Yourself
A veces siempre crees
conocerte, dicen que tenemos varias máscaras… una con la familia, con los
amigos, con los extraños, con tu novio o novia, siempre creí que solo era eso y
que la persona que mejor me conocía seguía siendo yo y nadie más ni siquiera mi
madre me conocía como yo… pero en ocasiones he llegado a pensar… ¿quién soy yo?
¿Cómo soy? Conozco mis defectos y mis talentos de arriba ha abajo… pero no
siento que esa sea la respuesta… entonces me pongo a recordar cuando era pequeña
y cuando me cuenta la gente sobre mí de pequeña… y no me reconozco… ¿Realmente
cambiamos tanto cuando crecemos? Además de que los niños del sexo opuesto dejan
de darte asco, vienen las hormonas, el acné y al final terminas “madurando” ves
las cosas de un modo distinto… comienzas a ver todo como un adulto… lo que para
ti era divertido y toda una aventura comienza a verse aburrido e infantil… pero
siempre recuerdas esa sensación de paz de… felicidad de no tener que dar
explicaciones a nadie porque dicen “es solo un niño(a)” no pasa nada pero
después tienes que adaptarte…
Ocasionalmente pensaba…
que había olvidado mi yo del pasado, de niña… creí que estaba fallando… porque
me había olvidado a mí misma, a quien pensaba era mi verdadero yo… esa niña
siempre alegre, traviesa y que siempre defendía a los que amaba e incluso a
aquellos que ni conocía pero siempre que veía a alguien siendo infeliz trataba
de sacarle una sonrisa… Aún recuerdo la primera vez que un chico me dijo “Me
gustas mucho” en ese momento no entiendes por que, ni que era eso de gustarse o
querer a algo que no fuese como hermanos, familia o amigos… hoy en día las (os)
niñas (os) sufren por amor desde los cuatro años y digo ¿Qué pasa con el mundo?
También tienen celulares, iphones, ipods, tablets, y un sin fin de tecnologías;
cosas que jamás tuvimos a los cuatro años… sufrir por amor a los 4, 10, 14 años
es demasiado pronto… pero cuando te enamoras o “CREES ENAMORARTE” al menos
entiendes a lo que se refiere eso de gustarse o querer MÁS que una amistad…
cuando tenía 10, un chico me confesó que le gustaba pero siempre pensé que era
una tontería porqué el era mayor que yo… él tenía 14 años y ni siquiera me
conocía… así que solo ignoré su propuesta… pero cuando le pregunte a mi novio de
cuando tenía 14
– “¿por qué te empecé a
gustar, si ni siquiera nos soportábamos e incluso te ignoraba?” – él se quedó
pensativo y después se sonrojo y me dijo que no quería decirme en fin insistí
hasta que lo confesó.
– “Me gustaste… solo pasó
sin darme cuenta, se suponía que no nos podíamos ni ver siempre peleábamos y
nos ignorábamos cada vez de eso, jamás nos llevamos ni para llamarnos realmente
“amigos de la infancia” ni siquiera nos veíamos tan seguido… pero supongo… que
fue porque cada vez que sonreías te veías tan feliz… que comencé a pensar que estar
con alguien tan vivaz era divertido…así que se me hizo un hábito verte todo el
tiempo… y creo que me obsesione a tal punto que comencé a tomarte fotos a
escondidas sabía que no me aceptarías pero no me importó tu conoces mi
terquedad, te molesté hasta que el único que vieses fuese yo y cuando creí que
al final jamás me aceptarías… supe que lo había logrado después de cuatro años…
Muchos dicen que te enamoras de la personalidad de esa persona y es cierto…
pero también la conoces de lejos, la observas con los demás… porque no es la
misma con todos, sabía que no eras igual con los demás que conmigo por nuestras
constantes peleas así que un día me descuide un momento y se me ocurrió ver que
hacías y fue cuando todo comenzó” – en esos momentos supe que para que alguien
se enamorara de ti no era solo tratarte directamente, jamás acepte a aquel
chico mayor debido a que temía que jugara conmigo por ser una niña… pero
después de la confesión de aquel novio y durante mi noviazgo con él otro chico
llegó a decirme lo mismo… que con solo observar a las personas sabías mucho de
ellas.
– “Siempre me gustó tu
sonrisa, jamás te derrumbas siempre te mostrabas fuerte por tus amigos y familia
al menos frente a los demás… eres muy bonita con eso llamas la atención de
cualquiera pero a mi me gustaba observarte no por ser bonita sino por su
personalidad con los demás simplemente si observas con atención a las personas
te das cuenta de muchas cosas” – me confesó aquel chico. Aunque en esos
momentos yo estaba ya con novio, él siempre mencionó que no se rendiría.
Por un buen tiempo creí
que había olvidado a esa niña siempre vivaz y fuerte… me siento diferente
ahora, me siento atrapada con una desesperación que ni yo entiendo algunos
dirán que es “una crisis existencial de adolescente” que todos pasan por eso…
pero yo quiero ser como antes… y siento que perdí esa parte de mí por intentar
ser como los demás querían…
Mis amigos de ese entonces…
ahora muy apenas nos saludamos…
La vida cambia… las
personas lo hacen… la pubertad te cambia…
Los pocos amigos de la
infancia que aún conservo terminas sin verlos cada cierto tiempo…
Todos ellos tienen sus
propios problemas, crisis existenciales, relaciones amorosas, nuevas amistades,
sus familias, la universidad, entre tantas cosas el convertirte en adulto… aún
me pregunto… ¿Quién soy realmente? ¿Debo dejar ir a aquella niña que fui? Todos
ya lo hicieron…


No hay comentarios:
Publicar un comentario