Preludio
El hombre, considerado siempre como la especie
más inteligente pero el más cruel y destructor… por siglos crecimos como una
sociedad civilizada, pero en lugar de ser seres más conscientes de nuestros
actos, ésta sociedad terminó volviéndose más y más codiciosa, su ambición había
rebasado los límites así que cuando cierto país se percató de que pronto todos
los seres humanos morirían por la codicia decidió hacer algo, realizó
innumerables reuniones con otros líderes políticos de todos los países del
mundo, trato de concientizar a sus ciudadanos y reunir aliados, sin embargo
TODOS se burlaron, lo IGNORARON y así siguieron a ciegas con sus más grandes
ambiciones, ENORMES ciudades, ENORMES empresas, INMENSAS masas de comida como
frutas y vegetales cada vez más tóxicos y menos naturales comenzaron a entrar
en esos países, las personas comenzaron a enfermar… en pocos años más del
cincuenta por ciento de la población a nivel mundial comenzaba a morir,
comenzaba a enfermar… el cáncer se propagó de forma viral e incluso científicos
creyeron que era causado por una especie de virus extremadamente contagioso,
sin embargo conocer la verdadera causa provocaría una conmoción.
Pasaron algunos años cuando finalmente se anunció
la extinción de más del cuarenta por ciento de las especies de animales en todo
el mundo, tiburones, tortugas, aves, felinos, de todo un poco pero cuando la
mayoría de las aves se extinguieron en muchos países las personas se dieron
cuenta del gran error que cometieron, al tapar sus ojos y sus oídos a lo que
aquel líder político les había advertido, ciudades enteras quedaron en un
silencio ensordecedor, tétrico, escalofriante… no había más aves que cantaran,
la atmósfera era desalentadora… pero entonces aquel líder político del que el
mundo se burló hizo un cambio increíblemente drástico, aquel país del cual
estaba a cargo era el ÚNICO en el mundo que había sido exento de aquel desastre
mundial, aquel líder cambió el nombre de su país y aplicó cambios extremos,
reglas y obligaciones a sus ciudadanos, no permitió que ninguna empresa de
cualquier tipo se asentara en sus tierras, comenzaron a sacar del país a
personas que incumplían con las nuevas reglas ecológicas, se prohibió la
importación de los especímenes de flora y fauna del país se volvió un país con
una seguridad que nadie nunca había podido igualar, advirtió a sus ciudadanos
que sólo las personas de origen étnico permanecerían en el país y de no ser de
origen étnico con el simple hecho de querer permanecer en el país debían
entregar TODO tipo de tecnología, cualquiera que fuese desde lavadoras,
tostadores y refrigeradores hasta computadoras portátiles, celulares
inteligentes y tabletas; también tuvieron que entregar ropa, comida y todo tipo
de tratamiento de origen extranjero, aquel líder deseaba beneficiar a aquellos
de origen étnico, a aquellas personas sabias de la naturaleza, aquellos que
sostendrían el futuro de ése país, las personas se encontraban inconformes no
deseaban cambiar pero tampoco ser
expulsados de su propio país, muchos protestaron otros felicitaron a aquel
líder pues de no haber tomado esas medidas drásticas y sumamente difíciles
entonces en ese mismo momento estarían muertos, muertos como toda vida ANIMAL Y
VEGETAL de aquellos otros países que alguna vez se burlaron, el país albergó,
rescató y nacionalizó a millones de personas de origen étnico en todo el mundo
desde Huicholes mexicanos hasta Maoríes Neo Zelandeses así como a sus
descendientes. AQUEL PLANETA que alguna vez conocimos dejó de existir, aquellos
países que sucumbieron a su propia ambición ahora estaban en crisis, habían
entrado en una tercera guerra mundial pero en esta ocasión no era por dinero o
poder, era por COMIDA. Las personas morían de forma tan rápida que tan pronto
salían de su hogar, sólo unos minutos y sufrían crisis respiratorias, las
enfermedades abundaban, e incluso el agua se encontraba completamente sucia, ya
no había árboles, no había flores, no había animales que comer, no había agua.
AQUELLOS países que alguna vez fueron potencias mundiales pasaron a ser parte
de África e India, no por la raza, ni cultura sino por el estilo de vida…
comenzaron a sobrevivir en lugar de vivir… EL MUNDO ERA UN COMPLETO CAOS más
allá de la frontera de éste país, se encontraba UNA MUERTE SEGURA.
La naturaleza, tan hermosa… tan
pacífica y tan peligrosa… considerada por mi gente como el arte de nuestros
dioses y su regalo para nosotros que viene con responsabilidades, mientras
cuidemos de ella, ella cuidará y velará por nosotros… la naturaleza es mi hogar,
vivo rodeada de inmensos lagos, cascadas increíbles, árboles tan altos que casi
puedo tocar las estrellas, animales tan magníficos y fascinantes que parece que
me hipnotizaran con su mirada, flores tan increíbles que llenan mi hogar de
color, de aire puro; rodeada de frutas y vegetales tan jugosos y deliciosos que
no podrías si quiera creerlo… ¿sueno como una princesa de Disney? Posiblemente
me imagines como blanca nieves o aurora en medio del bosque pero es mucho más
que eso yo literalmente vivo en la remota naturaleza donde en primavera puedes
ver tantos colores que parecen llenarte de vida y donde los crudos inviernos
son decorados por una nieve tan blanca que podrías perderte en un lienzo en
blanco y donde el mar nos cubre por completo protegiéndonos de aquellos
intrusos que osan destruir este lugar tan bello. Éste es mi hogar, y la
naturaleza mi compañera… no pude pedir mejor lugar en el cual nacer, me siento
afortunada en todo el aspecto de la palabra. Mi país se convirtió en la mayor
potencia global después de la tercera guerra mundial, millones de personas
ansían poder ingresar en él, la comida está libre de cualquier origen
industrial, son cultivados por nosotros mismos, nuestro aire es el más puro,
nuestra música… la vida de otros que nos rodean, nuestra tasa de mortalidad es
casi nula y que aunque extranjeros nos clasifiquen como aquellos que regresaron
a “la edad de piedra” a nuestra forma de ver y entender las cosas, es que son
ELLOS los que están sumidos en pobreza extrema al punto de depender de “éste
país de la edad de piedra”, nos consideramos sabios y en completo balance,
algunos llaman a nuestro hogar “El paraíso” “el cielo” pero nosotros preferimos
llamarlo PADMA.

Mi ciudad se encuentra en medio
de remotas sierras, en este país “las ciudades” están en medio de la naturaleza
y todo convive sanamente, en este país… la naturaleza se ha apoderado por
completo de TODOS. Desde pequeña exploraba bastas hectáreas de área natural
entre sierras y bosques extensos estaba acostumbrada a pasearme por donde
quisiera, siempre y cuando lo hiciera antes del anochecer.
La naturaleza es hermosa y
fascinante… pero el peligro siempre va de la mano, aquel día por primera vez me
perdí entre la oscuridad, no podía ver en medio de la noche e incluso había rumores
sobre seres míticos en las sierras y bosques, monstruos horribles que eran
capaces de tomar forma humana, engañar a la gente y devorarlos… Normalmente un
niño se asustaría por ese tipo de cosas pero siempre fui conocida por ser una
niña algo diferente… jamás fui tan femenina, amaba jugar con los niños en lugar
de las niñas siempre fui más audaz y valiente que incluso los mismos varones,
así que cuando me perdí ese día sólo pensé:
“Todo estará bien, sólo debo esperar que llegue
la mañana”
De lo que no tenía idea… era con lo que me
toparía esa extraña y mística noche en medio de la naturaleza en su máxima
peligrosidad y esplendor, muchos sólo pensaron que había sido un milagro de los
dioses el hecho de que una niña de sólo seis años hubiera sobrevivido en medio
del bosque sin un rasguño, pero sólo yo… conocía el por qué, o más bien, el por
quién había sobrevivido. Las personas le temen a lo que es diferente a ellos,
le teme a lo nuevo, le teme a lo que desconoce… pero para algunas personas… los
llena de fascinación. Lo que para mí al principio comenzó como temor, se
convirtió en fascinación, amistad… ahora estaba por luchar contra el
sentimiento más puro… pero peligroso y arriesgado, a lo que más le temí, además
de que dos fantasmas se interpondrían en ello ¿Debería arriesgarme y ser
valiente como siempre? ¿O simplemente debería obedecer a mi sentido común y
escuchar a los adultos que me rodean?








