Exordio
Era
una noche oscura, me sentía impotente, no había nada que yo pudiera hacer, el
pecho me ardía como si algo o alguien presionara algo contra mis pulmones,
sentía un dolor irremediablemente profundo tanto que en ocasiones sentía que
dejaba de respirar, aún cuando intentara con todas mis fuerzas de inhalar aire
a mis pulmones, de mantenerme aún con vida, me era imposible. Con respiración
entre cortada miraba de un lado al otro aunque no distinguía nada debido a que
estaba empapada en sudor debido a la fiebre y mis pestañas llenas de lágrimas
causados por el dolor penetrante. Buscaba a alguien me quitara este sufrimiento
mirando de un lado a otro con desesperación y con ojos inundados de pánico.
Sabia que no era la única ahí, sentía la presencia de mas de un ser en mi
habitación, enorme y totalmente oscura, no solo porque sentía su presencia sino
porque en aquella habitación oscura, me sentía atrapada totalmente acorralada
sabia que esto no era normal, sabia que no era un simple sueño, algo andaba
mal, cuando de pronto sentí como esta incomodidad se crispo mucho más fuerte
siendo algo insoportable en mi pecho y vi como mis espectadores presenciaban
tal espectáculo como me retorcía debido a la tortura estando en mi cama, con
las sabanas tiradas a un lado de la desesperación que sentía buscando consuelo
y por la temperatura tan alta que sentía en mi cuerpo, cuando una pequeña
fracción de mi visión captó como uno de ellos se volteo para no verme y vi
claramente como hizo un gesto de suplicio aún con la poca luz que se reflejaba
junto a mi ventana que iluminaba al jardín algo lejana. Sentí un gran mareo e
intente levantarme de mi cama pero el mareo se hizo mayor y caí al piso helado
casi inconsciente, abrazando mis piernas y entrelazándolas con mis brazos,
intentando que esta punzada no me arrancara el corazón, la presión era tan
insoportable… y caí en el piso sin tener oportunidad alguna de sostenerme,
cuando comencé a sentir como se trasladaba a mi espalda y con desesperación
hice un grito de angustia, sintiendo como algo se marcaba desde mi columna
cervical hasta mi columna dorsal como alguien o algo me marcara con una aguja
ardiente un tatuaje en la espalda con brusquedad, hice otro grito de angustia sintiendo
como quemaba y ardía profundamente contra mi piel, tan brusca pero a la vez
precisa como si aquel tatuaje agonizante fuera necesario, como si estuviera
predestinado, creí que agonizaba y justo cuando creía perder el conocimiento,
sentí como uno de esos seres intento sentarme en el piso forzándome a abandonar
aquella posición; por un momento muy corto sentí paz para mis adentros llenos
de penetrante e irremediable tortura me percate como con las pupilas dilatadas
de tres de aquellos seres clavaban sus miradas fijas en mí dándome cuenta de
que faltaba uno de ellos fue cuando me di cuenta que aquel otro ser que parecía
ser su compañero estaba demasiado cerca de mí sin darme cuenta de a que hora se
movió y ver como me dio un abrazo fuerte y como deshizo la posición en la que
estaba con el fin de evitar que siguiera teniendo esa posición, fue cuando oí…
–
“Yo te protegeré
siempre, jamás te dejaré sola de nuevo…” – me susurró al oído.
Fue
entonces que sentí un dejavú y antes de perder el conocimiento una luz
de luna atravesó la habitación y se posó en mi dándome una sensación de paz y
sin soltarme me hizo sentir protegida con sus palabras, fue cuando creí perder
el conocimiento y me quede con esa frase y con la curiosidad de saber que era
ese ser que no lograba predecir que era, ese ser no humano en la mente. Con los
ojos y mi cuerpo empapado en sudor acompañado de aquel agotamiento que no sentí
si me encontraba aún en el piso o no, justo antes de quedar completamente
inconsciente capté a lo lejos unas sombras oscuras posando en mi ventana
parecían discutir sobre algo y fue como tres de esas sombras semi-humanas que
se contrastaban con una luz desapareciendo dejando a su compañero un momento
parado junto a mi ventana. Éste mismo ser que parecía comprender mis
sentimientos y mi mismo calvario que creí incomprensible, me sentía conmovida
de que alguien me comprendiera y me hubiera dado su apoyo en especial en ese
momento cuando creí que a esos seres no les importaba si yo vivía o moriría en
ese momento, me tranquilizo que por lo menos alguien se preocupara por mi, y es
posible que más de lo que me imaginaba recordando sus palabras que había
susurrado a mi oído como un eco que venía e iba esfumándose poco a poco..
–
“Yo te protegeré siempre, jamás te dejaré sola de nuevo…”.
Mientas
seguía recordando esas palabras, ése ser misterioso seguía posando parado
frente a mi ventana aún con un gesto de agonía en su ser aparte de eso, solo
capte su silueta que aunque yo sabía que no era humano observe aquella silueta
con forma humana y como si leyera mi mente nuevamente fue como se volteó para
verme con esos mismos ojos de tonalidades doradas, me observaba curioso pero
con dulzura me miró por un instante y regresó la mirada a la luna que posaba en
mi ventana, que cuando me percate una luz de luna lo abrazaba haciendo que
afectara mi visión y fue cuando con los ojos entrecerrados del cansancio vi
como desaparecía como si hubiera sido mi imaginación después dejando esa imagen
y sus palabras como mi último recuerdo de conciencia y una luz de luna que
acobijo una vez a aquel ser.
En
ese momento estaba completamente segura de que solo era una pesadilla o un
sueño en mi subconsciente, fui recuperándome de mi memoria, recopilando cada
uno de mis recuerdos todo tenía sentido.


No hay comentarios:
Publicar un comentario