Tears of The
Sun
–
¡¿Qué demonios pasa contigo Karel?! – gritó Raihan desesperado. – ¡¿Qué
demonios pensabas?! ¿Crees que no es nada matar? – me reprendía.
–
¡CLARO QUE SE LO QUE ES! Pero a estas alturas no iba a permitir que ahora
fueran tras de ustedes ¿saben lo solo que me he sentido todo este tiempo? No
tengo a nadie de confianza excepto ustedes así que… les confesaré por qué, debo
terminar con esos malditos marumi…
–
Karel nada justifica lo que estabas por hacer ¿qué pasa contigo? Te vuelves una
bestia cada vez que ves un marumi, no debes juzgarlos por lo que la sociedad
piensa de ellos ¿no son ellos también humanos? – replicó Nael.
–
¡NO LO ENTIENDES! ¡NO TIENEN IDEA! ¡¿CREEN QUE ESTO ES POR LO QUE LA SOCIEDAD
PIENSA?! ¡ESTÁN MUY EQUIVOCADOS!
–
¡BASTA KAREL! ¡¿Qué te han hecho ellos para que intentes matarlos?! Yo asesiné
gente inocente sólo por trabajo, jamás valoré lo que la vida significaba hasta
que Nael y tú me aceptaron con mi pasado y me enseñaron a valorar la vida… Mi
padre y toda mi familia ahora desean terminar conmigo si me reúso a ser el
próximo jefe de la familia ¿y sabes qué? Estoy dispuesto a correr ese riesgo
por ustedes por mis amigos incluso matar a mi propia sangre si es necesario,
pero no quiero verte asesinar gente por ahí Karel… no tú, porque si lo haces…
tendré que detenerte si no puedo… entonces tendría que… asesinarte antes. –
confesó herido Raihan pero totalmente serio yo sólo lo miré desconcertado
entonces supe que debía contarle, tanto Nael como Raihan me habían contado su
pasado, pero yo jamás les conté el mío.
–
Está bien… les contaré, mi pasado… – cuando finalmente me decidí a hablarles sobre
mi pasado tuve que sentarme en la cama y tratar de controlar mi ira, jamás
había hablado de esto con nadie y trate incluso de olvidar aquel trauma pero
esas escenas siempre me acosaron incluso dormido… constantes pesadillas sobre
aquella noche me atormentaban al punto de desquiciarme, no podía dormir debido
a ellas pero era el momento, de contárselo a alguien. Ambos se sorprendieron de
inmediato, el silencio inundó la habitación y esperaron pacientemente que continuara
– Hay algo que no les he dicho… – confesé mientras rápidamente me dirigí al
baño y me quité los lentes de contacto azules, ambos me siguieron y lo vieron
todo.
–
¡Qué demonios! – maldijo Raihan. Cuando me regresé a mirarlos a ambos de
inmediato se asustaron, lo sabía…
–
Estos son mis ojos, soy un carmesí el último en el mundo – hubo un gran
instante lleno de silencio. – Toda mi
familia y amigos, todo lo que conocía y con quienes crecí fueron asesinados
cruelmente por esos malditos marumis, asesinados a sangre fría frente a mis
ojos cuando sólo tenía diez años… ¿No dirán nada?
–
¿Por qué unos marumis… asesinarían a los carmesí? Es increíble… realmente, creí
que todos habían muerto… – pronunció
Raihan.
–
No, soy el único sobreviviente ¿por qué? Todo por un imbécil ese Rihan que se
encapricho con Reyia, la magi que nació en mi clan… y mi amiga cercana, ella
supongo que también murió o algo… fue una masacre, el tipo marumi había venido
por ella pero para mí clan él y todos los marumis son mal augurio, caos y
destrucción y no entregaríamos con facilidad a nuestra magi. Todo esto fue por un pequeño incidente que
nos destruyó a todos, los cuerpos quedaron masacrados y sus ojos arrancados y
vendidos en el mercado negro a coleccionistas ¿Creen que no tengo razón
suficiente? ¡YO LO VI TODO! ¡VI COMO LOS DESMEMBRABAN Y LES ARRANCABAN LOS
OJOS! – Rugí, la impotencia seguía en mí y no se iría hasta cumplir con mi
misión MATAR a ese maldito de Rihan, el imbécil que mandó matar nuestro pueblo…
para llevarse a Reyia pero fue en vano, su cuerpo jamás fue encontrado.
– Karel… lo lamento mucho, escuché sobre los
carmesí… pero habían informado que habían sido bandidos que buscaban sus
riquezas pero al impedírselos ellos fueron asesinados pero no informaron nada
sobre los ojos cercenados, escuché rumores de que los ojos habían sido robados
por la gente que anduvo alrededor después del desastre, no tenía idea… –
comentó Raihan.
–
Aun así… Karel, la venganza no es la mejor opción sé que no soy nadie para
pedírtelo pero… lo mejor es perdonar, olvidar es algo que probablemente jamás
puedas hacer… pero creo… que si a la que buscaban era a Reyia y no la
encontraron entonces…– habló Nael, él odiaba las guerras, batallas o peleas
aunque recurriría a ellas si no hay otro remedio y sólo para salvar vidas, pero
de inmediato lo interrumpí.
–
No puedo hacerlo, no puedo perdonarles el haber masacrado a mi familia, mi
pueblo…JAMÁS… LO HARÉ, Sé bien qué hacer y cuáles son las consecuencias así que
Nael… será mejor que respetes mi decisión si caigo será por mi propia
terquedad…
–
¿Ese tal Rihan sigue vivo no? Lo has estado persiguiendo por un buen tiempo y
por lo que veo no te refieres a todos los marumis sino a diez en específico… “Los
diez infernos”, ¿no es así? – respondió Raihan, como siempre tan astuto e
inteligente siempre sabía más de lo que aparentaba… no era sólo el heredero de
una familia de asesinos, descubriendo los documentos que guardaba celosamente bajo
mi almohada y mirándome astutamente.
–
¿Cómo lo supiste Raihan? – pregunté estupefacto.
–
Había ocasiones en las que no deseabas salir de esa habitación tuya por
semanas, ni siquiera comías… así que cuando de pronto salías por más de una
semana, abrí tu habitación… sabes que eso de dejarla con llave no funcionará
para nosotros…
–
Entonces te propongo algo Karel… sé que no cambiaré tu forma de pensar, pero
por lo menos déjanos ayudarte a mí y a Raihan a encontrar toda la verdad y
sobre todo… a encontrar a Reyia, estoy seguro que Reyia vive… si tanto el tal
Rihan la quería a su lado y si los ancianos deseaban alejarlos naturalmente la
alejaron de aquel lugar…incluso, para que ni su cuerpo fuese encontrado… ella
posiblemente aún viva, por lo que nos cuentas… los ancianos que alguna vez
gobernaron tu clan, la protegían de los marumis después de lo ocurrido no tengo
duda en que… ellos debieron esconderla. –
confesó Naim.
– Que Reyia viva jamás lo imagine como
algo real… si ella realmente hubiese sido escondida, a estas alturas ya habría
iniciado una búsqueda de algún sobreviviente… suena ilógico, la conozco y sé
que con todo lo que ella también vio en aquella horrible noche no se lo habría
perdonado a ese malnacido por muy buen amigo suyo que fuese…
–
Tengo el presentimiento de que incluso ella no tiene idea de su pasado…– insinuó
Nael, dejándome una duda en mi mente y esperanza al pensar… que ella podría
estar viva, sana y salva…pero no me impediría continuar con esta venganza que
me impide dormir todas las noches, para que cese tendré que matar a quienes lo
provocaron.
–
Pero antes… debes contarnos todo lo que ocurrió debemos saber por dónde
comenzar, sé que será difícil para ti hacer eso… pero es para poder encontrar a
Reyia… – cuando lo mencionó de inmediato mi mente me impedía recordar… esos
instantes de trauma… pero si era por ella lo haría… el mundo es enorme pero
creo… que podré encontrarla.
–
Bien… Recuerdo… que yo estaba de camino de regreso al lugar donde mi clan se
encontraba, había salido con mi padre y algunos hombres más del clan, no
recuerdo por qué… mi memoria, sólo me lleva al momento… en el que vimos la
aldea en un completo caos, las personas gritaban llenas de horror y corrían de
un lado al otro, de pronto cuando logramos llegar a la ciudad una mujer junto a
uno de sus hijos lloraban desesperadas y cuando nos vio corrió con su hijo en
brazos hacia nosotros.
– ¡POR FAVOR AYÚDENOS! ¡ESOS
MARUMIS…! ¡ESOS MARUMIS ELLOS ESTÁN…!
– Antes de que pudiera decir algo más, ella…
fue asesinada frente TODOS NOSOTROS… – Caí de rodillas en cuanto pude
recordarlo las lágrimas corrieron sin aviso alguno algo que jamás había podido hacer llorar como se debía, jamás… hablé o intenté recordar esto… ahora, los rostros de esa
mujer y su pequeño… los recordaba. Esos dos me miraban irreconocible, siempre
fui conocido por mi dureza, mi frialdad para muchas cosas y situaciones… sé que
ellos jamás me hubieran imaginado de esta manera tan patética. – Esos marumis…
la asesinaron a ella y a su hijo en brazos… al mismo tiempo… la descuartizaron
frente a mí y a los demás sin duda alguna y después de que ambos cuerpos
cayeron… el infeliz que los asesinó que se encontraba atrás de ellos… nos
sonrió tan altivo… como diciendo “¿qué piensan de nosotros ahora?” la furia nos
inundó a todos pero yo sólo tenía diez años… ¿cómo se suponía que reaccionara?
Mi padre se dio cuenta de cuánto me había afectado, sólo pudo taparme los ojos
con fuerza y abrazarme, sólo me susurró “Todo estará bien, todos estarán bien
ya estamos aquí” luego me miró a los ojos y dijo: “DEBES HUIR Y ESCONDERTE, no
deben MATARTE ¿bien? NOSOTROS nos encargaremos de ellos, sé por quién vinieron
y sé que los ancianos no permitirán que él se la lleve ni tampoco nosotros”
cuando dijo eso supe la razón, supe que ellos no volverían, no quería dejarlos
solos pero era sólo un niño y mi padre me lo suplicó llorando y diciendo que lo
hiciera por mi madre, también prometió proteger a Reyia y que la salvaría de
los Marumis. Pero hay algo que nadie supo… mi escondite… fue en el templo del
anciano mayor… tuve que introducirme en el centro de la ciudad, traté de salvar
a la gente que encontraba pero estaban enloquecidos y nadie me hacía caso sólo
corrían aterrados, no tuve opción y me introduje sólo al templo al entrar vi al
anciano mayor.
– ¡Anciano mayor! ¡Por favor
debe ocultarse usted, su familia y Reyia!
– No es necesario Karel,
afrontaré esto como se debe no pienso permitir que sigan asesinando a más
miembros del clan, mi familia… ha muerto, fueron los primeros en morir…
decidieron sacrificarse antes de darles a Reyia y yo respeté su decisión, por
más dolorosa que haya sido – respondió con la garganta entrecortada y entonces
sus lágrimas cayeron abundantes al recordar los rostros de sus hijos y nietos
al morir.
–
Yo sólo pude observarlo anonadado, no podía creer… que el anciano mayor
sacrificara a su familia por Reyia ¿realmente una magi era así de valiosa?
Comencé a sentir que amarla era un crimen o un amor imposible, para un simple
mortal pero eso no cambiaría el hecho de que la protegería, antes de poder
preguntar por Reyia él sólo dijo…
– “Devi está en terram donde
caelum la alumbra por sí mismo y sidera cubre su alrededor desde ahí Devata om
vigilan al burai, si el suraja halla el grahana, Chaya se desvanecerá y suraja
y canda volverán a su respectivo asamana, pero si burai perece por el suraja, asmana,
samaya, terram y ayama se atajarán y blaid son prestados su misión nuestro vasiyata.”
–
Después de eso… vi cómo le exigían saber de Reyia pero él no dijo nada a pesar
de su muerte, él me miró con valor deseando que viviese para salvar a nuestro
pueblo, entonces fue asesinado… a sangre fría su cuerpo entero explotó parte de
su sangre y carne me salpicaron… estaba tan impactado que no pude moverme de
ahí por unas horas estaba en shock y entonces regresé en sí, salí de mi
escondite y cuando trate de ver si mi padre y los demás había logrado algo…
observé cómo a pesar de que ya no había nadie vivo, los marumis un total de nueve de ellos tenían un tatuaje
peculiar en la parte baja de la espalda se trataba de un tatuaje a base como de
cortaduras y cicatrizaciones en forma… de un ser maligno como una especie de
demonio de la cultura…japonesa. Observé cada instante en el que reían,
aplastaban los restos de mi gente pero lo peor… ver como masacraban sus ojos y
los guardaban ensangrentados, la ira me inundó y aunque me creí capaz de
aventarme a una muerte segura pensaba en las palabras de los últimos que vi
vivos… me contuve, pero me prometí que no pararía hasta encontrar a esos
malditos malnacidos… “los diez infernos” y los mataría con mis propios medios
hasta que supliquen clemencia una muerte lenta y dolorosa…Rihan… MALDITO MAL
NACIDO… VOY POR TI Y TU MALDITA BANDA DE ASESINOS. – Dictaminé lleno de odio e
ira incontrolable en mi interior.




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