordaría lo que se necesita para cumplir su mayor anhelo, VALOR. Mi primera experiencia de intercambio académico había sido muy diferente, la beca académica me pagó todos los gastos con el único fin de mejorar mi nivel de inglés además de que viajé con varios compañeros, no obstante el voluntariado distaba de ser como el primer intercambio y mientras yo pensaba si irme o no, mi hermano me encaró y me dijo “Si tú no lo haces, yo lo haré; Tú ya viste una parte del mundo y es mi turno si tú no te animas, yo iré primero, quiero ayudar al mundo un poco” cuando me mencionó aquello me avergoncé tanto de mí misma, como todos saben aún en estos momentos la guerra en Siria está pasando por un momento crítico y mi hermano menor se sentía tan impotente que quería ayudar un poco a la gente del mundo, tal vez si no podía ayudar a Siria, ayudar en alguna parte del mundo que lo requiriera. Y así fue como mi hermano menor se aventuró primero con más valor del que yo contaba, temía por él pues a pesar de todo es mi hermano menor y como la mayor sentía que mi deber era protegerlo, pero no podía si algo le ocurría del otro lado del mundo. Me llamó a mí y a la familia en cada ocasión, en cada parada hasta su llegada al workcamp ubicado en un pequeño pueblo de Bélgica en su caso. En la última parada en Cancún, mencionó su miedo, su nerviosismo y sus ganas de abandonar todo y volver, pero antes de que decidiera retirarse le mencioné sus palabras, aquellas que me habían hecho ver la realidad y fue entonces que me agradeció y me dijo: “Tienes razón, pondré el nombre de México en alto y daré todo de mí, no me rendiré tan fácil” me sentí muy orgullosa y no fue hasta que él volvió que me había decidido, dejaría mi miedo de lado y lo superaría. Nos relató todas sus experiencias, había quedado fascinado e hizo amigos de Rusia, España, Bélgica y más. Al escucharlo recordé mi primera experiencia y pensaba cuanto me había gustado esa sensación al conocer a gente de otros países, de platicarme de ellos y sus lugares de origen, de compartir anécdotas de ellos y sorprendernos con algunas costumbres de unos y otros. Y todo lo anterior contribuyó a mi decisión y mi determinación.
Los requisitos y la aceptación
Muchos me han preguntado sobre esto, bueno lo cierto es que no es nada complicado si LEES BIEN como es debido. Algunos me hacen las mismas preguntas que informa la página de Vive México. Sé que no todos están acostumbrados a leer, pero si quieren lograr algo en la vida es absolutamente necesario LEER por su cuenta. Sólo responderé algunas dudas comunes que no menciona la página. **Para aquellos que no sepan de esta ONG les dejo su página para que se informen mejor: http://vivemexico.org/ **
·         Primero que nada, la página lo menciona, pero debo recalcar esto ya que me han preguntado mucho esto: DEBES REVISAR LA FICHA DE LA BECA QUE TE INTERESA Y LEER CON DETENIMIENTO LOS REQUISITOS ADICIONALES. Algunas fichas aclaran bien el perfil de voluntario que buscan (esto no es como un CV) sólo debes leer la ficha la cual está en inglés y bueno debes saber si estás hecho para trabajos manuales, agricultura, culturales, festivales, personas de la tercera edad, niños con necesidades especiales etc. Además de que algunas fichas recalcan según el objetivo del workcamp, la necesidad de hablar determinado nivel de alemán, japonés, francés etc. Usualmente éstos requerimientos son cuando trabajas con niños o la enseñanza de algún idioma o festival con niños. Así que, si no tienes el nivel de idioma, no apliques pues te pedirán papeles que lo comprueben. También buscan un perfil de personalidad y gustos como ser alguien positivo, alegre, activo o que le gusten los niños o les interese el medio ambiente. Recuerda bien esto pues te calificaran por tu empeño en el workcamp una vez lo concluyas.
·         Una cosa MUY IMPORTANTE, también ciertos voluntariados solicitan sólo Hombres o Mujeres así que revisa bien antes de colocarla en el formulario en el que especificarás tus 4 posibles voluntariados en orden de importancia.
·         Los workcamps receptores te otorgarán alojamiento y comida gratuitos (en ocasiones ellos te dan la comida y en otras los voluntarios preparan la comida), esto puede variar según la ficha. Respecto al alojamiento, quiero que estés consciente que no son hoteles cinco estrellas y difiere en cada ficha que te interesa y cada país. Es debido a esto que te piden que lleves un sleeping. Los detalles los encuentras en la ficha que elijas pues mencionan donde te quedaras y como se cocinará, así como los detalles del aeropuerto más cercano y cómo llegar.
·         Mide bien el tiempo en que decidas aplicar a estas becas, debes planear bien el viaje y una vez aceptado y confirmado te enviaran material adicional para tu viaje. Vive México recomienda por lo menos 3 meses antes del viaje.
·         IRAS COMPLETAMENTE SOLO Y NO, NADIE IRÁ A RECOGERTE EL AEROPUERTO.
·         Algunas fichas en determinados workcamps piden dinero EXTRA. Revisa detenidamente toda la ficha, encontrarás un letrero que dice EXTRA FEE es decir dinero extra y el dinero difiere en cada una, usualmente te lo muestra en EUROS.
·         OTRA COSA IMPORTANTE. En esta organización, si eres primerizo debes realizar primero una de plazo CORTO, pero también lo que puedes hacer si eres primerizo puedes enlazar varios voluntariados (según el tiempo en que empiezan y terminan) para aprovechar el viaje al máximo y aventurarte más tiempo. Naturalmente es más conveniente si se refiere a la Unión Europea, pues puedes enlazar Suiza, Francia, España e Italia, por ejemplo. Analiza bien tus tiempos pues como sabes SÓLO PUEDES ESTAR EN EUROPA SIN VISA SÓLO 3 MESES, no recomiendo estar allá más tiempo o puedes quedar fichado por las autoridades. (En mi testimonio más adelante hablo sobre una de mis compañeras mexicanas que hizo esto último enlazando 4 voluntariados y estando 3 meses por allá)
Una vez sabiendo lo anterior, les contaré como fue en mi caso todo el proceso de enviar mis documentos y la aceptación. SÓLO DEBES REALIZAR LOS PAGOS PARA LA APLICACIÓN Y TODO EL PROCESO DE SELECCIÓN SI ESTÁS COMPLETAMENTE SEGURO QUE TE IRÁS, PUES SI SOLO ESTÁS PROBANDO TU SUERTE SÓLO QUEDARÁS MAL ANTE LA ORGANIZACIÓN MEXICANA Y LA EXTRANGERA, SIN MENCIONAR QUE LOS HARÁS PERDER EL TIEMPO DANDOTE UN LUGAR PARA QUE LO RECHACES A ULTIMA HORA, ELLOS DEBEN REVISAR A TODOS LOS SOLICITANTES, NO LES HAGAS PERDER EL TIEMPO.
Una vez leí todos los requisitos y beneficios de la página, escribí mi carta de motivos en INGLÉS y con el formato e información que pide la página. Después deposité $1,700 pesos mexicanos para un voluntariado de CORTO PLAZO (ya que terminé ya la universidad, los que son estudiantes pagan $1,500 para aplicar a la de corto plazo). LOS PRECIOS VARIAN SEGÚN LA DURACIÓN DEL VOLUNTARIADO, así que revisa la página para más info. Luego debes ESCANEAR todos esos documentos en FORMATO PDF. No es muy difícil, por ejemplo, tu carta de motivos que está en Word sólo debes cambiarla al formato PDF para esto ve a google y coloca “convertir Word a PDF” te saldrán varias opciones de programas en línea sencillos para esto. TODOS TUS DOCUMENTOS DEBEN ESTAR EN FORMATO PDF para ser ACEPTADOS (la carta de motivos + el recibo del pago para la aplicación y si eres estudiante debes enviar el escaneo de tu credencial de la escuela válido o comprobante de estudios para que sea válido tu pago de estudiante).  Luego debes llenar un formulario sólo respondiendo en INGLÉS. Les dejo la página la cual encuentran en la página como VEF (http://vivemexico.org/vef/) En esta página es donde evaluaran tu perfil así que responde de la manera más simple tus habilidades, hobbies y aptitudes. Si no entiendes bien a lo que se refieren con esto te recomiendo que coloques en google “ejemplos de aptitudes” esto te ayudará a darte una idea mejor y podrás construir tu perfil de manera más ordenada y concisa. También es muy importante que, si padeces de alguna enfermedad la menciones, es otro país y si algo pasa será bajo tu responsabilidad si no respondes como se debe. Es también en esta sección donde adjuntarás los documentos que se piden más arriba.
Una vez termines con ese formulario, deberás recibir un correo electrónico donde te confirmen que ACEPTARON TUS PAPELES y que estás en proceso de aceptación por parte de las organizaciones del extranjero. Tienes de 15 a 20 días hábiles para que te avisen si fuiste aceptado. La primera organización que colocas como 1ra en importancia revisa tus documentos y perfil y si no te acepta pasa a la 2da opción y así sucesivamente, por eso es importante elegir bien tus 4 opciones. Si no recibes respuesta en ese tiempo debes comunicarte con VIVE MÉXICO para mencionarles eso y ellos te devolverán el dinero de la aplicación, pero si no avisas en ese plazo ya no se te devolverá nada.
En mi caso hice todo el proceso en un día, escribí mi carta, transferí el dinero, llené el formulario y envié los documentos. En el caso de mi hermano le avisaron hasta como una semana después y le dieron como su segunda o tercera opción que era en Bélgica, la que estaba antes era en un bosque en Grecia, pero los lugares ya estaban ocupados para cuando él mandó su solicitud. En el mío me llegó la respuesta al día siguiente de mi aplicación como aceptada en mi primera opción en Buxtehude, Alemania. Ya me imaginaran lo feliz que estaba, inmediatamente después te envían un nombre de usuario de vive México y una contraseña, esto es para ingresar a tu perfil en vive México y enviar el escaneo de tus boletos de avión lo más pronto posible (Es en esta parte la cual especifico el por qué DEBEN estar completamente seguros de ir, pues ellos ya te guardaron una plaza en dicho voluntariado y hasta que no envíes tus boletos no aceptan a nadie más). Una vez mandas el escaneo de TODOS TUS VUELOS (Escalas desde México hasta el país receptor) TU ESTADO en tu perfil de vive México debe cambiar a ACEPTADO. Es importante que veas esto en tu perfil una vez que lo enviaste para que te cerciores que tanto ellos como tú están asegurados de que te recibirán.
Una vez pasas todo esto, es hora de planear el viaje y la organización receptora como la emisora (en este caso vive mexico) te envía la carta de aceptación. En ocasiones te envían otro nombre de usuario y contraseñas para que sepas de qué otras partes del mundo serán tus compañeros y no es hasta cuando ya estás a días de ir que te mandan la lista de todos ellos con sus nombres, edades, sexo y país de origen. En este espacio que te envían pueden enviarse correos entre ustedes por si las dudas y sí, en ocasiones te piden que llenes más documentos básicos como el nombre, tu dirección, etc. En los días próximos a tu viaje recibirás varios documentos que debes leer bien e imprimir para tu viaje pues es posible que te los pidan en aduana al ingresar al país.
Al final del workcamp puedes solicitar un reconocimiento curricular el cual puede ayudarte como experiencia internacional e inclusive en ocasiones como prácticas profesionales para tu universidad. Vive México solo tiene una condición para otorgarla, que compartas un par de fotos de tu voluntariado de la mejor calidad y una cuartilla con tu experiencia. Y así es como fue mi procedimiento como el de mi hermano en los voluntariados.
Aeropuertos
Mi experiencia con Vive México estuvo acompañada primero que nada de mucho miedo. Los días anteriores a mi partida, pensaba y pensaba ¿Me irá bien? ¿Serán buenas personas las que conozca? ¿Y si me pierdo? ¿Y si no son tan buenas personas? El miedo te acompaña todo el tiempo, el que decide si se deja regir por él eres tú. Yo siempre fui una persona miedosa por naturaleza, e insegura debido a las circunstancias de la vida, así que aventurarme en un país tan diferente, con un idioma que no conocía en absoluto fue un verdadero reto para mí como persona, pero estaba determinada a no dejarme vencer. Dentro de mí sentía que era lo suficientemente fuerte como para seguir no importaba qué, sólo debía probarme. También me gustaría decirte, que las excusas son infinitas, no tengo tiempo ahora, el trabajo, la escuela, la inseguridad con el inglés y la gran falta de inculcación de parte de nuestros padres sobre ser independientes, ya que en algunos casos nos sobreprotegen de más. Sólo te digo que el momento es AHORA o NUNCA, el tiempo CORRE y no se detiene y cuando menos te des cuenta, ya tendrás familia, trabajo fijo, etc. Lo cual no es malo, pero son más responsabilidades… ERES JOVEN (se es joven por cómo te sientes no por un número), VIVE EL AHORA, VIVE TU JUVENTUD AL MÁXIMO, deja que esas sensaciones como la adrenalina, el miedo, el valor, el coraje y el orgullo lleguen a ti. Todos estos pensamientos inundaron mi mente poco antes de irme ¿te atreves a vivirlo? ¿estás dispuesto a tomar el riesgo o a quedarte tan cómodo como estás ahora? Habrá gente que te cuestione el miedo, la inseguridad y los prejuicios del país al que irás, no está mal tener miedo, ser inseguro o tener prejuicios es parte de la vida, pero tu deber es descubrir por ti mismo todo lo que envuelve otra cultura, otra gente, otro modo de ver la vida. También me gustaría que te mentalizaras con el hecho de que GENTE MALA o gente podrida hay en todos lados, ningún país está exento, pero MUESTRALES cómo el ser mexicano no te afecta, porque nadie puede quebrar nuestra determinación e ingenio, así somos los mexicanos y cuando llegues a aquel otro país junto a tus nuevos compañeros representas un país y una cultura, nos representas como MEXICANO, encárgate de poner nuestros VALORES en ALTO y da todo de ti. Una vez hayas comprendido todo lo anterior, estás listo para embarcarte a una aventura internacional.   
Extrañaras a tu familia, a tu país y te aseguro que por mucho tu propio idioma, pero sin importar si tu inglés es avanzado o no, practícalo sin vergüenza, todos tus compañeros lo harán de igual manera, te desenvolverás con ellos y se volverán tu familia por las siguientes semanas. Respeta en todo momento su forma de ver la vida, su religión, su comida, su vestimenta, su idioma, todo los hace ser quienes son. Lo que los hace quienes son, es la parte más interesante, es la más grande aventura así que abre tu mente y te enriquecerás de buenos amigos e ideologías
Y así con mis miedos, inseguridades y prejuicios me marché, tomé alrededor de cuatro vuelos desde mi natal Zacatecas, me enfermé el día que salía mi primer vuelo ¿mala suerte no? Afortunadamente mi madre es médico y una muy precavida. Les recomiendo siempre vitaminarse antes de marcharse, así como llevarse medicamentos esenciales para el dolor, la inflamación y gripe. También les quiero recalcar el hecho de que NO TODOS LOS WORKCAMPS TIENEN WI-FI DISPONIBLE TODO EL TIEMPO. Así que no entren en pánico, están para vivir antes de estar dentro de las redes sociales, cuando les den acceso a internet será esencial para dos cosas, la primera será para comunicarse con sus familiares y hacerles saber que están bien y no son víctimas de la trata de personas (todos sabemos cómo son las familias mexicanas) así que tendrán que dejar enterados a sus padres y amigos sobre esto. Segundo, con el objetivo del proyecto al cual asistirán. En mi camino a Alemania, pasé desde mi natal zacatecas a la ciudad de México y de ahí a Cancún, fue ahí donde el miedo parece apoderarse de ti y las dudas y tus inseguridades te hacen replantarte esta decisión de ir a otro país como si estuvieras completamente loco, desde el aeropuerto Internacional de Cancún entras a otro mundo, los extranjeros abundan y comienzas a sentirte como un extraño en tu propio país. Confieso que fue en este lugar horas antes de mi partida que me cuestioné mi cordura, me quebré por un momento… sentía como mi corazón se rompía al pensar en alejarme de mi país, mi familia y amigos, me cuestionaba mi suerte en un país tan ajeno afortunadamente mi hermano menor, quien había pasado por lo mismo me mandó mucho apoyo por medio de mensajes de texto y fue entonces que las lágrimas me sobrepasaron, la batalla mental que tuve que superar fue enorme y difícil aun sabiendo que esto es lo que quería pero entonces uno de mis más fieles amigos aventureros justo como yo me marcó para darme ánimos y fue esa llamada la que determinó todo, mi batalla mental había concluido y había ganado más mi determinación. Anunciaron mi vuelo y llamaron para abordaje y cuando mi boleto pasó junto a mi pasaporte y me indicaron la entrada supe que volvería triunfante, me enorgullecí de mí misma por no olvidar mis sueños y esperanzas por sobre mis miedos, no cualquiera puede hacer eso y me enorgullezco más de no haberlo hecho sola… pude hacerlo por aquellos que me aman (¿Sonó cursi? Cuando llegues a este punto nada te parecerá cursi).
Mi vuelo de Cancún a Frankfurt duró 11 largas horas, todos los que abordaron el avión naturalmente eran más alemanes y de ahí comenzó a aumentar mi incomodidad, pero ya estaba a la mitad de camino, no había marcha atrás. El siguiente reto fue mi conexión, sólo tenía una hora para llegar a mi siguiente vuelo y al ser primeriza me confié de poder hacerlo solo con una hora para llegar a la siguiente sala, GRAN ERROR. Literalmente tuve que correr un maratón para llegar a tiempo, entre la revisión de mi pasaporte como papeles para ingresar al país y el procedimiento de seguridad de mi mochila perdí algo de tiempo. Encontrar mi sala de abordaje siguiente fue todo un maratón, pero fue un alivio saber que no era la única, corrí por varios edificios y pasillos así como elevadores parecía un cuento de nunca acabar y me preguntaba ¿en qué rayos me metí? Era el aeropuerto más desastroso y con más laberintos de los que pensé. Eviten llegar a Frankfurt a menos que tengan varias horas antes de la siguiente conexión. Al final lo logré, Dios sabe cómo e incluso tuve algo de tiempo para ir al baño finalmente. El frío cuando llegué a Alemania fue notorio y pesado, afortunadamente llevaba conmigo una chamarra la cual tuve que llevar puesta todo el maratón así que ya se imaginaran como llegué a Hamburgo (sí, viajar no siempre es tan placentero) además de mi enfermedad la cual persistía. Llegué finalmente a Hamburgo, recogí mis maletas y me encaminé al subterráneo del aeropuerto donde se encontraban los boletos del U-Bahn (Algo como el metro de la ciudad de México) el primer problema era… ¿Qué boleto comprar? Había de distintos precios según a donde ibas, pero debo decir que aun cuando cambiara al idioma español, era confuso la forma en la que te pedía ingresar la información así que estuve ahí alrededor de media hora hasta que llegué a la triste conclusión de que debía comenzar a practicar mi inglés, no había de otra. Así que probé con un chico alemán que parecía ser amable y realmente lo fue, le mencioné a donde me dirigía y si podía ayudarme con lo del boleto, él aceptó amablemente y aunque tampoco sabía muy bien donde se encontraba el lugar al que iba como pudo me ayudó a tomar mi boleto de 3 Euros. Después apenada tuve que volver a preguntar a un chico ¿o chica? No supe exactamente qué era, pero me indicó qué estaciones bajar y a cuál trasbordar. Y así me adentré en el U-bahn sin darme cuenta que me había sentado junto al chico que me había ayudado antes con el boleto, el estrés estaba al máximo como para no notarlo pues había llegado a Hamburgo a las 4 pm de allá sólo tenía una o dos horas antes de que oscureciera. Nuevamente el chico me ayudó a calmar un poco mis nervios y mientras preguntaba a un señor mayor sobre el lugar al que debía llegar y la estación en la cual debía bajar y trasbordar en alemán, el señor amablemente le comentaba en alemán y el chico me lo tradujo a inglés. Es increíble como en esa situación tan estresante es más fácil entender de alguna manera el inglés como si fuese tu idioma nativo, debo decir que los alemanes hablan bastante bien el inglés. Entonces les agradecí a ambos y me bajé en la estación para transbordar y llegar a mi destino Buxtehude, por un momento me sentí tranquila pero cuando noté que estaba llegando a estaciones que según había visto no eran por las que pasaba a mi destino, confieso que entré en pánico de nuevo, me bajé en la estación que pude, pregunté a una señora que vendía en un puesto cercano y al no hablar inglés consultó a un chico que caminaba de paso. El chico me habló sobre tener un largo camino hacia el lugar que quería llegar así que llamé a mis líderes del workcamp preguntando por su ayuda, una de ellas respondió y me indicó que no me preocupara que debía tomar determinado U-bahn con dirección a “central station” para llegar al centro de la ciudad de Hamburgo y donde salían todos los U-bahn y trenes a todas direcciones. Así que intenté guardar la calma y el chico me indicó cual debía tomar, le agradecí y se marchó. Afortunadamente llegué a central station pero el lugar era un lío, había mucha gente y no entendía ni para donde ir a pesar de leer los letreros, entonces sin pensarlo mucho tuve que pedir ayuda de nuevo, una chica me pidió que la siguiera pero me di cuenta que solo me estaba alejando así que le agradecí y busqué de nuevo. Encontré una chica dulce y amable que aunque no sabía mucho inglés como pudo me dijo que la acompañara a ver a una amiga suya ya que ella podría comunicarse mejor conmigo. Su amiga no tardó mucho en llegar y ambas me ayudaron a tomar el U-bahn indicado, nos hicimos amigas en mi momento de más angustia pues ya era de noche, les pedí sus contactos de Facebook y me los dieron amablemente, platicamos un poco sobre de dónde venía y si no sabía para anda el idioma. Ambas se sorprendieron debido a mi valerosa decisión de venir sola a un país que nunca antes había conocido, hasta el momento seguimos en contacto.
 Finalmente había llegado al pequeño pueblo de Hamburgo donde estaría por dos semanas y media, Buxtehude. Debo confesar que el lugar se veía algo solo para ser las 7 pm, ni un alma había y cuando me dispuse a ir al lugar donde se encontraban mis compañeros el gps parecía fallar (bendita aventura ¿cierto?) así que llamé a mi líder de nuevo y le pedí que viniera por mí ya que el gps no me funcionaba y me sentía algo insegura por estar tan oscuro y solo, ella aceptó amablemente. Cuando finalmente llegó junto a otra chica, pude deducir de inmediato que la otra chica era Son Hee Jeong o como gustaba que le dijeran sus amigos occidentales, Hailey. Ésta chica de corea del sur se convertiría al final de esta experiencia en mi mejor amiga internacional, hable mucho con ella, reímos y bailamos, ahora ella está de intercambio en Suiza y me platica lo bien que le ha estado yendo. Fue la primera compañera que conocí como parte del grupo. Al llegar al edificio donde estaría junto a los demás me sentí aliviada y muy exhausta, tanto que todo parecía un sueño, algo tan irreal… supuse que tenía algo que ver con mi enfermedad. Aun así, en cuanto crucé la entrada me abordaron dos de mis compañeros, uno de ellos de República Checa quien al tener un nombre algo difícil se presentó a sí mismo como Jonas, el más chico de todo el grupo pues contaba con 19 años y apenas estaba por entrar a la universidad. Luego llegó para mi fortuna una compañera y compatriota, Sofía de la Ciudad de México de 19 años también. Éstos fueron los primeros compañeros que conocí la noche de mi llegada, la líder del workcamp llamada Ella Melbert, me encaminó a mi habitación la cual compartiría con una compañera de Grecia la cual aún no llegaba. Así que, mientras todos los demás comían y se acomodaban en sus habitaciones no perdí el tiempo en tomar un baño. Los baños no parecían fuera de lo común para estar hospedados en una antigua estación de bomberos, el reto comenzó cuando debí abrir la regadera de alguna manera, la cual funcionó apretando un botón y del cual salió agua pero solo por un minuto y luego nada, no era la única ahí adentro intentando tomar una ducha sin tener idea de cómo funcionaban las regaderas, así que fue gracioso como yo y mi compañera de Hailey terminamos en la misma situación, apretando el botón a cada momento para bañarnos, supusimos era para ahorrar agua. Cuando finalmente me encontraba limpia sólo entre a la cocina, tomé lo que parecía ser lo que creía (todo estaba en alemán) y cené. Lo próximo que supe fue el ver a dos más de mis compañeros que se adentraron a la cocina de pronto para buscar la cena, no tenía animo de presentaciones, me dolía la cabeza y solo quería dormir finalmente así que les deseé buenas noches a lo lejos y ellos me las desearon igual, después me topé con mi nueva compañera de cuarto, quien venía desde Atenas, Grecia; mi compañera Anastasia. Nos presentamos rápido y le desee buenas noches ya que estaba exhausta. Su personalidad era bastante como la de una madre estricta, algo así como “la sabelotodo que le gusta imponer sus decisiones” algo que no encajaba mucho con mi personalidad, pero en ese tipo de situaciones era yo la que accedía a sus demandas para llevarnos bien. No piensen mal, ella es una buena persona, casi como mi hermana mayor (era menor que yo), pero sin duda era de alma vieja y algo mandona pero buena persona al final. Y ese fue el primer día de mi workcamp ¿toda una aventura no? Fue el día más estresante de mi vida, pero valió completamente la pena.
Empieza el Workcamp
Hora de las presentaciones oficiales.        
Desde el momento en que conocí a mis compañeros tuve una muy buena sensación, los líderes del workcamp estuvieron siempre atentos a nuestras necesidades. Nos alojaron en una antigua estación de bomberos que ya no se usaba y que contaba con todo lo necesario, literas, pequeños closets, edredones y almohadas. Fueron muy generosos con la comida y el espacio donde convivimos por las siguientes dos semanas y media. Antes que nada, el primer día todos desayunamos lo que encontrábamos y luego nos presentamos formalmente anunciando nuestro nombre, edad y país, así como los idiomas que hablábamos. En mi grupo éramos doce, provenientes de República Checa, Vietnam, Turquía, Corea del Sur, Hong Kong, Grecia, Rusia, Armenia y México. Luego, nos asignaron los días que cocinaríamos por parejas ya fuese para el desayuno, la comida y la cena. 


El objetivo de mi Workcamp era montar una obra de teatro sencilla para los niños y la comunidad de Buxtehude una ciudad pequeña al norte de Alemania con el tema de “Out of the box” haciendo referencia a ver más allá de nuestra nacionalidad, religión o color de piel y ver a todas las personas como iguales, para hacer conciencia y no temer a lo que es diferente a lo que conocemos como lo es el ingreso de refugiados sirios al país. Para llevar a cabo esta obra, solicitaron voluntarios de todo el mundo con mente abierta, positivos y con muchas ganas de realizar una obra de teatro familiar. Uno de los requisitos esenciales fue llevar un cuento de hadas del país de cada voluntario, para presentarlo de manera atractiva y transmitir el mensaje a los niños y adultos por igual en el programa del Festival Internacional de Cuentos de Hadas. Cada mañana realizábamos calentamientos con la directora de escena y luego de presentar nuestros cuentos, los organizamos y acomodamos para su presentación, aportamos varias ideas y todos participaron en los cuentos de los demás.
Durante estos días, todos tuvimos la oportunidad de conocernos unos a otros por medio del inglés, aunque debo decir que una de nuestras compañeras proveniente de Turquía no estaba muy relacionada con el inglés por lo que era casi imposible comunicarnos con ella, su amigo proveniente también de Turquía la había acompañado en parte por esa razón. La chica se llama Gamze y el chico Burak, ambos muy buenas personas y buenos amigos, éstos dos fueron los compañeros que conocí la primera noche husmeando en la cocina poco antes de desearles buenas noches, la primera impresión era que habían viajado como pareja, pero para nuestra sorpresa solo eran amigos, uno apoyaría al otro en el idioma. Con estos dos no me llevé del todo hasta unos tres días después de llegar. Al revolver entre mis recuerdos y mi diario de viaje, me trae detalles al respecto. Inmediatamente después de despertar al día siguiente y buscar en la cocina un buen desayuno, el shock cultural fue inmediato, todos nos observábamos curiosos al vernos finalmente a la luz del día y bueno reaccionamos de la misma manera, nos observamos primero, lo meditamos antes de hablar y luego hablamos en inglés, todos algo inseguros con este idioma extranjero, pero cuando todos entramos en la misma sincronía el inglés se volvió casi como nuestra lengua nativa, aunque había ocasiones en las que nuestros idiomas nativos y el inglés se cruzaban cuando hablábamos o combinábamos ambos idiomas que todos solo se quedaban pasmados y luego reíamos al darnos cuenta que de pronto nuestra lengua nativa había salido por sorpresa. Cuando reaccionábamos de nuevo nos preguntábamos unos a otros qué significaba exactamente la palabra o frase que habías dicho en tu idioma nativo, fue de verdad una de las más adorables experiencias… podías sentir como se conectaban más allá de los idiomas. En mi caso el spanglish era bastante usual incluso al momento de escribir mi diario de viaje, uno que otro rayón en mi diario sobre alguna palabra en inglés es la prueba de ello, estar expuesta a tantos idiomas distintos sin duda le hacía algo a tu cerebro pues resultaba exhausto intentar atrapar o entender algo en otro idioma, pues tu cerebro intenta comprender una y otra vez sin éxito, aunque debo confesar que trata tanto que en ocasiones parece acertar en algunas palabras. Después, tuve que enfrentarme a cocinar junto alguno de mis compañeros y afortunadamente fue con Hailey de Corea del Sur, debí cocinar para 15 personas entre mis compañeros y los líderes, pero todo resultó bien, era mi tercer día y ya me sentía en casa como una gran familia. Desafortunadamente terminé contagiando a varios debido a mi gripe y tos, por eso el consejo de vitaminarse.  Los líderes del workcamp nos llevaron a una obra de teatro alemana, boleto el cual ellos pagaron muy amablemente, no entendimos nada, más que nuestro compañero Jonas de República Checa pues era oficialmente trilingüe (con su padre de República Checa y su madre alemana era natural, el inglés lo aprendió también de su madre y en la escuela) así que nos explicó un poco el asunto. Al volver nuestra compañera de Armenia llamada Viktoria propuso mostrar nuestros pasaportes, todos se emocionaron al verlos y comparar la calidad y los colores de todos. No es una sorpresa que el color tenga algo que ver con las ventajas al viajar y restricciones entre países. También como niños con regalos de navidad compartimos un poco el dinero en efectivo de nuestros países todos ellos muy interesantes y algunos nos regalamos monedas pequeñas de poco valor como obsequio. Una de las voluntarias rusas ya algo mayor de alrededor de 32 años mostró un gran amor hacia México y me pidió le platicara más sobre mi país, su nombre es Vera y fue una de las personas más dulces que conocí. Puedo confesarles que me sentí tan cómoda con todos ellos como mi nueva familia que ni siquiera recordaba mi cumpleaños aproximándose, todos habían sido cálidos y considerados aún con mi enfermedad y contagiando a varios.

La convivencia con personas de otros países
Probamos la cerveza alemana tan famosa, me pareció deliciosa. Algo que realmente extrañaba cada día era el gran y enorme sol cálido, era desesperante ver siempre una enorme nube grisácea sobre ti, sin el más mínimo rayo de sol o un vistazo del cielo azul. Otro asunto del que me percaté, fue de la ropa, es cierto que visten de manera elegante aun cuando sea ropa casual y el color es lo que más me impactaba, sólo los niños usaban un poco de colores llamativos, los adultos siempre usan colores negros, cafés, grises u oscuros. Me afectó como persona porque soy una chica usualmente amante de los colores así que me era algo triste de ver en combinación con el clima helado de Hamburgo. Algo que noté muy marcado fue que en Europa si leen con regularidad, algo que me agradó bastante. Mis amigos Jonas, Anastasia, Mariia y Viktoria compartían mucho sus gustos en libros y solían irse a leer alrededor de las 9 pm para dormir a las 10 pm, nunca fallaba la hora de la lectura. También los alemanes en el transporte público leían bastante en sus tablets o iban escuchando lo que supuse eran audio libros. Esa parte de ellos me encantó.

Entonces llegó el día del primer cumpleañero del workcamp, Burak de Turquía, pasaron cinco días antes de que tanto él como Gamze se desenvolvieran junto a todos los demás. Entre todos platicamos sobre la forma de gobierno de nuestros países, política, el rol de la mujer, citas, noviazgos, vida cotidiana, entre otras cosas. Jugamos cartas la mayor parte del tiempo, platicamos o comemos entre los ensayos para la obra ya que no hay televisión, radio o WI-FI. Por lo tanto, todos nos hicimos buenos amigos, a excepción de mi compañero de Vietnam quien era un poco extraño y casi siempre estaba fuera, así que mucho no lo conocimos. Debo confesar que incluso “forme” un club nocturno para aquellos que padecemos insomnio y no dormimos temprano. Fue una situación muy casual, siempre terminábamos cuatro de nosotros en la mesa del comedor con un té y uno de esos deliciosos waffles de Alemania intentando que el sueño llegara a nosotros, así que terminamos los cuatro juntos, entre ellos mi compañero Burak, Hailey y Vera. Debo decir que este es uno de mis recuerdos más preciados pues fue de esos momentos que aprecias muchísimo con verdaderos amigos, hablábamos con mayor libertad entre los cuatro. Era una situación al principio extraña y solo nos mirábamos los unos a los otros algo incomodos sin saber cómo actuar y bueno no es propio de mí no tener algo de qué hablar así que al notar la situación incómoda instintivamente me reía, todos me miraban como si estuviese loca pero al final ellos también reían y luego me preguntaban qué me hacía gracia así que les conté que cada vez que me encontraba en una situación así de incómoda terminaba riéndome ya que yo usualmente hablo mucho, no era normal que estuviese tan callada. Eso les pareció gracioso, tierno y raro, pero al final eso rompió el hielo y comenzamos a hablar.


Burak, Hailey, Yu y Yo
Desde aquella noche los cuatro terminábamos siempre en el comedor con nuestro té y listos para platicar. Y cuando menos me lo esperé mi cumpleaños había llegado junto al de una de mis compañeras llamada Mariia (así se escribe y se pronuncia como “Marsha”) quien era de Rusia, ambas nacidas el 23 de octubre. Aquella mañana me levanté como otro día y mientras buscaba el desayuno, de pronto todos me felicitaban y sí, había olvidado mi cumpleaños por primera vez. Todos ellos se habían encargado de darnos obsequios (unas bellas postales con un “feliz cumpleaños” en su propio idioma) y una especie de pastel plano que a pesar de la rareza estaba delicioso y había sido hecho por nuestra líder Ella. Y el día no había terminado, aquel día era uno de nuestros días libres así que fuimos a caminar por el rural Hamburgo, desde Buxtehude hasta casi llegar a Jork (una caminata de 15 kilómetros), en nuestro camino encontramos hermosos pueblitos. La caminata fue larga, pero valió la pena cada paso junto a todos ellos, seguimos tomando fotos, platicando y recogiendo algunas manzanas de los alrededores. Llegamos a un punto en el que la noche estaba cayendo y no podíamos aventurarnos más lejos pues nos tomaría mucho volver a Buxtehude así que mientras unos decidimos volver, mi compañera Sofía de México y Jonas decidieron apostar con Viktoria sobre llegar hasta Jork, Jonas parecía seguro de ir y venir a tiempo así que apostaron una comida preparada por Viktoria quien ama cocinar. Los demás volvimos, fue una larga, larga caminata entre la naturaleza rural alemana, pero mientras se ponía el sol, yo caminaba junto a dos de mis mejores amigos del workcamp, Burak y Hailey mientras mirábamos cómo se ocultaba el sol, platicábamos y nos turnábamos para escuchar música de nuestros países hasta llegar a Buxtehude, el mejor cumpleaños de la vida. No podía estar más agradecida con Dios por permitirme conocer a estas maravillosas personas. Y mientras todos tomamos una ducha y esperábamos a Sofía y Jonas, llegaron justo a tiempo ganando la apuesta. Yo solo los observaba gloriosos y entonces Jonas se acercó a mí y me dijo “te trajimos un atardecer” y no entendía a lo que se refería pensé “¿Un atardecer?” ¿Cómo alguien te regala un atardecer? Creía que había sido un error en su inglés o algo así pero entonces me mostró una foto del atardecer y dijo “Feliz cumpleaños”, aquel gesto se convirtió en “la cereza del pastel” no podía creer que literalmente me había regalado un atardecer, y no, no lloré, pero de verdad me había alegrado no solo el día, el viaje o la experiencia, sino que me había abierto los ojos al mundo real. Aquel mundo real del que había estado tan ausente en un mundo lleno de ambición por lo material y las apariencias. El día terminó y fue entonces que pude revisar mis notificaciones gracias al WI-FI de una tienda cercana, mis más cercanos amigos y mi familia me felicitaron en cuanto llegó el 23 de octubre a México y para ese entonces mi cumpleaños en Alemania había terminado.  
En nuestros días libres la líder del workcamp nos llevó de visita a Hamburgo y algunos pueblos en los alrededores de la pequeña ciudad de Buxtehude y debo decir que fuimos un grupo muy unido. Fui de compras con Hailey, comimos comida típica de Hamburgo y caminamos mucho por todo el centro de Hamburgo. Todos aquellos recuerdos se volvieron lo más valioso para mí. Todos bromeábamos, veíamos películas, paseábamos, jugamos juegos de mesa alemanes y a las cartas, probamos comida típica de sus países y platicábamos sobre la cultura de cada uno. No solo formamos una gran amistad entre nosotros como voluntarios sino también con las dos líderes del Workcamp, quienes eran de alrededor de nuestra edad, por lo que conocimos también la cultura alemana de parte de ellas. Llegamos a hablar siempre inglés así que al menos en mi caso parecía perder práctica con el español por lo que comencé a olvidar palabras sencillas que solía usar de manera usual en mi país y cuando recordaba la palabra, la recordaba con algún sinónimo extraño que no es común usar en mi país, era una especie de español medio complicado al español de México. Hailey llegó a comentar también que sentía que estaba olvidándose del coreano con tan poco tiempo, al practicar el inglés todo el tiempo y no tener con quien más hablarlo había comenzado a olvidar un poco de su idioma nativo. Yo tenía a Sofía es cierto, platicábamos y era como recordar tu idioma, pero cuando platicabas más con los demás en inglés era como si olvidaras un poco tu idioma nativo. En ocasiones nos apasionábamos al platicar de algún tema que no recordábamos o no sabíamos el equivalente en inglés de nuestro idioma nativo para explicar nuestro punto así que le dábamos vueltas de tal forma en que los demás entendieran y dibujábamos o escribíamos. Luego pasábamos a enseñar algunas palabras de nuestros idiomas nativos, naturalmente el chino y coreano fueron los más complicados, el español tenía las palabras más sencillas de aprender así que aprendieron a decir “Buenas noches”, “Hola”, “Amigo (a)”. A decir verdad, me arrepentí de haber enseñado la última pues no paraban de decirla una y otra vez, y si no me gustaba que me la repitieran los mexicanos al dirigirse a mí, bueno mis compañeros se emocionaron de más con aquella palabra repitiéndola hasta el final.  
Conocí a Yu también de Hong Kong de quien extraño mucho sus chistes, su risa curiosa y su correr tan tierno, Yu con 28 años no lo aparentaba en lo más mínimo, era una mujer de apariencia muy joven, ambiciosa y muy determinada. Nos llegó a contar que había abandonado su trabajo, con sus ahorros se aventuró de nuevo a Europa y recorrió varios lugares de éste completamente sola, desde un mes atrás del workcamp y otros dos meses después de éste hasta que volvió de Hong Kong. Me llevé conmigo todos los lindos comentarios que recibí de mis compañeros, las mexicanas éramos las más alegres y risueñas algo a lo que todos atribuyeron a nuestro clima cálido. Mi amiga Yu, me dijo como despedida “te voy a extrañar mucho, tus sonrisas constantes y buen humor”, mi amiga Viktoria: “Gracias por iluminarnos siempre con tu buen humor y sonrisas, no es algo fácil de hallar en las personas”, mi amiga Hailey dijo: “Voy a extrañar tanto nuestras pláticas y risas en momentos incómodos, debes ir a verme a Corea del Sur o encontrarnos de nuevo en Europa”. Ellas fueron las que más me comentaron sobre mí antes de marcharnos. Aún conservo esas palabras dentro de mí y trato de no olvidarlas. La noche de la presentación de nuestra obra todos estábamos muy nerviosos, ninguno era un actor muy experimentado, pero estábamos dispuestos a hacerlo lo mejor posible. El día llegó y presentamos la obra en inglés, y sí todos nos entendieron especialmente los jóvenes y algunos señores mayores, los niños no del todo aún, pero sus padres les explicaron. Finalmente presentar la obra fue muy divertido y al final de ésta, nuestros líderes y la directora de escena con quien habíamos trabajado tanto nos prepararon una pequeña fiesta de despedida donde comimos, tomamos algo de cerveza y varias bebidas, colocamos la música que quisimos y bailamos una última vez como grupo. Todos los europeos no suelen bailar mucho, por cierto. La que más bailaba era yo y mi fiel amiga Hailey pues los demás parecían no tener idea de cómo bailar y les expliqué que ni yo sabía bailar del todo solo me movía conforme escuchaba la canción. Muchas de las canciones me encantaban y me las sabía de memoria, así que ya me imaginarán entonces. Bailamos hasta desfallecer, bueno por lo menos Hailey, Gamze y yo pues ni Sofía se animaba mucho a bailar como los demás. Fue la mejor última noche con mis grandes amigos. Y no pude pedir nada mejor.
La despedida
El último día con todos fue emotivo, Ella cocinó una tradicional comida alemana (debo decir que bastante, pues con las porciones que nos servíamos cuando cocinábamos no era mucho en comparación con México) después de acostumbrarnos a las porciones de nuestros compañeros, la comida de Ella era demasiado y muchos no pudimos terminar. Aun así, Ella estaba feliz que nos hubiese gustado. El día en que todos partirían a sus países de origen, debo confesar que no dormí del todo bien, me entristecía que todo acabara… siempre fui una persona muy sensible a las despedidas. El primero en marcharse fue mi compañero de Vietnam, Yian (él era mestizo con su padre vietnamita y su madre japonesa, también era trilingüe) pero se marchó tan temprano que nadie lo notó. Antes de su partida, la noche anterior se animó a convivir con nosotros y creo un juego como de adivinanzas según unas imágenes el cual debo confesar gané. Fue una gran última noche y por lo menos convivimos un poco con él, aunque fuese el último día. Luego desperté alrededor de las 6 am cuando escuché a Mariia marcharse no pude resistirme, me levanté y la abracé lo más fuerte que pude, le mencioné cuanto había disfrutado con ella este workcamp y le pedí que nos volviéramos a ver de nuevo, ella estaba algo asombrada con mi reacción, pero me correspondió el abrazo y me prometió que nos volveríamos a ver algún día. No pude contener mis lágrimas entonces, y la despedí fue entonces que no pude ocultar mi tristeza, al ver a todos partir de uno por uno (Luego se marcharon Burak quien iba a Copenhague, Gamze quien se dirigía a Roma y Anastasia a Atenas, ellos tres se marcharon juntos) los acompañé a tomar el U-bahn y nos tomamos unas ultimas fotos mientras mis lágrimas corrían, nos abrazamos y se marcharon. 

Luego fue Jonas quien tomaría su vuelo de vuelta a Praga, se despidió con tristeza casi de inmediato no quería ponerse más sentimental de lo que ya estaban todos, pero lo más gracioso de este chico es que a pesar de tener tan poco tiempo para llegar al aeropuerto seguía igual de despreocupado al respecto por lo que nos sacó unas últimas sonrisas. Luego se marchó Vera a quien fueron a recoger unos parientes al pueblo de Buxtehude así que nos despedimos y le mencioné el placer que había sido conocerla y su gran interés en mi país. La última en irse aquel día fue Viktoria de Armenia y la cual admiraba por tan elegante postura al caminar y hablar, era una verdadera dama, casi una princesa… trilingüe (al hablar armenio y ruso fluido además del inglés), una chica independiente y con un gran corazón. Me consoló a su manera al verme tan triste y luego tuvimos que despedirla, ella se dirigía de vuelta a Armenia pues tenía asuntos pendientes. Aquel día, sólo Yu (Hong Kong), Hailey, Sofía y yo nos quedamos solas en el edificio por un día más. Fue solitario y triste, pero pasamos un día más juntas por última vez, fuimos a comer fuera, platicamos de lo triste que se sentía sin la personalidad de todos los demás y caminamos por la pequeña ciudad, brindamos con un poco de cerveza alemana y bueno nos fuimos a dormir. 


Sofía y Yu (Atrás) Hailey y yo (Adelante)
Sofía y yo terminamos solas en nuestras habitaciones. Resentí mucho la partida de todos y aunque dormí, no fue suficiente. A la mañana siguiente mi tristeza no podía pasar desapercibida, de ser una de las más alegres y risueñas me volví la más callada. Todos dedujeron de inmediato mi notable tristeza, me consolaron lo más que pudieron aquellas ultimas horas entre nosotras y entonces había llegado la hora, Sofía y yo nos marcharíamos. Yu tenía planeado aún ir a Dinamarca y Hailey se marcharía a Berlín también pero más tarde que Sofía. Al menos nos iríamos juntas las mexicanas, pero tomaríamos caminos distintos… Sofía aún tenía otros dos workcamps más, uno en Berlín y otro en Islandia, así que tomaría un tren hacia Berlín. Mientras tanto, yo llegaría al Aeropuerto donde esperaría un día entero antes de mi vuelo a la mañana siguiente. Fue el día y la noche más largos de mi vida, pero mi mayor anhelo era llegar a mi país finalmente, ver a mi gente, hablar mi idioma y sentirme segura en mis tierras. Mientras trasbordaba no pensaba equivocarme nuevamente así que me aventuré a preguntarle a un señor que iba con una maleta si iba al aeropuerto, asintió con la cabeza y le pregunté si podía seguirlo ya que era extranjera y no sabía el camino al aeropuerto. El señor muy amable asintió y me llevó a su lado, lo cual fue muy afortunado conversamos un poco y se sorprendió de mi país de origen, era uno de los señores más amables que había conocido y al llegar al aeropuerto le agradecí mucho su ayuda, le ofrecí venir a mi país y le deseé suerte en su viaje a Turkmenistán para visitar a un amigo. Él me deseo buena suerte también y nuestros caminos se separaron. Luego me arrepentí de no haberle preguntado sobre alguna de sus redes sociales o su correo electrónico, era muy buena persona y son esa clase de personas que quería en mi vida, siempre fui buena llevándome con gente de todas las edades.   
de nuevo Los Aeropuertos
Mientras pasé por el calvario de esperar mi vuelo el día 2 de noviembre (día de muertos), escribí en mi diario de viajes mientras escuchaba buena música y dejaba pasar el tiempo. Algo que debo mencionar es que los atentados terroristas en Europa son frecuentes y al ser mi primera vez por allá aún era algo ingenua y hubo un momento en el que mientras esperaba mi vuelo sentada en una de las bancas, un señor se sentó algo retirado pero en la misma fila de bancas, después de un momento se levantó y cuando regresó me preguntó algo en alemán, parecía algo alterado pero no le entendí. Me dijo en inglés después pero al decirto tan rápido no entendí lo que me quería decir, después fue con una de las señoritas de las aerolineas del chek-in más cercano y le comunicó algo, ella se acercó al lugar señalado y se veía preocupada. Yo la verdad decidí ignorarlo, no me parecía algo tan importante pero cuando seis agentes de seguridad llegaron fue cuando noté que la cosa no era tan sencilla. Observaban y hablaban entre ellos algo cerca de la banca, la verdad aún estaba algo confundida. Fue entonces cuando me pidieron que me moviera que pude ver lo que señalaban, era una bolsa negra de plástico mediana ¿qué tenía de especial? para una mexicana nada pero para ellos posiblemente una bomba. Después de varios minutos finalmente se atrevieron a ver la bolsa para descubrir que era solo basura ¬¬ ya sé que es un asunto delicado allá pero me daban ganas de mejor ir yo a comprobar eso de la bolsa, tantos minutos para solo verla y hablar. Esta fue mi primera experiencia con lo del posible terrorismo de por allá.

Al caer la noche el clima era un desastre, el frío y la lluvia hacian juego con una tormenta y mientras pasaba la noche en el aeropuerto de Hamburgo conocí a otra chica alemana quien tenía 20 años e iba a visitar a su novio a Sudáfrica, se encontraba muy enamorada e ilusionada por verlo y no podía esperar a llegar. Le platiqué sobre mí y mi visita, mi país y todo eso algo que consideró muy bueno el salir de mi país a conocer más gente de otros lugares, ella hizo algo similar en Sudáfrica por un año y ahí había conocido a su novio. Estuvimos juntas un par de horas hasta que su vuelo fue anunciado y nos despedimos. Luego documenté mis maletas y me dirigí finalmente a la sala de abordaje, pasé por el control usual de seguridad y esperé. Cuando anunciaron del abordaje noté el horrible frío que había comenzado a hacer desde la noche anterior, literalmente casi nevaba y claro yo me congelaba. Al ir desvelada y agotada me dormí en cuanto me acomodé en mi asiento, yo era la más extraña pasajera en ese vuelo, todos a mi alrededor lucían como grandes ejecutivos con trajes y faldas, así que me veía como una niña de quince años viajando sola con mi chamarra rosada. Lo bueno de esto fue que estaba tan agotada como para que me importara. El vuelo a Frankfurt fue de una hora y como un reloj me desperté en cuanto hizo contacto con tierra, el maratón me esperaba así que no quería perder ni un minuto. Y como fue, corrí y corrí y como la primera vez, no era la única en aquel maratón e incluso hice otro amigo casual mientras corría, un afroamericano quien también buscaba desesperado su sala de abordaje, ambos estresados congeniamos bien. Y entonces nos separamos unos momentos mientras revisábamos las salas. Fue entonces que llegué a la sala que indicaba mi boleto pero no había nadie, estresada volví a checar la hora y aún faltaba para el despegue así que comencé a buscar a alguien que me diera información y encontré a un señor de seguridad que al verme tan preocupada me preguntó si podía ayudarme, le comenté mi situación y rápidamente se comunicó por la radio en alemán, de pronto lo vi que se sorprendió y yo solo pensaba “Ya se fue mi avión”, luego terminó y me dijo: “La sala del boleto está mal, se equivocaron debes ir a la sala X” y como es usual volví a correr intentando encontrar la maldita sala y la cual estaba algo lejos, me volví a encontrar con mi amigo afroamericano y me preguntó si ya había encontrado mi sala (Justo en ese momento mi lado mexicano hubiese respondido con sarcasmo pero al recordar que no era mexicano simplemente respondí amablemente). Él me deseo buena suerte y nos separamos, él había encontrado ya su sala. Volví a pasar por otro control de seguridad y el tiempo seguía corriendo solo tenía minutos para abordar o se iría mi avión, como pude me quité las cosas de encima y me las volví a poner, correr de nuevo y finalmente llegué a la sala. Aborde el camión que nos llevaría hasta el avión y ahí conocí a una mujer mexicana, fue la primera vez desde Sofía que hablaba de nuevo español y me encontraba con otra compatriota. La señora viajaba junto a su esposo de Suiza y su única hija a Cancún para dos semanas de vacaciones, al verme tan angustiada después de lograr llegar me ofreció su asiento para que me tranquilizara y descansara de todo mi recorrido. Le platiqué mi situación y rápidamente me comentó que el problema no había sido el boleto, sino que se sospechó de una mochila en la sala por lo que los movieron de inmediato a otra sala y no mencionaron el asunto para que no cundiera el pánico. Como mexicana uno no está tan atento a ese tipo de situaciones pues no es común tener ataques terroristas, pero en Europa es bastante común y están alerta todo el tiempo de cualquier persona u objeto sospechoso. Platicamos por varios minutos hasta llegar al avión, le platiqué sobre mi viaje a Alemania como voluntaria y del miedo con el que llegué a este país, me preguntó muy interesada sobre mi experiencia en Alemania y con los mismos alemanes a lo que respondí: “Había muchos prejuicios sobre el país y su gente especialmente de racismo, pero decidí averiguarlo por mí misma aventurándome completamente sola en este proyecto así que lo único que puedo decir es que los alemanes con los que me topé fueron las mejores y más amables que conocí, todos esos prejuicios los olvidé recordando que en todos lados hay malas personas pero afortunadamente Dios me permitió conocer a las personas más amables”. Ella admirada por mi respuesta asintió complacida y agregó: “Bueno sabes, no cualquiera encuentra a tan buenas personas en especial en su primer viaje a otro continente o país, creo que has sido muy afortunada y realmente una bendición de parte de Dios, pero lo más importante es que bueno, las buenas personas siempre encuentran buenas personas en su camino aún en las circunstancias más difíciles”. Aquella señora me había conmovido, no había duda que así era, el simple hecho de haber conocido a las personas que conocí me hacía creer que así era. Continué platicándole sobre México, más específicamente de nuestro corrupto presidente del que me comentó que hacía tiempo ya no hablaban de él en Europa así que estaba curiosa por saber qué ocurría en México. Me felicitó por mi gran valor y que era natural mi estrés pues el estar tan lejos de lo que conocía y en especial la primera vez da mucho temor, pero que fue lo mejor haber dejado mi miedo atrás para aventurarme a conocer otros lugares en especial desde tan joven y por decisión propia. Fue entonces que me relató de su llegada desde México a Europa, llegó alrededor de los 18 años y justo como ella lo mencionó con sus propias palabras: “Sufrí con lágrimas de sangre mi estadía en Europa pues, aunque fue una nueva y mejor calidad de vida, el clima fue lo que más me afectó. Después de nacer en tierras donde el sol siempre se asomaba por largas horas, ahora vivía en un lugar frío y sombrío donde el sol apenas se asomaba un par de horas como lo era en Europa, sufrí de constantes depresiones hasta que me acostumbré, con el tiempo a todo te acostumbras”. Aquel relato me pareció interesante, pues, aunque yo solo había estado un par de semanas, ya había comenzado con aquellos síntomas de tristeza pasajera, ahora que haber vivido más de treinta años allá era de lo más increíble, en Suiza fue donde encontró a su marido y tuvo a su hija. Me mencionó que al llegar a Europa sólo hablaba español y con dificultades el inglés pero que ahora hablaba cuatro idiomas con gran fluidez, español, inglés, alemán e italiano. También agregó que su hija tuvo una gran educación en Suiza y que por aquella parte se sentía aliviada de vivir en Suiza, pues su hija hablaba cinco idiomas fluidos: español, inglés, italiano, alemán y francés. Después de relatarme aquello debimos acomodarnos en nuestros asientos para partir, la señora muy amable me ofreció cambiar el asiento de su esposo con el mío para platicar si me seguía sintiendo intranquila o estresada. Le agradecí el gesto, pero una vez en el avión solo tenía que esperar.
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Yo esperando en el Aeropuerto de Hamburgo
M é x i c o  ¡ Por fin !

Finalmente llegué a Cancún, 11 horas de vuelo pensaba aprovecharlas muy bien y dormir todo lo que me hacía falta, aunque no me fue posible. Todos los pasajeros europeos se encontraban muy impacientes y no paraban de ir al baño o pasearse por los pasillos varias veces, nuevamente me encontraba en un mar lleno de cabezas doradas y ojos azules caminando de un lado a otro desde bebés hasta adultos de la tercera edad. Algo como un viaje de 11 horas o más no era problema para mí, como mexicanos incluso en carro puede llevarte varias horas llegar de un extremo al otro del país, en varias ocasiones había estado expuesta a más de 8 horas de viaje desde que podía hablar así que no había problema. El asunto con los europeos era su falta de práctica en viajes largos, así que los tenía de un lado al otro sin dejarme conciliar el sueño. Y así fue como estuve 11 horas en el vuelo de vuelta a México, contaba los minutos para mi llegada. Cuando finalmente aterrizó, todos los extranjeros tuvieron que esperar en la fila para la aduana mientras que los mexicanos pasamos de inmediato a llenar ciertos papeles de nuestro ingreso y fue ahí que conocí a dos jóvenes mexicanos más que venían en mi vuelo. Un chico de Veracruz con un acento muy marcado y una chica de Cozumel, ambos muy buenas personas con las que platiqué un rato mientras llenábamos los papeles y recogíamos nuestras maletas, ambos habían ido de visita a Alemania alrededor de un mes o dos para ver a sus respectivas parejas quienes eran de esa nacionalidad. Platicamos un poco más sobre viajes por allá y luego nos pasamos el contacto de Facebook, la chica nos ofreció alojamiento en Cozumel cuando lo necesitáramos y finalmente nos deseamos suerte y nos marchamos. Yo tuve que trasladarme hasta el aeropuerto nacional del internacional lo cual no fue nada complicado ya que hay un autobús que te lleva de un aeropuerto a otro sin costo. Fui la única del aeropuerto internacional que se subió para ir al aeropuerto nacional así que me hice amiga del conductor. Cuando finalmente llegué tuve que apresurarme para repetir el mismo proceso de aeropuertos y finalmente pude llegar a comer después de un exhausto viaje. Honestamente no sé cómo podía con mi alma para ese entonces, las ojeras cubrían gran parte de mi rostro y apenas podía mantenerme alerta sin mencionar el Jet-lag. Cuando me encontraba a un par de horas de mi vuelo y ya más tranquila de estar en mis tierras, envié mensaje de inmediato a mi familia para hacerles saber que ya estaba en México y así continué con cada vuelo. Desde Cancún, me trasladé hasta la ciudad de México con duración de dos horas, en el cual me quedé de ver con un amigo de por allá. Tomamos un café e intentamos platicar ya que de verdad me sentía inmensamente cansada y apenas podía responder, luego tuvo que marcharse no sin antes ofrecerme descansar y un baño caliente en su casa pero me negué (Quienes saben de la ciudad de México, sabrán que las distancias son enormes y hay un tráfico demasiado problemático por lo que no me garantizaba mi regreso a tiempo para mi vuelo ya que salía a primera hora de la mañana). Y así tuve que pasar otra noche en vela hasta las 6 a.m. que comenzaba mi vuelo, el tiempo fue eterno, mi único deseo era llegar a dormir hasta ese punto y para rematar volví a enfermarme en éste aeropuerto y aún más enferma que la primera vez. Así que cuando llegué de la Ciudad de México a mi natal Zacatecas, literalmente llegué amolada pero satisfecha.
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Las consecuencias
Lo primero que hice fue tomar un baño así de cansada y dormir por dos días, y luego los síntomas del jet-lag. En Alemania terminé acostumbrándome a dormir entre 10 y 11 p.m. y bueno en México eran las 4 pm o 5 pm por lo que cuando llegué a acá estuve como dos o tres días durmiendo a las 4 pm de México. Así que ya se imaginaran mi estado, cuando tuve que ir a mi clase de francés sin entender una palabra, apenas podía entender de vuelta mi idioma español sin que se cruzara con el inglés de vez en cuando como para volver al francés.
Hasta aquí puedo asegurarles que viajar no siempre es cómodo o lo más fácil como transportarte de un lado a otro, pero así es viajar. Recuerdo con mucho cariño esta experiencia creo que este tipo de organizaciones son muy valiosas para todo el mundo, en especial para los jóvenes como nosotros que estamos comenzando en la vida, te ayuda a volverte más humilde, más abierto al mundo real y sobretodo forjar valiosas amistades, las cuales hice desde antes de llegar al workcamp y en mi camino de regreso también conocí muy buenas personas. Mis amigos y yo aún seguimos en contacto y siempre nos mandamos mensajes cuando pensamos ir a alguno de nuestros países, aunque claro, usualmente ellos viajan más entre su propio continente de Europa. Mientras yo esté en México los seguiré esperando con los brazos abiertos y mostrarles las bellezas que posee mi país. Ellos me han ofrecido sus hogares y países para cuando guste visitarlos e inclusive Jonas, nuestro amigo de República Checa nos mencionó que espera saber pronto de nosotros en algún otro workcamp como voluntarios para alistarse en el mismo para volver a estar juntos en alguno, nos envió un correo donde nos confesó cuánto nos extraña a todos y que fue difícil para él volver a la vida cotidiana. Así que, aunque da temor, no permitan que eso los domine, o que los prejuicios los rijan, su fe debe ser más grande que su miedo. Experiencias como estas te ayudan a crecer, a volverte más independiente y más seguro de ti mismo. La vida te recompensa por tu valor, no lo dejes para mañana, vive el hoy. Yo no veo el momento de volverme a ir y descubrir lo que el mundo tiene para mí. No tengo dudas de volverme a ir como voluntaria con Vive México de nuevo.
Niños alemanes de Buxtehude (Foto por mi amigo de Vietnam)

Ahora que ya lo sabes ¿estás dispuesto a correr el riesgo?

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Les dejo un video muy corto por el momento :)
https://goo.gl/photos/TXkzyEEJeMBb7EVi9

Éste pequeño post está dirigido a todos aquellos jóvenes dispuestos a viajar y ayudar al mundo un poco sin recibir dinero a cambio, a aquellos que esperan vivir como aventureros y no como turistas.   

jueves, 9 de febrero de 2017

Hey, you! - Personaje - Song In Ha

Song In Ha

Físico:
·      Cabello teñido de castaño claro, ojos café claros, delgada.
Personalidad y Vida:
·      Conoce a Soo Ha cuando son niños en una situación extraña y sin desearlo o percatarse de ello, se vuelve su primer y único amor por años.
·      Nace como la primera hija de la pareja Song. Tiene un hermano menor.
·      Es una peculiar chica con apatía hacia cualquier ser humano, incluso a sus padres o hermano. Su atención y cariño se centran únicamente en los animales. Debido a esto In Ha es víctima de bullying.
·      Su terquedad y fortaleza es tal que es descrita como la muñeca sin sonrisa pues no importa lo que llegue a ella, amor, amistad o enemigos. Si se trata de humanos, no le interesa en lo más mínimo.
·      Su sueño es volverse en la mejor veterinaria.
·      Soo Ha es su único amigo, pues es el único que insiste en estar a su lado a pesar de que ésta lo ignore o lo menosprecie, pero mientras crecen se puede ver como In Ha desarrolla un cariño por Soo Ha.

·      Cuando vuelve a ver a Soo Ha, parece que In Ha a contruído un muro incluso más sólido que cuando eran pequeños y le toma más tiempo a Soo Ha volver a derribar aquel muro. Sin embargo, Soo Ha ya no es más un niño y volvió decidido a conquistar a la áspera y fría In Ha.