Enredos
Shida (17 - 18 Años)
− ¡Shida! ¡Shida! – gritaba Ryan.
− ¡Aquí estoy! – grité desde la azotea de mi casa.
Ryan entró desfallecido, parecía haber estado corriendo como si hubiesen
intentado asesinarlo. − ¿Qué sucede? No te ves bien, te ves horrible pues ¿qué
te ocurrió? ¿De nuevo Neyen intentó hacerte algo?
− No es eso… es sólo que… − entre largas
respiraciones apenas y podía hablar así que esperé a que recuperara el aliento.
− Recupera el aliento y luego me informas –
respondí al momento de bajar de la azotea hacia mi habitación.
− Pero es… muy… importante – respiraba frenético
pero se le veía sumamente preocupado, al punto en el que temía que al final no
dijera nada en absoluto.
− Primero recupera el aliento Ryan, no entenderé
nada de lo que dices ¡Tranquilo! No es como si alguien fuera a morir ¿o sí?
− Ah… no… pero…
− Te esperaré en mi habitación cuando te recuperes.
– ordené. Habían pasado ya tres largos años desde que Naira me había dejado
debido a mi estupidez, no le vuelto a ver desde entonces. No nos hablamos el
último semestre de la secundaria y todos nos separamos para ir a distintas
preparatorias, algunos incluso se mudaron pero Kalet, Dillon, Helena y Farah
seguían en la ciudad, nuestras vidas comenzaban a tomar rumbos distintos, sabía
que tarde o temprano ninguno de nosotros… seguiríamos en comunicación, siempre
pasa… siempre cada quién se enfoca tanto en su vida, en su futuro que es como
si se olvidaran de los amigos y después se vuelven en algo del pasado. ¿Mi
vida? La mía era un asco, mis padres tenían problemas económicos, deudas, e
incluso preferían ver más por sus propias vidas que por sus hijos… incluso si
nos abandonaban… mi abuela era quien veía por nosotros, nos alimentaba y
vestía… ella no estaba para eso, ella ya era grande así que me salí de estudiar
para ayudarla a ella y de mi hermana, además de mi segundo hermano recién
nacido. Parecía como si mi vida se hubiese ido al infierno sin Naira… desde que
ella se fue, todo a mí alrededor se desmoronó, una cosa tras otra… ella era mi
soporte, pero aunque realmente tenía la esperanza de volver… el imbécil de
Kalet siempre tenía que estar en medio. A estas alturas… me he resignado a que
verdaderamente la perdí, lo supe cuando ella terminó aceptando al idiota de
Kalet aunque podía ver que no lo quería como a mí pero al final ella jamás me
dio otra oportunidad, dolía… cuidarla entre las sombras y a distancia… pero más
que nada me llenaba de ira saber que todo lo había provocado por mi propia
mano. En estos momentos además de tener un trabajo, sin estudiar e incluso volverme
el líder de una pandilla en las calles con un gran territorio parecía por el
momento lo mejor que podía tener… debía cuidar de mis hermanos, mis
irresponsables padres sólo veían por sí mismos y mi abuela no podía con tres
nietos a estas alturas, sin embargo aún tenía algo conmigo que lograba
consolarme y olvidarme del asco que era esta vida… en una que otra ocasión,
cuando tenía tiempo me iba a pasear por la ciudad que me vio crecer
fotografiando cada rincón que me inspirara… que amara…ninguno de mis amigos de
la pandilla lo sabían, prefería guardármelo para mí mismo, aunque ellos ahora
eran mi familia constantemente me ayudaban a mí, a mi abuela y mis hermanos.
Mientras pensaba en mí mismo recorriendo mi habitación hecha un desastre,
finalmente Ryan bajó recuperado.
− ¿Ya estás mejor o debería llevarte a un hospital?
– pregunté burlón.
− Ya estoy bien, no seas tonto no soy tan débil
como crees – rechistó.
− Bueno y a todo esto ¿cuál era la prisa por verme?
− Bueno… − dudó, podía ver en su rostro mucha
inseguridad… como si temiera que me convirtiera en un monstruo de un momento a
otro, sabía que mi temperamento no era del todo normal y en ocasiones siempre
era bastante impulsivo y agresivo pero dudaba que hubiera algo que me pusiera
tan mal para algo así, la única ocasión y razón ya no existían más, solo en una
ocasión me vio Ryan así.
− ¿Qué? ¿No piensas decirme? ¡¿Qué sucede por qué
le das tantas malditas vueltas?! ¡Sólo habla de una vez o vete me estás
poniendo nervioso con esa cara! – gruñí.

− Bueno… es que… no creerá a quién acabo de ver por la ciudad con…Nirek – balbuceó con la historia inconclusa.
− ¿Qué? ¿Te refieres a dentro de mi territorio?
¡HABLA! – Ordené, odiaba que se anduvieran con rodeos.
− Sí, por estos alrededores parecía que tendría un
enfrentamiento con otro chico algo bajito pero bastante decidido y confiado y
con cara de niño bonito – respondió.
− ¿Bajito? ¿Cara de niño bonito? Por cierto eso de
niño bonito me trae malos recuerdos no vuelvas a usar esa expresión. – me puse
de malas cuando escuché aquello ¿niño bonito? Aún recuerdo cuando comencé en
estos alrededores como un principiante y no paraban de llamarme de esa forma
pero les di una buena lección. − ¿Entonces? ¿Qué hacía Nirek aquí, y Cuál era
su motivo para una pelea en territorio ajeno?
− Una chica, al parecer es la novia de Nirek y el
otro chico parecía ser que la conocía y aunque al comienzo no hizo nada después
por alguna razón se alteró, sacudió a la chica como en reclamo y se la llevó a rastras pero Nirek no hizo nada y les permitió marcharse ¿Qué opinas? ¿Debemos aclararle a Nirek que no debe
perturbar por aquí?
− Nah, sólo habrá que vigilarlo y ¿conoces a la
chica y al bajito? Te ves algo nervioso
además dijiste “adivina con quién vi a Nirek” justo como si los conocieras
− ¿Eh? Ah…− dudó un momento, podía ver que ocultaba
algo – No es sólo que me pareció extraño que él estuviera con una chica es todo
– mintió, no planeaba sacarle esa información, la averiguaría por mí mismo.
− Ya veo…
entonces averigua quién es la chica y el chico involucrados. – ordené
− Ah… sí, lo haré – se marchó.
A estas alturas, no tenía idea de lo que sería de
mi vida, habían pasado muchas cosas y ahora tenía que mantener a mis hermanos y
mi abuela. Jamás fui alguien que deseara fama y fortuna, sólo quería una cosa
PAZ familiar y hacer lo que quería tanto como hobby o no, momentáneamente recurría
los álbumes llenos de mis propias fotografías desde las más principiantes hasta
las actuales pero había tres de ellos que eran un tesoro para mí, uno de mi
familia, otro de mis viejos amigos y el último de ella, sólo de ella.
Durante este largo tiempo he tenido otras relaciones no lo niego pero ninguno
ha durado más allá de cuatro meses, así que por el momento sólo tengo “amigas”.
Mientras hojeaba el álbum de mis viejos amigos podía observar cada escena en mi
cabeza de los mejores momentos de mi vida, antes de que todo se arruinara… En
más de una fotografía sólo éramos nosotros tres, Kalet… aquel que llegue a
considerar casi “mejor amigo” pero
incluso él… contribuyó a mis desgracias, era un maldito bastardo hipócrita,
aunque en el interior siempre sentí una continua competencia no me importaba si
los demás lo veían perfecto y a mí sólo un vago, sólo había una cosa que sacaba
lo peor y lo mejor de ambos… ella –
pensé, entonces seguí hojeando cada página del álbum y encontré esas
fotografías donde ella y nosotros tres nos encontrábamos incluyendo las
fotografías desde prescolar eso era lo único que agradecía de mis padres. Pasé
lentamente las yemas de mis dedos sobre su rostro en cada fotografía,
recordando el color de su pelo, sus labios, su piel…su aroma… ese delicioso
aroma a coco que me emborrachaba, cada sensación volvía a mí cada vez que la
recordaba, esa mirada suya tan única que me provocaba tantas sensaciones como
si la tuviese nuevamente frente a mí, mis sentidos cobraban vida con sólo
tenerla en la mente… realmente… no podía olvidarla, hasta el momento ninguna
chica me había hecho sentir así…nadie ha podido desplazarla… ¿Me he enamorado?
Sí, pero esa sensación va y viene tan rápido que se podría decir que no, todas
mis relaciones siempre han sido por conveniencia sólo para mí… sexo, es todo lo
que conseguimos entre nosotros. Irónicamente jamás estuve con ella – me dije a mí mismo acariciando
cada fotografía que le había tomado tan descuidada y sin que se percatara de
ello ahora con el álbum más preciado para mí, al natural… tan distraída inmersa
en sus propios pensamientos ella se había vuelto la estrella en mi oscuro y
aburrido mundo… siempre brillaba con mayor intensidad con esa sonrisa, cada vez
que me pongo a pensar cuando comenzó esta sensación… mis recuerdos me conducen
a aquella ocasión en la que ella sonreía a todos sin excepción pero había
alguien que la hacía brillar más que cualquier otra persona… Kalet, esos dos
siempre se molestaban el uno al otro, éramos niños pero en el idioma de un niño
eso es sólo “jugar” pero cuando creces te das cuenta de que no es así, “jugar a
molestar” era igual a “gustarte la persona que molestas” era igual a un
coqueteo entre niños, e inconscientemente comencé a hacer lo mismo pero en mi
cabeza cuando niño no sonaba a gustarme, me sonaba más a… ¿Por qué juega con
otros? Yo soy su amigo ¿no? en mi cabeza era un ¡Deja de interesarte en los
demás, yo estoy aquí! ¡Eres una tonta! Eres una tonta por ver a los demás…
¡VEME! Por eso…los niños se molestan entre sí, aunque en ocasiones sean crueles
es porque no entienden lo que sienten o por qué lo sienten, no saben si decirlo
está bien… pues decirle a alguien que te gusta de niño, en primera no tenías
idea eso de “gustar” sólo querías que la otra persona te observara tanto como
tú, molestarse unos a otros… eso es lo que comencé a hacer, aunque no de
inmediato. Sólo ignórala – pensaba inocentemente, aunque pensé que todo había
acabado al dejar de verla, volverla a ver se volvió incómodo, la quería lejos…
odiaba esta sensación me debilitaba, de pequeños siempre hay dos bandos las
niñas y los niños ¿podíamos jugar entre nosotros? Bueno… depende de la edad en
que estés de los tres a los seis ambos bandos estaban siempre en guerra, a
partir de los siete nuestra forma de pensar cambió “podemos jugar con el sexo
contrario, no pasa nada” decían, pero a mi forma de verlo no era así, para mí
eso no era posible… ella seguía cerca, esta sensación no ha cambiado… me
molesta, me molesta esa sonrisa ¿por qué? ¿Por qué si es sólo una sonrisa de
una persona que no importa? Es cierto, la odiaba… tal vez, porque sólo se la
mostraba a los demás… así que cuando comenzamos a abrirnos entre los dos, algo
tan natural sin la presencia de Kalet… me agradaba, comencé a hablarte de forma
tan fácil… entonces esa sonrisa apareció frente a mí, aquella que solo le
pertenecía a Kalet… ella… me la mostró a mí por primera vez pero fue tan
brillante que de alguna forma me molestó ¡¿Por qué?! ¡¿Por qué está haciendo
eso?! Ella es como todas… ella intenta… conseguir más de mí, nos llevábamos tan
bien… ¡¿Por qué?! Sinceramente tenía miedo… entonces se apoderó de mí…
− ¡YA BASTA! ¡ME TIENES HARTO! ¡¿CUÁNDO DEJARÁS DE
PERSEGUIRME?! ¡DÉJAME TRANQUILO ERES UNA MOLESTIA PARA MÍ! ¡NO TE ME ACERQUES
MÁS! – Gruñí cruelmente, estaba desesperado… ella me seguía todo el tiempo, y
mostraba esa sonrisa… y entonces no fue solo esa sonrisa, también sus ojos…todo
parecía ser una conspiración ¿Qué diablos me ocurre? ¡DIABLOS! ¡¿QUÉ DEMONIOS
HICE?! Al comienzo no me importó pasaron semanas y no me arrepentía, sólo
pensaba en mi seguridad… pero llegó la hora de pagar, esas lágrimas que derramó
aquel día…aún hoy me odio por eso, pero en ese entonces sólo la veía como la
intrusa que estaba jodiéndome el cerebro o algo… porque algo extraño ocurría
conmigo desde hace tiempo pero comenzaba a intensificarse, sólo quería pararlo. Entonces la hora de pagar llegó, después de
no hablar por tanto tiempo… en ese periodo conocí a Aerie, una chica de mal
carácter que irónicamente se llamaba igual que ella, en una ocasión muy extraña
y curiosa terminamos hablando y curiosamente ella era diferente a lo que todos
pensaban, ella decía que no le importaba lo que los demás pensaran de ella,
haría lo que quisiera cuando quisiera… de alguna forma eso me atrajo de ella,
cuando lo pienso hoy… creo que fue porque vivíamos casi lo mismo, nuestros
padres eran unos irresponsables que supongo que decidí apoyarme en ella,
alguien que comprendía mi situación; entonces fue que creí que eso era gustar,
temía que alguien se diera cuenta de lo valiente y decidida que era, aquello
que la hacía tan atractiva… entonces le pedí que fuera mi novia, todos mis
conocidos me criticaron e incluso mis amigos incluido Kalet.
−
¡¿Qué?! ¡¿Entonces es cierto eso?! ¡¿LE PEDISTE A AERIE QUE FUESE TU NOVIA?!
¡¿A ESA CHICA TAN FEA Y GORDA?! – Exclamó lleno de sorpresa y decepcionado.
−
Sí… honestamente eso nunca me ha importado, de hecho para mí ella es bonita y
no tiene que ver con su figura…
−
Entonces ¿tú realmente se lo pediste? −
Asentí y continuó con un gran suspiro lleno de decepción − Ah… Shida realmente creí que tenías mejores
gustos… ¿Cómo es que teniendo tantas chicas tan hermosas a nuestro alrededor te
fueras a fijar en la peor?
−
Ella me entiende es todo, las demás son unas pesadas – reclamé.
−
Sí, pero unas pesadas hermosas por donde las veas – respondió Kalet, en ese
entonces uno de mis amigos más cercanos, pero en ese entonces sólo nos veíamos
de vez en cuando pues estábamos en escuelas distintas aunque ya era el último
año, Aerie no estaba es la misma escuela que Kalet, pero al parecer ella era
bastante conocida por su “fealdad” y “mal carácter” aunque para todos ella
fuera un fastidio para mí eso era algo que me encantaba, esa “fealdad” era algo
que yo no podía ver como los demás. Mi relación con Aerie iba bien, de hecho era como
si nada hubiese cambiado pero entonces ella,
tenía que aparecerse de esa forma.
Era el cumpleaños de Jaya y ya todos los invitados habían llegado al salón de
fiestas, pero hablé muy rápido pues cuando ya estaban sirviendo la comida su
familia estaba aquí, debí suponerlo… siempre ha sido así. Entonces fue como
¡DEMONIOS! ¿Por qué tenía que venir tan
así? Esta maldita sensación, en cuanto mis ojos se posaron en ella ya no
era solo si estaba a determinada distancia, ahora… sólo con verla, no podía
apartar la maldita vista… lo admitía se veía increíble pero para mí admitirlo
era como ¡¿Por qué tengo que ser tan DEBIL?! Ella se había dado cuenta y nuestras
miradas se encontraron, antes de que la hiriera exigiéndole que me dejara
tranquilo… era ella quien no paraba de verme como una acosadora y realmente
pensé “¡Demonios! Ahora volverá a fastidiarme, me ha visto” pero entonces
desvió la mirada como… como si no existiera, demonios eso me inquieto en
realidad… me molestó. Cuando lo pienso sé que con solo ver lo verdaderamente
hermosa que era en esa fiesta fue lo que comenzó como mi lucha por ella,
después de eso mis ojos no paraban de seguirla a donde quiera que fuese, en una
ocasión no pude resistirme y me decidí a volver a hablar con ella incluso si
ella me odiaba… jamás fui el tipo de persona que se resentía por mucho tiempo,
después de todo era un chico para nosotros eso de los DRAMAS se los dejábamos a
las chicas, eso de hablar para arreglar los malos entendidos o problemas jamás
fue lo mío los chicos lo olvidábamos al día siguiente en cambio ellas si se
peleaban y no hablaban, lloraban y se abrazaban entonces estarían peleadas TODA
LA VIDA. Entonces vi una oportunidad, ella se encontraba sola todos sus amigos
se encontraban distraídos comprando y sabía que me daría tiempo, entonces me
puse frente a ella; había pasado mucho desde que la había visto de frente sus
grandes ojos miel me miraron extrañada.
− ¿Puedo sentarme aquí? – pregunté mientras
señalaba el lugar vacío junto a ella en aquella barda.
− Si, como quieras. – respondió con frialdad e
indiferencia. En realidad me dolió, pero sabía que ese era el precio por lo que
le había hecho.
− Hace mucho que no hablamos… ¿supiste que ando con
Aerie? – Aunque realmente no era mi plan hablar de Aerie, creía que si me veía
directamente a los ojos sabría que de la Aerie de la que hablaba no era de mi
novia oficial sino de ella, aunque no salió de acuerdo al plan.
− Si, es lógico estamos en la misma clase y todos
lo saben. – respondió llena de frialdad e indiferencia desviando la mirada al
frente, podía sentir su recelo pero eso no me impediría intentarlo.
−
¿Sabes? Lo que me encanta de ella es que es tan única, valiente, segura de sí
misma…pero sobretodo tiene ese algo que me encanta que provoca que mi mirada la
siga a todas partes... – Si tan solo nuestras miradas se hubiesen encontrado en
ese momento… ella lo hubiese visto, pero había algo que olvidaba y ella me lo
recordó.
−
Mmm… y a todo esto… ¿Por qué me lo platicas a mí? ¿Tengo cara de ser tu doctora
corazón personal? ¿Por qué no se lo dices a ella directamente? Ella es TÚ
NOVIA, NO YO. – Respondió irritada – la miré lleno de sorpresa y decepción que
no pude articular palabra y entonces llegaron por ella tomó sus cosas y se
marchó, como si nada hubiese ocurrido. Es cierto, Aerie es… mi novia oficial,
conociéndola ella jamás aceptaría algo de mí con alguien más a mi lado, no
quería herir a Aerie, ella era mi amiga y ese había sido mi error. Encontrar a
alguien que te comprenda, no significa que ese sentimiento tan único aparezca…
lo había entendido finalmente gracias a ella, entendí qué era esta clase de
sentimiento con aquella a la que desprecié e irónicamente quería y que este
“querer” llegaría realmente a “amar”, Naira Aerie Blume Gómez.
Había comenzado incluso a pensar
en cosas tan irracionalmente tontas como si yo me encontrase en algún lugar
donde sabía que ella no estaría al menos siempre estuvo en mi mente el hecho de
“¿Y si de pronto apareciera aquí? Sería grandioso…” inclusive miraba a
cualquier chica que se le pareciera con la esperanza de que realmente fuese
ella, cuando comencé con este tipo de pensamientos supe que Aerie no era algo
más que una simple amistad, este sentimiento arrasó con todo pero había una cosa
que había algo que me preocupaba…hacía poco tiempo que había un rumor en la
escuela, un rumos sobre Naira y el chico por el que estaba trastornada, algo
sobre que no era de la escuela que cursábamos y que él le había prometido que
se encontrarían al ingresar en la misma escuela secundaria, no había nombre
alguno de aquel tipo sólo eso, ella ahora parecía… no estar enfocada en nadie
más que en él y por el momento pensé “Diablos ¡¿por qué se me complica tanto?!
Sólo olvídala tienes tantas chicas guapas alrededor y tú solo pensando en esa
fea” así que después de haber terminado con Aerie quien no lo tomó muy bien
pero sabía que sobreviría sin ella. Mis amigos cercanos lo sabían, sabían desde
siempre que Naira era la chica que me traía loco simplemente con la mirada de
estúpido que ponía siempre al tenerla cerca e incluso lejos entonces decidieron
nominarme a una estupidez llamada “candidatos a rey y reina” ¿Por qué hacer
concursos tan idiotas? Ellos lo sabían, que las chicas nominarían a la más
guapa, ellas siempre se exigían demasiado pero para ser la ganadora era lo que
se necesitaba todos sabían que elegirían a Naira, por un momento creí que me
ayudaban pero… entonces esos idiotas nominaron a Kala, la chica más fea del
salón de Naira ¡¿EN QUÉ DIABLOS PENSABAN?! El voto final recaía en Naira y yo
casi suplicaba con la mirada que aceptara no solo por lo que esos idiotas
habían planeado sino porque en realidad nos verían como una pareja. Aunque ella
lo dejó claro al elegir a Kala, fue entonces que decidí mandarla al carajo y
divertirme.
Entonces creí idiotamente que la
olvidaría tan fácil como me consiguiera a alguien mejor, entonces después de algunas
chicas entre ellas Layla y con la que tuve problemas incluso con Naira por
divertirme con ellas entonces llegó Shany, era hermosa, inteligente, espontánea
y tenía una personalidad que comenzó a enamorarme ¿Qué más podía pedir?
Curiosamente ella me hizo sentir ese algo, así que pensé que finalmente podía
haber olvidado a Naira pero aunque mi relación más larga y seria hasta el
momento había sido con ella… pude ver, que una parte de mí reclamaba no mirar a
Naira, quería a Shany ella era única… pero no amar, una palabra de esa magnitud
nunca se la había dicho a nadie pero resultaba tan fácil decirlas con ella
alrededor y sólo para ella, entonces me forcé por sólo ver a Shany pero
entonces pude ver como ahora un tal Derek comenzaba a llamar su atención,
ocasionalmente le rozaba sus dedos por la palma de su mano mientras se
separaban al caminar, pude ver como se ruborizaba…¡Maldición! – pensé. Entonces
un día me decidí finalmente, esa dura decisión como cuando Aerie, debía decirle
adiós a Shany, la cité y tan pronto llegó la sentí algo distinta pero sólo dijo
“¿Sabes? Creo que esto… ya no puede seguir así ¿Podemos terminar?” me sorprendí
tan pronto lo dijo y fue como quitarme un enorme peso de encima y entonces
decidí responder y terminar lo más pronto posible “Sí, supongo que es lo
mejor.” A pesar de que traté de pensar lo mejor para
mi relación con Naira, sólo pensaba “NO QUIERO QUE LA AMISTAD TERMINE” pensaba
que permanecer a su lado aunque fuese como amigo sería suficiente, pero estos
malditos celos comienzan a cegarme y conociéndome… esto terminaría muy mal,
pero nuevamente mi decisión llegó tarde creí que tendría tiempo suficiente,
ella y Derek oficialmente estaban saliendo. No pensaba en perder el tiempo, así
que decidí estar con Layla pero mi relación con ella era en extremo tediosa sin
mencionar que ya había quitado a Kalet del camino proponiéndole “una apuesta”
mi plan no era que simplemente se alejara de Naira sino que ella se diera
cuenta qué tipo de persona era… y funcionó, lamentablemente… las cosas no salen
siempre como uno quiere…aquello que había decidido olvidar por mi propia
conveniencia, ella también me lo recordó.
− ¿Cómo pudiste? ¿Cómo pudiste decir
esas horribles palabras? – preguntó furiosa, mientras me fulminaba con la
mirada.
− ¿Qué? – apenas recordaba lo que
había dicho, mi temperamento siempre me hizo confesar lo que sentía sin darme
cuenta si era cruel o cursi…
− ¡Esas palabras no tienes idea de
cómo duelen…! ¡Esas palabras jamás desaparecen ¿sabes?! ¡Se quedan siempre en
tu mente… y lo recuerdas con cada relación…! Eres un canalla – replicó, entonces recordé
aquella horrible escena… ¿tanto así la lastimé? ¿Tanto me quería?
− ¿Te ha pasado algo… así? –
tartamudee, inconscientemente… aunque sabía que la culpa era solo mía,
instintivamente sólo pregunté, sin pensar en la crueldad que estaba cometiendo.
− ¡SÓLO DIME LA MALDITA VERDAD! –
Gruñó completamente furiosa, como nunca la había visto.
− ¡SÓLO ESTUVE CON ELLA PARA ESTAR
CERCA DE QUIEN ME TRAE COMO ESTÚPIDO! ¡¿CONTENTA?! – Gruñí también.
− ¿Qué? ¡NO NECESITAS UTILIZAR A LOS
DEMÁS Y JUGAR CON SUS SENTIMIENTOS PARA ESO! ¡SÓLO ENFRENTARLO! – Gritó, luego trató
de calmarse.
− Cuando te pregunté si alguien te
había lastimado así… ¿Quién…fue? ¿Cómo era? – pregunté esperanzado en que el
maldito no hubiese sido yo, entonces su madre llegó por ella en el momento
menos adecuado justo frente a nosotros y pensé ¡DIABLOS!
− ¿No lo recuerdas? Fuiste tú… −
respondió momentos antes de marcharse, se subió al auto y se marchó.
Toda relación llega a su fin tarde o temprano y
sería yo quien iría por Naira entonces, esta vez no pensaría en nada y
simplemente lo haría.
Entonces el tiempo pasó, seis
meses después ellos… terminaron y decidí actuar esta vez… no me rendiría, ni le
dejaría el camino libre a nadie, ella sería mía; mi punto fuerte siempre fue mi
determinación… entonces finalmente lo logré, no podía sentirme más feliz… sentía
que el corazón estaría por explotarme de felicidad.
− ¿Shida? – preguntó por mí Ryan interrumpiendo mis
recuerdos, ya había guardado esos álbum que eran mi más grande tesoro aunque
siempre… llevaba una foto de ella siempre conmigo.
− ¿Sí? ¿Qué sucede Ryan? ¿Ya sabes de quienes se
tratan? – pregunté, entonces éste se encogió de hombros temeroso y recio a
hablar.
− Sí… bueno, creo que será mejor que los veas tú
mismo… − respondió nervioso.
− ¿Qué? ¿De qué se trata esto Ryan? ¿Por qué debo
verlos yo? – respondí malhumorado y enviándole miradas curiosas a Ryan.
− Lo entenderás cuando lo hagas,
si te lo digo ahora… igual terminarías yendo por tu propio pie a verlos. –
confesó y de inmediato mi curiosidad creció y me sentí intranquilo.
− ¡Agh, bien! ¡Andando! – me
quejé, pero Ryan era mi mejor amigo y no había cosa que él no supiera de mí ni
yo de él, así que confié ciegamente en él. Ryan era un chico no muy corpulento
ni muy alto y tenía el rostro aún de un puberto e incluso era como tener otro
hermano menor siendo él sólo dos años menor.
Caminamos un largo tramo de
cuadras antes de llegar al lugar indicado según Ryan, él iba delante de mí y de
pronto me indicó con su mano izquierda que me detuviera y cuando estaba por
asomar mi cabeza a la dirección indicada me detuvo con su mano en mi pecho
impidiéndome avanzar.
− ¿Qué pasa Ryan? Dijiste que
debía verlos por mi cuenta… − reproché.
− Sí, lo sé pero no es el
momento, confía en mí – respondió con la mirada clavada en los susodichos.
Esperamos unos minutos y entonces Ryan regresó su mirada llena de seriedad a mi
rostro como si algo malo pudiese ocurrir.
− ¿Qué? ¿Ya puedo ver?
− Shida… pase lo que pase no
cometas una locura ¿bien?
− ¿Qué? ¿Por qué hablas así?
Sabes que ya he controlado mis instintos muchas veces ¿Quiénes podrían ser tan
importantes que crees que cometeré una locura?
− Bien… entonces te diré que… la
chica es la novia actual de Nirek y el chico con cara de niño boni- digo… el chico bajito y bien parecido es el
chico que se la llevó por la fuerza con Nirek presente, al parecer se conocen y
fueron cercanos y hace unos momentos discutían pero ahora parece ser que están
calmados creo que arreglaron sus diferencias por lo que creo que es el momento
así que… − el discurso de Ryan era demasiado largo así que cando iba en la
parte de se conocen me adelanté y decidí echar un vistazo.
− Que… ¿Qué…diablos? – fue lo único que había podido pronunciar al volver a ver a esos dos. Mis ojos casi se salían de sus orbitas, mi corazón latió de inmediato con solo ubicarla de nuevo y mis sentidos se avivaron casi podía tocar su fino cabello negro… pero entonces lo recordé “la chica es la novia actual de Nirek, el chico bajito y bien parecido es el chico que se la llevó por la fuerza con Nirek presente, al parecer se conocen y fueron cercanos”. De inmediato mi mirada se dirigió a aquel chico bajito a su lado y me sorprendí tanto como con ella ¿Qué diablos significa esto?









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