lunes, 8 de agosto de 2011

Cap. 01 (~ Tabú ~) Rosa Vino


Tabú

(1886)


Mi clan era el más poderoso, donde la gran mayoría de nosotros éramos descendientes de Lucifer, es decir como medios hermanos todos emparentados pero el resto habían sido del clan marginado lo cual debido a que fueron torturados el odio creció en ellos haciendo que sus poderes aumentaran además de que se convirtieron en verdaderos demonios. Aquel, mi clan tenía una misión a cumplir, pues uno de los nuestros había hecho un contrato con un humano en una aldea cercana en Francia donde aquel humano dio su veredicto de venganza el cual trataba de vengar la muerte de toda su familia debido a la pobreza a causa de un engaño de cierta persona pero no sólo aquella persona le había hecho daño sino toda la aldea lo trataba como a un marginado hasta que un día escuchó cierto rumor en el que al decir un conjuro un ser mágico aparecería y te concedería cierto… deseo. Mi clan acabó cruelmente con toda la aldea y se recolectaron miles de almas pecaminosas en donde  sus cuerpos yacían desmembrados, desangrados y degollados en cada una de sus miradas se esfumó la luz poniendo fin a su podredumbre vida. Debo admitir que realmente me encantaba ver aquellos cuerpos sin vida realmente… lo disfrutaba… no sentía jamás culpa alguna por algo que se nos era tan natural.
         Una vez terminamos con aquella aldea aquel de los nuestros que hizo el contrato con aquel humano tomó su alma a cambio de su venganza sin duda esa era el alma más codiciada. Una vez terminado aquel trabajo el clan decidió volver a nuestro mundo pero en el camino nos topamos con cierta “SUERTE” nos dijimos. Era una enorme mansión envuelta en llamas se veía preciosa, aunque no estaba en nuestra agenda recolectar almas humanas que no fueran parte de un contrato decidimos investigar, mientras los demás revisaban los demás pisos y salones, simplemente me detuve a observar la mansión, cuando capté a algo o alguien tirado en una sala enorme al centro de las llamas. Decidí acercarme a investigar el fuego era lo mejor para nosotros, era como estar en mi hogar; poco a poco, me acerqué y entonces aquello no era un algo sino un alguien un pequeño niño de cabello negro y tez blanca sin duda alguna por su vestimenta era el hijo de la familia noble que alguna vez habito en aquella mansión. Al principio se veía como un niño cualquiera, creí que estaría muerto y justo cuando estaba por marcharme una dulce voz cambio el rumbo de toda mi existencia dejándola entre el cielo y el infierno.
− Ma… Madre… Padre… − susurró con sus pocas fuerzas alcanzó a abrir lentamente sus párpados mostrándome sus hermosos ojos azul violeta y mirándome fijamente con una fuerza desconocida se veía completamente acabado −…por favor… ¡sálvalos! − suplicó y cedió.
Lo miré extrañada algo me incomodaba, sabía que aquello sería mal augurio a pesar de que también era solo una niña conocía todo mi mundo, sus reglas, los tabus, nuestra naturaleza, pero aún me faltaba aprender del mundo humano; esto que me incomoda y me estresa ¿qué es? ¿Por qué se siente tan frustrante? Es la primera vez que siento deber hacia un humano.

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