domingo, 28 de abril de 2013

One Picture ~ Cap. 03 ~ Apuesta


Apuesta
No podía creerlo ¿por qué? ¿Cómo? ¿Cómo es que él estaba aquí? No lo había visto por todo un año… e incluso había perdido comunicación con él… no podía negar lo que mi cuerpo  me dictaba…mi corazón el cual jamás había sentido tan claro… latía a gran velocidad al punto en el que mi nerviosismo me impedía pensar bien, mis ojos se aferraron por completo a él y sólo a él esto era algo que no había sentido jamás ni siquiera… con Shida… con Kalet… todo era tan interesante, sorpresivo y me llenaba de buenos recuerdos pero cuando eres niño o como lo que era ahora, preadolescente sólo deseas identificarte y claro… encontrar a la otra persona que sea tu  mejor amigo, que vea lo especial que eres y simplemente te acepte como eres, pero esta sensación era única no es a lo que llaman ¿primer amor? Un amor tan puro como el de un niño porque aunque estábamos cambiando física y mentalmente en mi generación cuando amabas o sentías amarlo jamás pensabas más allá de los abrazos y uno que otro beso o un tierno entrelazo de manos algo que se perdió hace tiempo.  Todo tu espacio, tu mirada, tu atención giraba sólo entorno a él…y nadie más desde que nos conocimos nos llevábamos tan bien que la gente nos hacía burla diciendo “son tan lindos, siempre están juntos cada vez que pueden serían perfectos como pareja” Kalet jamás replicó, jamás se sintió incómodo… él sólo me sonreía con ese gran carisma derramando siempre en cada ocasión, me tomaba de la mano pero en ese momento uno no lo veía de forma especial y no entendíamos o simplemente no nos interesaba la opinión de los adultos en cómo nos veíamos. Cuando me di cuenta de esto… me dije sólo estaré a su lado como siempre sin presiones pasaré momentos divertidos con mis amigos y mi primer amor aunque él no lo sepa mientras nos divirtamos todo estará bien, pero había una cosa que había olvidado… lo característico de los preadolescentes… LAS HORMONAS, ellas no me la harían nada fácil.

A0l2ciycaaankmp_large

En cuanto lo vi aproximarse…mi cuerpo reaccionó de inmediato, me di media vuelta… estaba tan nerviosa que no tenía idea de que hacer o como hablarle y entonces pensé ¿Desde cuándo me pongo tan nerviosa por hablarle a alguien? Claro… era esa sensación la que me provocaba tal nerviosismo. Me puse como una tonta, no le hablé, él… no me había visto aun así que mientras pensaba cómo dirigirme a él de nuevo… algo curioso surgió.

− ¡Kalet! – le gritó un amigo de otro grupo.

− ¡Kylan! – gritó Kalet seguido de su carismática sonrisa, se saludaron con el típico abrazo entre hombres y las palmadas en la espalda.

− ¡¿Por qué tardaste tanto en venir?! Creí que ya no estarías en esta secundaria…

− Perdona, mi familia tuvo unos problemillas y les fue imposible enviarme a la secundaria – respondió con esa sonrisa que hipnotizaba.

Traté de ignorarlo y que él siguiera sin verme, mientras seguía pensando… pero tan pronto como lo hice noté como su mirada se fijaba en mí a pesar de su plática con los demás chicos del grupo de Kylan, traté de ser fuerte y no regresar la mirada a él, creía que si lo hacía él lo notaría enseguida… esta mirada de tonta enamorada, ocasionalmente redirigía su mirada a la conversación con los chicos sabía que debía hablarle en especial ahora que ya me había visto. Cuando el director terminó con el anuncio, mandó a todos de vuelta a clases ni Shida ni Kalet se encontraban en mi grupo, lo irónico es que el grupo de Shida se encontraba al lado izquierdo del mío y para el colmo Kalet del derecho. Mientras caminaba cada quién a su aula y yo me hacía la que no tenía ni idea de la presencia de Kalet con mis amigas rogando por no encontrármelo en el camino o algo, mi mano se sintió repentinamente cálida…

− Niara… − me llamó Kalet, quien jamás perdía esa sonrisa que me hacía temblar.


− ¿Ka-let? ¿Qué haces aquí? – me hice la tonta, con cara de sorpresa.

− Vaya… sí te acuerdas de mí… No nos habíamos visto en un tiempo, temía que no me reconocieras, así que pensé en ser yo quien te hablara en seguida, creí que tal vez no querrías hablarme o algo ¿No es así? – preguntó siempre tan abierto a las personas y seguro de sí mismo en todo sentido. Tan tonto… ¿cómo lo olvidaría?

− Ah…− Algo en su mirada al decir “creí que tal vez no querrías hablarme o algo” me decía que sabía que lo evitaba, era carismático y extrovertido pero tenía un ALGO sutil que te seducía. – No, como crees…

− Comenzaba a asustarme que no quisieras hablarme ¿Cómo has estado?

− Bien… ¿y tú? No te reportaste para nada durante todo el año pasado… creí que no volvería a verte – lo acepto, realmente estaba feliz de verlo aunque también un poco rencorosa. Mis amigas al darse cuenta de la presencia de Kalet al tomarme la mano y mi reacción dedujeron lo obvio, así que decidieron hacerse a un lado.

− Perdona, tuve unos problemas familiares y estuve algo ocupado pero tal y como lo pensé nuestras madres pensaron lo mismo al enviarnos a la misma secundaria a pesar de no haberse visto durante un tiempo.

− Si… eso parece ¿estás con Kylan?

− Si, así parece pero parece que esta secundaria será interesante la mayoría de mis compañeros de preescolar y algunos de primaria también están aquí. – pero hubo algo que había olvidado por completo algo que ni siquiera me había pasado por la cabeza, nuestros padres se conocen debido a su trabajo de médicos, así que la mayoría de los hijos de médicos nos conocemos entre sí. De pronto su mirada se desvió de mí, y se fijó a un costado, cuando menos me lo esperaba… pasó.

− ¡Shida! – lo llamó, entonces se regresó de pronto a mí  − Discúlpame un momento ¿sí? −  Me quedé pasmada ¡NO! ¿Por qué él? −  Shida ¿Cómo has estado? Ha pasado mucho tiempo de no vernos…− lo saludó como si se conocieran  de mucho tiempo entonces pensé ¡Que tonta! Nuestros padres son médicos… está claro que… ellos son viejos conocidos de la infancia…Entonces cuando me di cuenta simplemente me regresé a mirarlos a ambos, no había opción.

− Bien, pero veo que no hace falta preguntarte a ti, veo que estás muy bien – mencionó de forma extraña al mirarme de pronto. Claramente Kalet también se dio cuenta.

− Claro que sí, le comentaba a Naira que nuestros padres sí que tienen mucho en común, es como si sus gustos estuvieran sincronizados o como si se hubieran puesto de acuerdo a propósito.

− Ah, sí bueno debo irme, hablamos en el receso. – se despidió.

− ¿Desde cuándo lo conoces Kalet?

− ¿Eh? ¿No lo recuerdas? Nosotros jugábamos desde los tres años al menos eso me dijo mi madre y bueno que luego ocasionalmente nos veíamos en las fiestas de los demás hijos de compañeros de nuestros padres aunque no nos recordábamos y pues las niñas con niñas y niños con niños supongo que por eso Shida y yo somos más UNIDOS.  − ¡Maldición! ¿Unidos?

− Ah… no lo recuerdo, pero si tu madre lo dijo entonces no hay razón para que mienta… − de inmediato Kalet se dio cuenta de mi tono al decir aquello.

− ¿Pasó algo entre ustedes? ¿No se llevan bien? Tu madre le llegó a comentar a la mía que llegaste a ser apegada a él. − ¿Apegada? Supongo que esa es la forma en la que mi madre se refiere a “enamorada” aún podía imaginar la cara y las risas ridículas de mi madre burlándose de mi ridícula situación.

− Ah… −  suspiré – digamos que… tuvimos nuestras diferencias y pues la verdad no lo soporto.

− Mmm… − se quedó pensativo.

− ¡NIARA! ¡Ahí viene la maestra entra de una vez! – gritó Farah.

− Será mejor que me vaya yo también, creo que mi grupo ya está en clases, nos vemos entonces en receso ¿verdad?

− Claro.

Después de que las clases terminaron nos reunimos, había hecho varias amistades de entre ellos un chico simpático y debo admitir apuesto llamado Dillon, no era muy alto pero sólo éramos de primero y de un momento a otro los chicos crecían de golpe, al comienzo sólo platicábamos de momento pero nos habíamos vuelto buenos amigos era el tipo de chico que era bastante popular con las chicas a pesar de su altura tenía su propio carisma, era simpático, divertido, apuesto, atento en el sentido de ligar. Un amigo sin duda interesante en especial por el hecho de que se apegó tanto a mí que un día que había decidido hacerle una pequeña broma me sorprendió por completo.

− ¡Tú y yo ya no somos amigos! – bromee, él se sorprendió de inmediato.

− ¿Qué? ¡¿Por qué?! ¡¿Hice algo mal?! ¡Si lo hice PERDÓNAME  – Suplicó, pero lo que no me esperaba era que se arrodillara como si fuese a pedir matrimonio enfrente de toda la gente, de inmediato me ruboricé.

− ¡BASTA DILLON ES UNA BROMA! ¡NO HAGAS ESO! ¡Por favor… deja de hacer eso! – él se regresó a mirarme, su rostro se relajó luego extrañamente sonrió mientras tomaba sus manos las cuales estaban en forma de rezo pidiendo perdón.

− Lo haré, pero sólo si prometes que me perdonas por lo que sea que haya hecho no quiero perder tu amistad. – confesó.

− ¡¿Qué?! ¡Fue solo una broma, no hay nada que perdonar! – la gente comenzó a juntarse ante tal escena tan extraña, él no se levantaba.

− Si no me perdonas no pienso hacerlo – en ocasiones estos chicos me hacían pensar que no eran chicos comunes y tenían intenciones ocultas, me ponían nerviosa pero al final todo resultaba bien.

− ¡Ah! ¡BIEN TE PERDONO! Ahora por favor levántate, deja de hacer esta escena – ordené, aún ruborizada y con mis manos sobre las de él suplicándole que se levantara, éste sólo sonrió y se levantó. En cuanto lo hizo sólo me fui casi corriendo, después de eso hubo varios rumores. Lo curioso es que también conocía a Kelet y a Shida. Mientras nos conocíamos entre nosotros el ambiente se encontraba a gusto pero en cuanto las hormonas comenzaron a actuar… todo se volvió INCÓMODO y… EXTRAÑO.

Lo primero en pasar… Helena, una de mis mejores y más cercanas amigas terminó en el mismo salón que Shida, lo más incómodo desde su ruptura es que no se hablan muy bien desde entonces de hecho se odiaban, literalmente. Lo segundo mis amigos cercanos comenzaban a formar parejas mi amiga Farah y Dillon terminaron juntos, él parecía un pobre cachorro siguiendo fielmente a su dueña, lo tercero el extraño e incómodo acercamiento de parte de Shida hacia mí, con su extraño favor pidiéndomelo como si no le importara que lo detesto. Además de lo último y más triste… mi corazón roto…Al parecer, mis sospechas eran erróneas respecto a Kalet, a pesar de todo… lo seguía queriendo.
  
Anime-art-awesome-cute-girl-favim.com-424896_large

No hay comentarios:

Publicar un comentario