Inquietud
Ryo…
– Ella… Ella es… –
susurré. Nos encontrábamos a mitad de una futura guerra, ahora me encontraba en
el mundo de los vivos, de nuevo pero como un ángel de la muerte y no como un
simple humano, aquella chica no era la primera vez que me la topaba, la había
visto en varias ocasiones pero siempre desde tan lejos con esa mirada en el
rostro, como perdida, pero jamás creí que tuviera algo que ver respecto a la traición de --- pero era muy extraño que
siempre la viera en cada ocasión en la que había un desastre pero decidí solo
observarla, no la conocía pero de alguna forma me era familiar y algo me decía
que ella no era ningún peligro. Simplemente siempre se encontraba en el lugar
donde siempre había una catástrofe en el que los ángeles de la muerte debíamos
hacernos cargo de resolver, ella solo observaba todo desde lejos y luego
desaparecía, trate de enfrentarla en más de una ocasión pero cada vez que me
acercaba mucho ella solo desaparecía como si fuese una ilusión y por más que yo
le hablara ella parecía no escucharme.

En esta ocasión nada había
cambiado, nuevamente estaba ahí parada sobre uno de los edificios más grandes
de la ciudad, observando como arreglábamos todo el desastre causado. Su cabello
le llegaba más debajo de la cintura, era de un tono castaño claro ondulado, su
piel era blanca, sus labios de un tono
durazno fuerte y unos ojos entre grisáceos y verdes, llevaba una blusa blanca y
una falda de un tono durazno claro parecía tener unos quince años pero como
siempre solo observaba y parecía ser que nadie más podía verla y tampoco podía
vernos ni hablar con nosotros era bastante extraño pero deseaba poder acercarme
lo suficiente y saber quien era, algo era seguro… no era ni un ángel de la
muerte, un alma, un demonio ni una humana. De pronto mi teoría fue descartada
en un segundo pues cuando menos me lo imaginé ella se regresó a mirarme de
pronto, era una mirada fija, triste y confusa pero de algo estaba seguro ella
me veía a mi, de pronto me estremecí fue como un dejavú ¿Qué sucede? ¿Por qué
de pronto me siento tan extraño? Mientras intentaba responder a estas preguntas
una sonrisa se dibujó en su rostro era una simple sonrisa pero de alguna forma
me perturbé no era una amenazadora pero me puso nervioso y de pronto
desapareció nuevamente frente a mis ojos.


Al regresar a la dimensión
de almas decidí investigar que podría ser aquella con forma humana, me dirigí
al centro de investigaciones pero no encontré nada, aquella mirada perdida y
triste me atormentaba cada noche y siempre desde que amanecía hasta que
anochecía no podía quitarme de la mente ese rostro e incluso había comenzado a
tener extraños sueños con ella pero jamás les di importancia. Mientras
resolvíamos problemas del mundo humano en la dimensión de almas comenzaron con
una especie de preparativos para aquel día que desconocía, al parecer no era un
día cualquiera para muchos pero yo jamás me preocupe por eso solo vivía el
presente y cumplía con mi deber eso era todo, no quería dejar de investigar a
esa chica no comprendía porque esa mirada y su rostro me seguían a cada
instante pero algo me decía que debía seguir investigando pero antes de que pudiera
seguir la vice capitana de mi comando quien por cierto jamás dudaba en participar
en los eventos que organizaba la dimensión de almas llegó para convencerme de
ir a aquel evento y olvidarme de aquella investigación.
– Capitán ¿no irá a ayudar
con los preparativos? – preguntó Jatzibe.
– ¿Eh? ¿Preparativos? ¿De
que? Ni siquiera sé lo que se supone que prepara la dimensión de almas.
– ¿Eh? ¿No sabe por qué es
este evento?
– No y no me interesa ¿por
qué mejor sigues con tus reportes? Tienes mucho trabajo como para estar metida
en esos eventos.
– Ah, pero capitán es muy pesado y no es un
evento cualquiera una especie de evento con el fin de establecer la esperanza y
darle fortaleza a la familia noble Albanese por la pérdida que tuvieron hace cien
años, pero ahora que lo pienso muchos de los comandos desconocían esta historia
de la dimensión de almas debido a que llegaron hace poco y si mal no lo
recuerdo usted también ¿no es así capitán?
– ¿Y? ¿Qué quieres decir
con eso de su perdida?
– Bueno era la hija más
pequeña de la familia noble Albanese los recuerda ¿cierto? – en cuanto Jatzibe
me mencionó aquello me vinieron a la mente el rostro del cabeza de la familia
Yoltic, su esposa Lena y sus dos hijos varones Atl e Itzmin, los había conocido
hace tiempo cuando servimos como seguridad para ellos y su familia pero no
tenía idea de que tuvieran algún hermano menor desaparecido que algún miembro
de la nobleza desaparezca así nada más era sumamente extraño. – Ellos… son una
de las cuatro familias de nobles más poderosas en la dimensión de almas pero lo
extraño es que su hija más pequeña desapareció en la celebración de año nuevo
al parecer llevaba un tiempo algo deprimida al parecer nadie de su familia
estaba con ella en la celebración así que decidió no festejar el año nuevo pues
se encontraba sola con toda la servidumbre y decidió irse a descansar temprano
a la mañana siguiente ella ya no estaba, los sirvientes e incluso los ángeles
de la muerte de varios comandos la buscaron intensamente pero no la
encontraron, cuando su familia volvió quedó devastada, la buscaron por años
pero hasta la fecha ella no ha aparecido, la niña era muy conocida en toda la
dimensión de almas la consideraban una estrella, era muy inteligente, astuta,
extrovertida pero sobretodo siempre ayudaba a todos los que lo necesitaban al
parecer tenía quince cuando desapareció, toda la dimensión de almas parecía una
dimensión oscura cuando aquello ocurrió y muchos la describían como la estrella
más pura de la dimensión de almas.
– ¿Y? Pudo haber querido
escapar de toda aquella vida ¿no? Ser parte de la nobleza… estar sola… en
especial ese día del año… debió ser difícil – confesé, a decir verdad yo jamás
fui de muchos amigos y de mi familia
solo tenía a mi abuela pero ella había dejado la dimensión de almas hace mucho.
– ¿Escapar? ¿Cómo querría
alguien como ella escapar si incluso estaba ya comprometida? Al parecer ella lo
adoraba y ansiaba casarse con él, es cierto que se encontraba deprimida tiempo
antes de su desaparición pero al parecer ella les mencionó a los sirvientes que
a la mañana siguiente planeaba ir a visitar a su hermano mayor pero
lamentablemente eso jamás ocurrió. Muchos pensaron en un posible rapto pero no
hubo signos de lucha y todo permanecía inmóvil y simplemente desapareció, al
parecer hoy se cumple un año más de su desaparición pero cada veinte años todos
en la dimensión de almas con lo que pueden, cada noche al cumplir otro año de
desaparición iluminan el cielo de diferentes formas. Los capitanes siempre usan
sus poderes según su tipo para proyectar luz en el cielo, lo mismo sucede con
todos los ángeles de la muerte pero aquellos que no poseen poderes y que solo
son almas hacían algo incluso más hermoso que los mismos ángeles de la muerte,
armaron globos de cantoya y los dejaron elevarse al cielo solo se ve cada
veinte años y bueno creo que será la primera vez que usted lo verá capitán, sé
que es una situación triste pero realmente se pone hermoso ¿vendrá verdad?
Bueno realmente no tiene opción al ser un capitán y aunque no le haya conocido
la hija de los Albanese era muy querida por el capitán comandante podría
decirse que ella era como la nieta que él nunca tuvo.
CONTINUARÁ..... :)